
Presidente de Estados Unidos, Donald Trump
Por Rebeca Solano
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una amenaza abierta de acciones terrestres contra los cárteles del narcotráfico, al asegurar que estas organizaciones tienen el control total de México y representan una amenaza directa para la seguridad estadounidense.
Durante una entrevista concedida la noche de este martes, Trump afirmó que su gobierno ya logró reducir el ingreso de drogas por vía marítima, pero advirtió que ahora comenzará a actuar por tierra para frenar el tráfico de estupefacientes, al que atribuyó entre 250 mil y 300 mil muertes al año en Estados Unidos por sobredosis.
El mandatario sostuvo que México no ha logrado controlar a los grupos criminales y señaló que ha insistido a la presidente Claudia Sheinbaum en permitir una mayor colaboración, pero acusó que su gobierno bloquea cualquier intervención extranjera.
Sin embargo, Trump marcó un giro en su discurso: ya no habló de cooperación bilateral, sino de acciones directas contra lo que calificó como “enemigos extranjeros”, aunque descartó, por ahora, una invasión formal.
Las declaraciones encendieron alertas debido a que Trump no precisó dónde, cómo ni bajo qué marco legal se ejecutarían dichas acciones, lo que coloca a México en una posición diplomática delicada, entre rechazar cualquier intervención y enfrentar una presión internacional sin precedentes.
Analistas señalan que el escenario se agrava por un antecedente reciente en Venezuela, donde Estados Unidos sí ejecutó acciones directas, pese a que previamente se afirmaba que no se atrevería a hacerlo. Ese argumento, ahora, ha dejado de existir.
La pregunta central que emerge tras estas declaraciones es hasta dónde estaría dispuesto a llegar Estados Unidos contra México, en un contexto de acusaciones directas y un discurso que, por primera vez, no establece límites claros.
