13 de enero de 2026

Madre busca desesperadamente a su hijo Johann Emir  / OEM

 

Por Anais Zavala

Una madre angustiada clama ayuda para localizar a su hijo Johann Emir Ortega Olivares, de 16 años, desaparecido desde el pasado jueves 31 de julio en la zona poniente de la ciudad de Veracruz.

Con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada, María Angélica Olivares, madre del menor, relató que Johann salió esa mañana desde la colonia Los Volcanes rumbo al parque del Coyol, conocido como “el parque del hongo”, para entregar productos del hogar que vendía para apoyar con los gastos familiares. Desde entonces no ha vuelto a casa.

“Él salió el día jueves a las 7:30 de la mañana, se puso en contacto con una persona para entregar un producto. Desde ese día no lo volví a ver. Es un buen chico, no se metía en problemas”, contó su madre.

La familia ya presentó una denuncia ante la Fiscalía especializada para personas desaparecidas, pero hasta ahora no han recibido información oficial ni avances en la investigación.

Durante estos días, familiares y amigos han repartido volantes con la imagen del joven, han buscado en hospitales y se han movilizado en redes sociales, sin obtener resultados. También organizaron una protesta en el Zócalo de la ciudad de Veracruz para exigir apoyo de las autoridades.

“Yo le digo ‘negrito’. Mi angustia es no saber si está vivo, ¿en dónde está? Ya lo hemos buscado por todos lados, y si no está donde lo hemos buscado, ¿quién lo tiene?”, expresó la madre, visiblemente afectada.

Johann Emir es estudiante de bachillerato en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), donde acudía los sábados, y entre semana trabajaba con un familiar vendiendo productos a domicilio. Con sus ingresos ayudaba en casa para pagar la despensa, internet y otros servicios.

Algunas personas aseguran haberlo visto recientemente, incluso a bordo de un autobús, pero la familia ha acudido a los lugares señalados sin éxito. La incertidumbre crece con cada día que pasa.

La familia ruega a quien tenga información que se comunique de inmediato con las autoridades o con ellos directamente. “Cinco días sin saber de él son una eternidad”, concluyó la madre.