12 de enero de 2026

Estados Unidos mantendrá presión petrolera sobre Venezuela y condiciona relación con nuevo liderazgo

Por Rebeca Solano

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington no asumirá un papel cotidiano en el Gobierno de Venezuela, más allá de mantener el bloqueo petrolero y ejercer presión para un cambio de rumbo en el país, luego de que el expresidente Donald Trump declarara que Estados Unidos gobernaría Venezuela tras la eventual captura de Nicolás Maduro.

Rubio señaló que Estados Unidos estaría dispuesto a trabajar con la presidenta encargada Delcy Rodríguez y con los actuales líderes venezolanos, siempre y cuando “tomen las decisiones adecuadas”.

“Vamos a juzgar todo lo que hagan, vamos a ver qué hacen”, declaró Rubio en el programa Face the Nation, de CBS News.

Advirtió que, si no se cumplen las expectativas de Washington, Estados Unidos mantendrá múltiples palancas de presión para proteger sus intereses.

En el mismo tono, Trump declaró a la revista The Atlantic que si Delcy Rodríguez “no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”.

Rubio reiteró los objetivos estratégicos de Estados Unidos en Venezuela, entre ellos:

poner fin al narcotráfico, evitar la llegada de pandillas a territorio estadounidense y asegurar que la industria petrolera no beneficie a “piratas” ni a adversarios de Washington, sino a la población venezolana.

La diferencia con el Gobierno de Nicolás Maduro es que la persona que estaba al mando era alguien con quien no se podía trabajar”, sostuvo el jefe de la diplomacia estadounidense, al recordar que Maduro incumplió todos los acuerdos alcanzados con Washington.

“Le ofrecimos en múltiples ocasiones la posibilidad de abandonar el poder”, añadió.

Sobre la posibilidad de desplegar tropas estadounidenses en Venezuela, Rubio calificó el tema como una “obsesión de la opinión pública”, aunque reconoció que es una opción que Trump no puede descartar públicamente. No obstante, subrayó que Venezuela no es Libia, Irak ni Afganistán, y que la misión estadounidense es distinta.

Rubio enfatizó que la Administración Trump mantendrá una “cuarentena” militar sobre las exportaciones de petróleo venezolano, como herramienta clave de presión sobre el nuevo liderazgo.

Las fuerzas estadounidenses continuarán impidiendo el ingreso y salida de petroleros sancionados, hasta que el Gobierno venezolano abra la industria petrolera estatal a la inversión extranjera, priorizando a empresas estadounidenses, y realice otros cambios estructurales.

“Esta es una enorme palanca de influencia que se mantendrá hasta que veamos cambios reales, no solo para promover el interés nacional de Estados Unidos, sino para construir un mejor futuro para el pueblo de Venezuela”, concluyó Rubio.