11 de enero de 2026

Tren Interoceánico opera con material rodante usado y rehabilitado, no con trenes nuevos

Por Rebeca Solano

Pese al discurso oficial sobre “soberanía”, “modernización” e “infraestructura histórica”, el Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec opera con material rodante usado, adquirido en el extranjero y rehabilitado para su puesta en marcha, de acuerdo con información disponible sobre las compras realizadas por el gobierno federal.

¿Qué trenes se adquirieron?

El Estado mexicano no compró trenes nuevos para pasajeros para la Línea Z, que conecta Coatzacoalcos, Veracruz, con Salina Cruz, Oaxaca. La estrategia consistió en adquirir equipo retirado por obsolescencia en otros países, reacondicionarlo y ponerlo en operación en un corto plazo.
Material proveniente del Reino Unido

A través de la Secretaría de Marina (SEMAR), México adquirió:

Tres locomotoras British Rail Clase 43 (InterCity 125 / HST), fabricadas entre 1976 y 1981, con una antigüedad de entre 40 y 47 años.

Once vagones Mark 3, del mismo periodo.

Estas unidades fueron retiradas del servicio en el Reino Unido por obsolescencia y llegaron a México entre septiembre de 2023 y marzo de 2024, donde fueron rehabilitadas para operar en la Línea Z.
Equipo usado de Estados Unidos

También se incorporó material rodante procedente de Estados Unidos, entre ellos:

Locomotoras SD70M, ex Union Pacific, fabricadas alrededor de 2001.
Locomotoras F59PH y F59PHI, provenientes de Metrolink y GO Transit.
Vagones Amfleet y Budd SPV-2000.
Todo este equipo cuenta con entre 20 y más de 40 años de servicio previo.
Unidades reutilizadas de proyectos fallidos

Además, se trasladaron trenes Stadler Citylink provenientes del fallido Tren Turístico Puebla–Cholula, los cuales también fueron reacondicionados para su uso.

Inicio de operaciones y falta de transparencia

El servicio de pasajeros del Tren Interoceánico inició el 22 de diciembre de 2023, con una flota integrada exclusivamente por trenes usados rehabilitados.

Hasta el momento, no existe información pública detallada sobre los costos reales de adquisición, traslado y rehabilitación de este material rodante.

Legal, pero no equivalente a modernización

Especialistas señalan que el uso de trenes rehabilitados es legal, pero no es equivalente a contar con trenes nuevos ni con infraestructura moderna, como se ha sugerido en la narrativa oficial.

La discusión, subrayan, no es ideológica, sino de transparencia y honestidad pública: informar qué se compró, de dónde proviene, cuántos años tiene y cuánto costó realmente.

Este contexto cobra relevancia adicional tras la difusión de conversaciones grabadas entre Amícar Olán y Pedro Salazar Beltrán, en las que se habla de decisiones, gestiones y posibles arreglos relacionados con proyectos de infraestructura federal, incluyendo advertencias sobre eventuales riesgos operativos.