
CNTE
Por Rebeca Solano
En medio de las movilizaciones magisteriales que se mantienen en diversas regiones del país, la exigencia principal de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) continúa siendo la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007, una reforma que, aseguran, modificó de manera profunda el sistema de pensiones de los trabajadores al servicio del Estado.
De acuerdo con análisis difundidos en redes sociales y documentos promovidos por integrantes del movimiento magisterial, la reforma impulsada durante el gobierno de Felipe Calderón sustituyó el esquema solidario de pensiones por un sistema de cuentas individuales administradas por las Afores, dejando el monto de las jubilaciones sujeto al ahorro acumulado y al comportamiento de los mercados financieros.
Los docentes sostienen que este cambio provocó una reducción significativa en las pensiones futuras y elevó la edad efectiva de retiro, lo que ha generado inconformidad entre miles de trabajadores del sector educativo y otros empleados del Estado.
Entre las principales demandas de la CNTE destacan la eliminación de la Ley del ISSSTE de 2007, el regreso al sistema solidario de pensiones, la jubilación por años de servicio y no por edad, así como el cálculo de las pensiones con base en el salario mínimo y no en la UMA.
Los integrantes del movimiento argumentan que el actual modelo favorece a las administradoras privadas de fondos para el retiro y debilita la seguridad social de los trabajadores.
Por su parte, autoridades federales han reconocido la necesidad de revisar diversos aspectos del sistema pensionario; sin embargo, hasta el momento no existe una propuesta oficial para eliminar el esquema de cuentas individuales ni para abrogar completamente la reforma de 2007.
La discusión sobre el futuro de las pensiones se ha convertido en uno de los temas centrales de las negociaciones entre el magisterio disidente y el Gobierno federal, en un contexto marcado por protestas, plantones y demandas de mejores condiciones laborales para los trabajadores de la educación.
La CNTE sostiene que su lucha no se limita a un incremento salarial, sino a la recuperación de derechos laborales y de un sistema de retiro que garantice una vejez digna para los trabajadores del Estado. :::
