11 de enero de 2026

ASF detecta fallas técnicas y posibles daños al erario en rehabilitación de la Línea Z del Tren Interoceánico

Por Rebeca Solano

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) advirtió deficiencias técnicas y administrativas en los trabajos de rehabilitación de la Línea Z del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, al documentar falta de evidencia técnica, inconsistencias en costos y fallas en los mecanismos de supervisión de obra, de acuerdo con el Informe de la Cuenta Pública 2023.

Las observaciones se concentran en los trabajos de corrección de curvatura y pendiente en el corredor ferroviario que conecta Coatzacoalcos, Veracruz, con Salina Cruz, Oaxaca, un tramo que el propio proyecto había reconocido como técnicamente complejo debido a sus condiciones topográficas.

De acuerdo con la ASF, el proyecto presenta irregularidades administrativas por un monto total de 28.85 millones de pesos, correspondientes a la rehabilitación de la Línea Z. Entre los principales señalamientos destacan pagos en exceso por 8.56 millones de pesos, derivados de inconsistencias en las matrices de precios unitarios del contrato FIT-GARMOP-OP-Z-17-2022.

Además, el órgano fiscalizador detectó ajustes de costos sin evidencia técnica suficiente, al no encontrarse debidamente respaldados en bitácoras de obra ni en generadores, lo que derivó en pliegos de observación donde se presume un posible daño al erario, sujeto a procesos de aclaración o reintegro conforme a la normatividad vigente.

Tramos de alto riesgo ya identificados

Documentos oficiales del propio Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec reconocen que al menos 56 kilómetros de la Línea Z presentan limitaciones geométricas y operativas, con curvas de entre 9 y 12 grados y pendientes de hasta 2.2 por ciento, condiciones que restringen la velocidad, la capacidad de carga y la eficiencia operativa, y que requieren protocolos de operación estrictos.

El tramo donde recientemente ocurrió el descarrilamiento de un tren de pasajeros, entre Nizanda y Chivela, Oaxaca, se localiza en una zona de transición topográfica compleja, históricamente considerada de alta exigencia operativa. Hasta ahora, las autoridades no han precisado si el punto exacto del accidente formaba parte de los segmentos intervenidos ni si contaba con límites específicos de velocidad o medidas especiales de seguridad.

Complejidad conocida desde años atrás

Entre 2020 y 2024, el proyecto del Tren Interoceánico incluyó estudios de ingeniería y obras de corrección geométrica, lo que confirma que la complejidad técnica de estos tramos ya era conocida y documentada. La narrativa oficial sostenía que estas intervenciones permitirían la circulación de trenes más largos y pesados, así como una mayor continuidad del servicio.

Avances operativos pese a observaciones

Pese a los señalamientos de la ASF, autoridades federales como la Secretaría de Marina y el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec han destacado públicamente la conclusión de la rehabilitación principal de la Línea Z y el inicio de operaciones de trenes de carga y pasajeros durante 2023 y 2024, incluyendo servicios piloto.

No obstante, los hallazgos del órgano fiscalizador ponen en evidencia que, más allá de los anuncios oficiales, persisten riesgos técnicos, administrativos y de seguridad en uno de los proyectos prioritarios del gobierno federal.