11 de enero de 2026

Mientras comunidades mexicanas enfrentan carencias de servicios básicos, crece el cuestionamiento por los envíos de petróleo mexicano a Cuba impulsados por el gobierno federal

Por Rebeca Solano

Ante la creciente preocupación internacional por la situación energética de Cuba tras la caída de los envíos petroleros de Venezuela, México ha emergido como uno de los principales proveedores de crudo para la isla caribeña, un hecho que ha generado debate y cuestionamientos sobre el uso de los recursos energéticos del país.

De acuerdo con cifras del medio Financial Times, durante 2025 México desplazó a Venezuela como el principal proveedor de petróleo a Cuba, enviando un promedio de 12,284 barriles diarios, lo que representó aproximadamente 44% de las importaciones totales de crudo de la isla — un incremento de 56% respecto a 2024.

Estos volúmenes de exportación se produjeron en un contexto en el que los envíos venezolanos cayeron drásticamente, con Venezuela exportando unos 9,528 barriles diarios, equivalentes a cerca del 34% del total, y muy por debajo de niveles previos.

Aunque el gobierno mexicano, encabezado por Claudia Sheinbaum, sostiene que los envíos se apegan a contratos y a patrones históricos de apoyo humanitario y comercial, la decisión ha provocado preocupación y críticas en sectores políticos y sociales que consideran que estos recursos podrían afectar la disponibilidad interna de energía en México.

Hasta el momento, no se han detallado públicamente los términos comerciales, financieros o logísticos de estos envíos a Cuba, ni si se trataron de donaciones, ventas o acuerdos de otra naturaleza, lo que mantiene el debate sobre la política energética y la soberanía de los recursos nacionales. �