
Tren Interoceánico recibirá más de 24 mil mdp en subsidios pese a accidentes y baja demanda
Por Rebeca Solano
El Tren Interoceánico, uno de los proyectos insignia de la Cuarta Transformación, contará en 2026 con un subsidio federal de 24 mil 296 millones de pesos, de acuerdo con el presupuesto aprobado por el Congreso de la Unión, a pesar de registrar seis accidentes desde su entrada en operación, el más reciente el 28 de diciembre, cuando se descarriló en Oaxaca.
El ferrocarril, inaugurado el 23 de diciembre de 2023 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, fue concebido como un sistema de transporte de pasajeros y carga capaz de competir con el Canal de Panamá. Sin embargo, 97% de sus gastos de operación serán cubiertos con recursos públicos, ya que sus ingresos propios son mínimos y actualmente el servicio se encuentra suspendido por el accidente.
Aunque las cifras oficiales reportan un crecimiento de 6% en pasaje, especialistas advierten que la demanda real es baja, con apenas 5 mil pasajeros mensuales en promedio.
El analista independiente Alfredo Nolasco señaló que el proyecto se desarrolló con opacidad, sin presentar estudios de factibilidad técnica, económica ni legal, ni un Plan Maestro con proyecciones realistas.
“Fue una orden presidencial del sexenio pasado. Nadie podía decir que no, y los militares tuvieron que cumplir, aunque no se trataba de un proyecto con lógica económica”, afirmó.
Nolasco advirtió que el tren mantiene costos fijos muy elevados frente a sus bajos ingresos, y que actualmente no genera recursos, pero sí gastos por reparación de infraestructura y del equipo rodante dañado en el descarrilamiento.
El 28 de diciembre, el tren se accidentó en el tramo de curvas de Nizanda, Oaxaca, dejando un saldo de 14 personas muertas y decenas de heridos, lo que volvió a exhibir las fallas de seguridad y mantenimiento del proyecto.
Para este mismo año, el Tren Maya también recibirá subsidios por 30 mil 744 millones de pesos, apenas un monto mayor al del Interoceánico, pese a que su extensión ferroviaria es cinco veces mayor.
La Secretaría de Marina continúa invirtiendo en el proyecto con obras de reforzamiento de taludes, rehabilitación de vías y mejora del balasto y durmientes, debido a los daños provocados por lluvias intensas, aunque el servicio ha sido intermitente desde su inauguración.
Expertos coinciden en que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo deberá replantear la viabilidad del proyecto, ya sea para incrementar su demanda o justificar los recursos mediante beneficios sociales, ante el elevado nivel de subsidios.
Mientras tanto, el Tren Interoceánico permanece detenido, opera con trenes de los años 50 y sigue generando dudas sobre si es sostenible mantener una obra costosa con baja rentabilidad, en una región donde el desarrollo económico continúa siendo limitado.
