Representante de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez
Por Rebeca Solano
El representante de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez, sostuvo una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, tras la realización de 65 foros de consulta en torno a los cambios al sistema electoral.
Luego del encuentro, Pablo Gómez evitó emitir un posicionamiento público sobre los contenidos discutidos con la mandataria federal, manteniendo hermetismo respecto al rumbo inmediato de la iniciativa.
Este lunes, el coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, informó que la reforma constitucional en materia electoral tendría que quedar aprobada a mediados de marzo, con el objetivo de que posteriormente se realicen las modificaciones secundarias a las leyes correspondientes.
Cinco ejes de la Reforma Electoral Ciudadana
La iniciativa ciudadana en materia electoral, respaldada por más de 188 mil firmas validadas por el INE, plantea cambios estructurales en cinco grandes ejes:
Autonomía del INE y de los órganos electorales
Se propone fortalecer su independencia, garantizar presupuesto suficiente y modificar el proceso de designación de consejerías. Además, se busca impedir procedimientos administrativos contra consejerías o magistraturas por sus opiniones o votos.
Cancha pareja en la contienda electoral
Reglas más equitativas para el financiamiento público, distribución igualitaria de spots y fiscalización de campañas digitales, así como garantizar la libertad de expresión de periodistas y ciudadanía.
Cero trampas electorales
Sanciones más severas a campañas adelantadas, prohibición estricta del uso electoral de programas sociales y límites a la comunicación gubernamental durante procesos electorales.
Sin crimen organizado en las elecciones
Anulación de comicios cuando se acredite financiamiento ilícito, intimidación al electorado, interferencia en casillas o colusión con autoridades.
No más sobrerrepresentación
Evitar mayorías artificiales mediante coaliciones, frenar el “chapulineo” legislativo y modificar el límite del 8 por ciento de sobrerrepresentación permitido actualmente por la ley.
