Por Redacción
Padres de familia de escuelas de Tenochtitlán y Atzalan, Veracruz, expresaron su preocupación por la falta de suspensión de clases ante las fuertes lluvias y pidieron a las autoridades estatales priorizar la seguridad de los estudiantes que diariamente deben trasladarse por caminos y cruces de ríos que representan un riesgo.
Los tutores lamentaron que la gobernadora Rocío Nahle García no haya ordenado la suspensión de actividades escolares, pese a las condiciones meteorológicas adversas que afectan a distintas comunidades de la zona serrana.
Adrián Guerrero Bautista manifestó su preocupación por la situación que enfrenta su hija para llegar a la escuela, pues debe abordar un autobús que cruza el río Cuauhtémoc, cuyo caudal aumenta durante las lluvias. De acuerdo con su testimonio, la unidad atraviesa el afluente incluso cuando presenta niveles elevados, lo que expone a los pasajeros a un posible accidente.
El padre de familia advirtió que el traslado representa un riesgo para los menores y demás usuarios del transporte público, ya que las corrientes pueden aumentar repentinamente y dificultar el paso de los vehículos. Por ello, consideró necesario que las autoridades evalúen las condiciones de los caminos y determinen si existen garantías para mantener las actividades escolares.
La preocupación se extiende a la parte alta del municipio de Atzalan, donde estudiantes y habitantes también dependen del transporte público para desplazarse entre comunidades. En esa región, algunas unidades deben cruzar ríos y arroyos de respuesta rápida que pueden alcanzar niveles peligrosos durante las precipitaciones.
Los padres señalaron que la continuidad de las clases debe analizarse tomando en cuenta las condiciones particulares de cada localidad, especialmente en las zonas rurales donde los estudiantes no cuentan con rutas alternas y dependen de caminos que pueden quedar afectados por las lluvias.
La situación se presenta después de las precipitaciones asociadas al frente frío número 2, que, según la información proporcionada, ocasionaron lluvias intensas en la zona serrana y costera, así como en el sur de Veracruz, donde se reportaron víctimas.
Ante este panorama, las familias insistieron en que las autoridades educativas y de Protección Civil mantengan una vigilancia permanente sobre los niveles de ríos y arroyos, además de emitir recomendaciones oportunas cuando las condiciones representen un peligro para la población.
Los padres de familia pidieron que la seguridad de los estudiantes esté por encima de la asistencia a clases, y que se valore la suspensión de actividades en las comunidades donde los traslados impliquen atravesar corrientes crecidas o caminos de alto riesgo.
Asimismo, solicitaron que las autoridades estatales y municipales coordinen acciones preventivas para evitar accidentes y proteger a niñas, niños y adolescentes durante la temporada de lluvias.
