Por Rebeca Solano
Desde consultas particulares hasta tratamientos especializados y medicamentos de alto costo, trabajadores, jubilados y familiares de Petróleos Mexicanos (Pemex) han tenido que pagar de su propio bolsillo sus servicios médicos, ante la falta de atención regular que afecta a más de 5 mil derechohabientes en Xalapa.
Los afectados se manifestaron en la capital veracruzana para exigir el restablecimiento de los servicios médicos y el suministro de medicamentos, luego de que el pasado 30 de septiembre concluyera el contrato con el hospital que anteriormente los atendía y la responsabilidad fuera asignada a la operadora médica Atlantis.
Nueva empresa carece de infraestructura
Jorge Rueda Jiménez, representante de la Sección 10, denunció que la nueva empresa no cuenta con la infraestructura ni con el personal suficiente para garantizar la atención médica de los trabajadores petroleros y sus familias.
Explicó que, desde el cambio de proveedor, trabajadores activos, jubilados y sus familiares enfrentan dificultades para acceder a consultas, tratamientos y servicios hospitalarios.
La problemática afecta especialmente a personas adultas mayores y pacientes con enfermedades crónico-degenerativas, como diabetes e hipertensión, así como a quienes padecen cáncer o requieren sesiones periódicas de hemodiálisis.
“Petróleos Mexicanos nos abandonó. Tenemos personas adultas muy enfermas que estamos pagando con nuestro dinero para poder solventar nuestras enfermedades”, expresó uno de los manifestantes, quien señaló que hasta el momento no han recibido una respuesta que resuelva de manera integral la situación.
Los derechohabientes indicaron que anteriormente recibían atención en el Hospital Ángeles, donde, según sus testimonios, contaban con un servicio adecuado. Sin embargo, tras concluir el convenio, la asignación a Atlantis generó incertidumbre, debido a que la operadora debe establecer acuerdos con otras instituciones hospitalarias para brindar la atención.
Afectaciones a otras secciones sindicales
Rueda Jiménez precisó que el problema no se limita a los integrantes de la Sección 10, sino que también afecta a trabajadores y jubilados de las secciones sindicales 45 y 1, además de personal que continúa en activo en las instalaciones petroleras.
Advirtió que la falta de garantías médicas representa un riesgo adicional para los trabajadores en funciones, quienes no tienen certeza sobre la atención hospitalaria que recibirían en caso de sufrir un accidente durante su jornada laboral.
Por su parte, Manuel Castañeda Rodríguez señaló que entre los afectados también hay derechohabientes procedentes de otros municipios, incluidos algunos que llegaron a Xalapa desde Poza Rica, tras las inundaciones registradas en el norte de Veracruz.
Los manifestantes insistieron en la necesidad de que Pemex intervenga para garantizar la prestación de los servicios médicos, el acceso a medicamentos y la continuidad de los tratamientos, especialmente para los pacientes que requieren atención especializada y no pueden interrumpir sus cuidados.
