
México envió más de 17 millones de barriles de crudo a Cuba en 13 meses, mientras sube el precio de la gasolina
Por Anais Zavala
Mientras millones de mexicanos enfrentan precios elevados en los combustibles, el Gobierno de México financió con petróleo a la dictadura cubana, al enviarle más de 17 millones de barriles de crudo en solo 13 meses, una cifra que supera el total enviado durante tres sexenios completos.
De acuerdo con reportes financieros y registros de exportación, los envíos de petróleo a Cuba se incrementaron de manera acelerada en el último año, convirtiéndose en uno de los mayores apoyos energéticos otorgados por México a la isla en décadas.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha justificado estos envíos al señalar que se trata de acuerdos de cooperación y solidaridad internacional; sin embargo, las cifras oficiales contradicen el discurso, al mostrar un volumen inusual y sin precedentes recientes, incluso en comparación con gobiernos anteriores.
Especialistas advierten que este apoyo se da en un contexto interno adverso, donde Pemex enfrenta problemas financieros, el subsidio a combustibles presiona las finanzas públicas, y los ciudadanos pagan gasolina a precios históricamente altos, sin que exista una explicación clara sobre el impacto presupuestal de estos envíos.
Analistas señalan que el crudo enviado a Cuba no ha sido cubierto con pagos equivalentes, lo que representa un subsidio indirecto a un régimen señalado internacionalmente como dictadura, mientras en México persisten carencias en infraestructura, salud y seguridad energética.
Hasta el momento, el gobierno federal no ha transparentado los términos financieros completos de los envíos, ni ha detallado qué recibe México a cambio, lo que ha generado críticas desde la oposición y sectores económicos, que exigen rendición de cuentas y claridad en el uso de los recursos nacionales.
La entrega de petróleo mexicano a Cuba volvió a encender la polémica pública, luego de que en redes sociales se difundiera una publicación que cuestiona si el gobierno de Claudia Sheinbaum está regalando crudo a la isla y si esta decisión debería someterse a consulta popular.
El debate se reavivó tras la circulación de una portada del diario Reforma, en la que se señala que México se convirtió en el principal proveedor de crudo de Cuba, superando incluso a Venezuela. El tema generó críticas por el contexto interno de alza en combustibles, carencias presupuestales y crisis de servicios públicos en el país.
En la publicación se cuestiona si esta política energética representa un apoyo directo a la dictadura cubana de izquierda o si se trata de un acto de solidaridad con el pueblo cubano frente a la crisis económica y social que enfrenta la isla. La discusión apunta directamente a la responsabilidad política y económica del gobierno mexicano.
Además, el mensaje incluye un llamado abierto a la movilización social, proponiendo un plantón frente a Palacio Nacional, con pancartas y consignas contra la ayuda petrolera a Cuba, bajo el argumento de que “esa ayuda le cuesta a los mexicanos”.
La controversia vuelve a colocar en el centro la política exterior del gobierno federal, el uso de recursos estratégicos como el petróleo, y la falta de transparencia en decisiones que, señalan críticos, impactan directamente en la economía nacional.
