12 de enero de 2026

Sheinbaum rechaza aranceles de EE. UU. y acusa irresponsabilidad al vincular a México con el narcotráfico

Por Rebeca Solano

La presidente de México, Claudia Sheinbaum Pardo, difundió un mensaje en video en el que se pronunció sobre la decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles del 25 % a productos mexicanos, medida que —subrayó— no se aplicaba desde hace 30 años debido al Tratado de Libre Comercio, cuyo último acuerdo fue firmado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Sheinbaum advirtió que estos aranceles tendrán efectos negativos para ambas economías, pero impactarán de manera grave a la economía estadounidense, al incrementar hasta en 25 % el costo de productos importados desde México.

La mandataria rechazó que el argumento central de Washington para imponer los aranceles sea el tráfico de fentanilo, y calificó como “terriblemente irresponsable” un documento emitido por la Casa Blanca, en el que se señala la existencia de vínculos entre el gobierno de México y la delincuencia organizada.

“Rechazamos categóricamente la calumnia contra el gobierno de México y cualquier intención injerencista. La soberanía no se negocia”, afirmó.

Sheinbaum sostuvo que, de existir vínculos con el crimen organizado, estos se encuentran en las armerías de Estados Unidos, que venden armas de alto poder a grupos criminales. Citó un informe del Departamento de Justicia estadounidense, fechado el 8 de enero, en el que se reconoce que el 74 % de las armas usadas por la delincuencia organizada en México provienen ilegalmente de la industria armamentista de EE. UU.

Destacó que en los últimos cuatro meses el gobierno mexicano ha asegurado más de 40 toneladas de droga, incluidas 20 millones de dosis de fentanilo, y ha detenido a más de 10 mil personas vinculadas a grupos criminales, como parte de una estrategia que atiende las causas y combate la impunidad.

La presidenta cuestionó que Estados Unidos no enfrente el problema del consumo y distribución de drogas dentro de su propio territorio, ni investigue de manera contundente el lavado de dinero, la venta de estupefacientes en sus ciudades o el origen estructural del consumo de opioides, el cual —recordó— se agravó por la prescripción indiscriminada de medicamentos autorizados por agencias estadounidenses.

Sheinbaum subrayó que México no busca confrontación, sino colaboración, y reiteró que el país no quiere que el fentanilo llegue ni a Estados Unidos ni a ningún otro lugar. En ese sentido, propuso al presidente Donald Trump establecer una mesa de trabajo bilateral en materia de seguridad y salud, bajo los principios de responsabilidad compartida, confianza mutua, colaboración y respeto absoluto a la soberanía.

“Coordinación sí, subordinación no”, enfatizó.

La mandataria recordó que el diálogo ha sido eficaz en otros temas, como la migración, y aseguró que su gobierno ha actuado siempre con respeto a los derechos humanos.

Finalmente, envió un mensaje a las y los mexicanos que viven en Estados Unidos, asegurando que no están solos y que cuentan con el respaldo del gobierno y del pueblo de México. Llamó a actuar con valentía, firmeza y cabeza fría, y adelantó que esperará la respuesta de Trump antes de anunciar en la próxima “mañanera del pueblo” las primeras medidas del llamado Plan B.

Cerró su mensaje citando a Benito Juárez:

“Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho… el respeto al derecho ajeno es la paz.”