15 de enero de 2026

 

Gobierno destina 350 millones de pesos para acarreados en mitin de Claudia Sheinbaum del 6 de diciembre

Por Rebeca Solano

El próximo 6 de diciembre, el Gobierno federal y la estructura nacional de Morena preparan una concentración masiva en la capital del país que, de acuerdo con estimaciones internas, costará alrededor de 350 millones de pesos, recursos destinados principalmente al traslado, logística y movilización de acarreados provenientes de todo el país.

De acuerdo con fuentes consultadas, la instrucción fue emitida desde Palacio Nacional y ejecutada por gobernadores, alcaldes, legisladores y operadores territoriales de Morena, quienes recibieron la orden de garantizar la asistencia masiva al evento encabezado por Claudia Sheinbaum. La mandataria solicitó “apoyo total” para asegurar una concentración que pueda reunir hasta medio millón de personas, no a partir de un movimiento social auténtico, sino de una operación de movilización basada en presiones, condicionamientos y pagos disfrazados de apoyos logísticos.

Los recursos empleados para este operativo ascienden a 350 millones de pesos de dinero público, presupuesto que, según señalan críticos del gobierno, debería destinarse a hospitales sin medicinas, comunidades desplazadas, seguridad pública, infraestructura deteriorada y programas reales de combate a la pobreza. En cambio, aseguran, se prioriza “la propaganda antes que el país”.

El mitin del 6 de diciembre es visto como un intento desesperado de la administración para inflar artificialmente el respaldo popular ante la baja aceptación y el creciente descontento ciudadano frente a los resultados del gobierno. “Este acto no es un evento político normal: es un ritual de control, diseñado para proyectar un músculo político que ya no existe sin el apoyo del erario”, señaló una fuente involucrada en la organización.

Críticos advierten que la Cuarta Transformación se ha convertido en aquello que prometió combatir: un aparato burocrático obsesionado con su imagen, dispuesto a usar recursos públicos para sostener un relato que se desmorona. Mientras tanto, gobernadores obedecen, legisladores callan, y el país enfrenta la misma pregunta incómoda:
¿México necesita gastar 350 millones en un mitin político o un gobierno que atienda las verdaderas prioridades de la gente?