
INE
Por Rebeca Solano
La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó por unanimidad al Instituto Nacional Electoral (INE) modificar sus Lineamientos para el Monitoreo de Medios del Proceso Electoral 2026-2027, específicamente la denominada variable 14.
La resolución, promovida por la magistrada Claudia Valle Aguilasocho, señala que dicha variable podía limitar el debate de ideas y la formación de opinión, al contemplar la clasificación de expresiones “sarcásticas” y de “ironía” sin establecer parámetros claros para determinar cuándo debían ser consideradas como tales.
Valle Aguilasocho explicó que el problema no es la existencia del monitoreo de medios, sino que el INE no estableció criterios razonables para diferenciar una expresión periodística de una opinión sarcástica o descalificadora.
La magistrada destacó que el flujo de información y la generación de opiniones sobre asuntos de interés público deben mantenerse libres de mecanismos que puedan inhibir la participación ciudadana, particularmente durante los procesos electorales.
Los lineamientos del INE no contemplan sanciones directas, sino que establecen criterios para clasificar y registrar información relacionada con precampañas y campañas con fines de archivo y análisis.
Sin embargo, el monitoreo ha generado controversia debido a que algunos actores políticos han utilizado posteriormente esos registros para emprender acciones legales contra periodistas y opinólogos, argumentando posibles actos de violencia política.
El monitoreo de medios es una obligación constitucional y electoral sustentada en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE). Su implementación se fortaleció a partir de la reforma electoral de 2007-2008, con el objetivo de garantizar una cobertura imparcial durante las elecciones.
Por ley, el INE no realiza directamente el monitoreo, sino que contrata a una institución de educación superior para efectuar el análisis bajo criterios metodológicos, principalmente sobre tiempos, menciones y espacios otorgados a los contendientes.
El conflicto actual surge por el intento de incorporar al análisis elementos más subjetivos, como el sarcasmo y el tono de las expresiones periodísticas, lo que, según el Tribunal Electoral, requiere reglas claras para evitar afectar la libertad de expresión y el debate público.
