
Acusan negligencia y corrupción tras tragedia del Tren Interoceánico
Por Rebeca Solano
Tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó al menos 14 personas fallecidas y decenas de heridos, diversos sectores de la oposición y analistas han señalado que el siniestro fue resultado de negligencia, deficiencias técnicas y presunta corrupción en la construcción y supervisión del proyecto.
El accidente, ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Nizanda, ha generado fuertes críticas hacia la gestión del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, un megaproyecto ferroviario que pretendía conectar los océanos Pacífico y Atlántico.
Legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano (MC) han calificado el siniestro como “negligencia criminal” y consecuencia de corrupción, al tiempo que exigen una investigación independiente y sanciones a los responsables.
Deficiencias técnicas y omisiones en la construcción y mantenimiento, señaladas incluso por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) antes del accidente.
Irregularidades financieras e indicios de corrupción con pagos por trabajos no realizados y sobrecostos detectados en auditorías.
Demandas de auditar contratos y frenar operaciones hasta garantizar la seguridad de la vía férrea.
Por su parte, el gobierno federal ha afirmado que la Fiscalía General de la República (FGR) liderará las investigaciones para esclarecer las causas del accidente y determinar si hubo fallas humanas o estructurales.
La tragedia no sólo reavivó el debate sobre la seguridad en obras públicas, sino también sobre la transparencia y rendición de cuentas en proyectos de infraestructura de gran magnitud, cuya ejecución y supervisión han estado bajo la lupa desde su concepción.
