
Presidente municipal Alfonso Marín Delfín
Por Alberto Mejía
El reconocimiento de un inminente daño patrimonial destapó el desorden financiero y administrativo heredado por la administración pasada, encabezada por Gerardo Rosales Victoria, a quien se le atribuyen las anomalías detectadas en los primeros días del nuevo gobierno municipal.
Ante este escenario, el presidente municipal Alfonso Marín Delfín fue enfático al señalar que no será comparsa ni encubridor de prácticas que lesionaron las finanzas públicas, y advirtió que todas las irregularidades detectadas serán denunciadas conforme a la ley.
Durante su primer balance, el edil confirmó la existencia de obras inconclusas que debieron entregarse en tiempo y forma, entre ellas el parque de Monte Salas y trabajos en la Unidad Deportiva, lo que evidencia incumplimientos contractuales y posibles irregularidades administrativas. Aunque se permitirá la conclusión de las obras para no afectar a la población, dejó claro que estas omisiones no quedarán impunes.
A ocho días del inicio de la nueva administración, Marín Delfín informó que ya se firmaron los últimos documentos pendientes y que un equipo especializado revisa de manera exhaustiva cada área del ayuntamiento, con el objetivo de identificar irregularidades que se habrían intentado ocultar en el pasado.
El alcalde aseguró que los resultados de estas revisiones serán dados a conocer de forma transparente a la ciudadanía, como parte de su compromiso con la rendición de cuentas y la legalidad.
En materia de seguridad, el presidente municipal reveló otro rezago grave heredado: la Policía Municipal cuenta actualmente con solo ocho elementos, una situación que ha obligado a reforzar la vigilancia con el apoyo de la Policía Estatal. Adelantó que en los próximos días se anunciará quién estará al frente de la corporación, en un contexto donde la fragilidad institucional también apunta a las fallas acumuladas del gobierno anterior.
