11 de enero de 2026

Zenyazen Escobar

Por Alberto Mejía

A un año de la renovación del Congreso local y federal, volvió a quedar expuesta la red de control político y presunta corrupción que rodea al diputado Zenyazen Escobar García, ahora mediante maniobras internas para imponer a sus operadores en municipios estratégicos, pese al rechazo abierto de la militancia.

De acuerdo con versiones internas, tanto Zenyazen Escobar como su principal operador, Alex Contreras, enfrentan un evidente desgaste político, ya que no cuentan con aceptación entre las bases y han recurrido a acciones desesperadas para mantenerse vigentes con miras a la reelección.

En este contexto, durante una reunión de militantes realizada en Córdoba se concretó el nombramiento de Alex Contreras como coordinador de Morena en Yanga, con la supuesta encomienda de encabezar los trabajos de organización y afiliación. Sin embargo, la designación provocó molestia inmediata entre la militancia, al tratarse de un integrante del grupo Maestros con Morena (MCM), identificado como un bloque subordinado políticamente a Escobar García.

Militantes denunciaron que la imposición no fue producto de un proceso interno legítimo, sino de una operación orquestada desde la cúpula, en la que el diputado habría influido sobre el dirigente estatal Esteban Ramírez Zepeta para asegurar espacios a su grupo, desplazando a cuadros con trabajo real y respaldo territorial.

Asimismo, trascendió que Alex Contreras había intentado previamente ser candidato, pero al no lograr respaldo fue reciclado dentro de la estructura partidista, lo que reforzó la percepción de una designación forzada, sin legitimidad ni apoyo social.

Las críticas internas advierten que esta estrategia busca apuntalar la reelección de Zenyazen Escobar y abrir camino a figuras del mismo bloque político, entre ellas el exgobernador Cuitláhuac García, mediante el control anticipado de municipios clave como Yanga, Cuitláhuac, Ixtaczoquitlán, Fortín y Córdoba.

Para la militancia, ni Zenyazen Escobar ni Alex Contreras cuentan con legitimidad entre las bases, y sus maniobras lejos de fortalecer a Morena profundizan el desgaste interno y la fractura del partido, en plena antesala del proceso electoral.