12 de enero de 2026

Por Rebeca Solano

El inicio de 2026 podría representar un fuerte golpe al bolsillo de las familias mexicanas, ya que la llamada “cuesta de enero” se perfila como una de las más complicadas de los últimos años, impulsada por un repunte inflacionario derivado de ajustes fiscales, incrementos arancelarios y cambios en los impuestos al consumo, advirtieron instituciones financieras y analistas económicos.

De acuerdo con un sondeo realizado por Citi entre 35 bancos y casas de bolsa, la inflación mensual de enero podría ubicarse en 0.51%, cifra que sería casi el doble del 0.29% registrado en enero de 2025. De confirmarse este escenario, el arranque del año estaría marcado por un encarecimiento significativo de bienes y servicios básicos.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que la inflación de diciembre fue de 0.28%; sin embargo, especialistas anticipan mayores presiones inflacionarias en enero, principalmente por ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el aumento de aranceles a productos importados desde Asia.

Algunas proyecciones resultan aún más pesimistas. Citi estima que la inflación de enero podría alcanzar hasta 0.94%, lo que convertiría a la cuesta de enero de 2026 en la más severa desde 2017, cuando los precios aumentaron 1.70% tras la liberalización de los combustibles.

Este panorama anticipa un inicio de año complejo para el consumo, la economía familiar y las finanzas de los hogares mexicanos, en un contexto de menor poder adquisitivo y mayores costos de vida.