25 de mayo de 2026

Presidente Donald Trump

Por Rebeca Solano

A medida que se acerca el ultimátum del presidente Donald Trump, crece la tensión entre Estados Unidos e Irán, mientras ambas partes fijan condiciones rígidas para un posible alto el fuego en la región.

Tras casi seis semanas de enfrentamientos, Estados Unidos e Israel han eliminado a altos mandos de la Guardia Revolucionaria Islámica, pero los sectores más radicales en Teherán advierten que están preparados para una guerra prolongada, incluso si ello implica una mayor desestabilización regional y una crisis energética global.

Amenaza energética y advertencias sobre Ormuz

Una milicia iraquí vinculada a la Guardia Revolucionaria advirtió que, si Washington cumple su amenaza de destruir infraestructura iraní, podrían atacar el puerto saudí de Yanbu, clave para la exportación de casi 5 millones de barriles diarios de petróleo.

El foco estratégico sigue siendo el estrecho de Ormuz, paso vital para el comercio mundial de crudo. Irán insiste en su derecho a controlarlo, mientras que Trump exige su reapertura inmediata.

Las exigencias de Irán

Entre las condiciones planteadas por Teherán destacan:

  • Garantías de que no será atacado nuevamente por Estados Unidos e Israel.
  • Control sobre el estrecho de Ormuz.
  • Levantamiento de sanciones económicas.

Analistas señalan que la facción más radical del régimen iraní domina actualmente las decisiones y mantiene una postura maximalista, dificultando cualquier negociación.

Lo que exige Trump

Por su parte, el presidente estadounidense demanda que Irán:

  • Reabra el estrecho de Ormuz.
  • Renuncie a su programa nuclear.
  • Suspenda el apoyo a grupos militantes aliados.
  • Acepte límites a su programa de misiles.

Además, Trump ha advertido que podría destruir infraestructura civil iraní, incluidas instalaciones de energía y agua, lo que expertos consideran podría constituir violaciones al derecho internacional.

División interna en Teherán

Aunque figuras como el presidente Masoud Pezeshkian y el canciller Abbas Araghchi serían más proclives a un acuerdo, fuentes europeas señalan que el ala dura mantiene el control real del aparato militar.

El líder de Hezbollah en Líbano, Naim Qasem, y el comandante de Kataib Hezbollah en Irak, Abu Hussein Al-Hamidawi, han llamado a prepararse para una batalla prolongada.

El Golfo se acerca a Washington

Mientras Irán presiona a los estados del Golfo por albergar bases estadounidenses, la estrategia parece generar el efecto contrario. En particular, los Emiratos Árabes Unidos han reiterado que fortalecerán su alianza de seguridad con Estados Unidos, e incluso han profundizado contactos con Israel.

Analistas advierten que, si no hay concesiones de ambas partes, el conflicto podría escalar hacia un enfrentamiento regional de mayores dimensiones, con impactos directos en los mercados energéticos y la estabilidad de Medio Oriente.