
Venezolano en el exilio defiende intervención de EU y denuncia “comodidad moral” de críticos internacionales
Por Rebeca Solano
Un ciudadano venezolano en el exilio, que solicitó permanecer en el anonimato, envió este miércoles un mensaje que circula en redes sociales en el que defiende la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y critica duramente a quienes, desde países democráticos, condenan la acción bajo argumentos de soberanía, imperialismo o pacifismo.
En el texto, el autor sostiene que para millones de venezolanos la discusión no es ideológica ni geopolítica, sino de supervivencia, y acusa a analistas, académicos y activistas extranjeros de opinar “desde la comodidad de países con libertades, elecciones reales y supermercados llenos”, sin dimensionar la tragedia humanitaria que vive Venezuela desde hace casi tres décadas.
“No celebramos la guerra, celebramos la posibilidad —remota pero real— de que termine la pesadilla”, afirma el mensaje, al subrayar que durante 27 años todas las vías democráticas fueron anuladas, incluyendo elecciones fraudulentas, diálogos fallidos, mediaciones internacionales y sanciones sin efectos reales sobre el régimen.
El autor rechaza el argumento recurrente de que la intervención responde al interés por el petróleo y sostiene que los recursos venezolanos ya eran saqueados por aliados del régimen, como China, Irán y Cuba, mientras la población permanecía empobrecida, reprimida y sin acceso a servicios básicos.
“¿De qué sirve que el petróleo sea nuestro si el pueblo muere de hambre?”, cuestiona.
El mensaje también denuncia el silencio internacional frente a la crisis venezolana, recordando cifras que atribuye a organismos de derechos humanos:
más de 36 mil víctimas de tortura, 10 mil ejecuciones extrajudiciales, miles de presos políticos y más de 8 millones de personas desplazadas. “Esto no es un debate ideológico, es una tragedia humana”, enfatiza.
En uno de los pasajes más contundentes, el autor afirma que “la verdadera pérdida de soberanía no es que intervenga otro país, sino que tu propio gobierno te trate como enemigo”, y asegura que, ante la disyuntiva entre soberanía con tortura o intervención con esperanza, “muchos venezolanos eligen la segunda”.
El texto concluye señalando que las aspiraciones del pueblo venezolano no pasan por intereses petroleros, sino por derechos básicos:
hablar sin miedo, trabajar sin huir, votar sin fraude, reunirse con la familia y volver a vivir en su propio país.
“No defiendan desde la distancia lo que nosotros hemos sufrido en carne viva”, cierra el mensaje, que ha generado amplio debate en redes sociales.
