
Enfrenta denuncias Adán Augusto López Hernández
Por Rebeca Solano
Adán Augusto López Hernández, actual coordinador de Morena en el Senado, enfrenta al menos 37 denuncias penales presentadas ante la Fiscalía General de la República (FGR), relacionadas con presunto enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y actos de corrupción, sin que hasta el momento exista una investigación judicial en curso que haya derivado en acciones legales en su contra.
De acuerdo con los señalamientos, el exsecretario de Gobernación no ha logrado explicar el origen de su fortuna, además de que a través de su notaría pública se habrían legalizado empresas vinculadas con grupos del crimen organizado, hechos que han sido documentados en denuncias formales presentadas ante instancias federales.
Pese a la gravedad de las acusaciones, ninguna autoridad ha procedido penalmente. En el Senado de la República existen al menos dos solicitudes formales para que se le investigue, mientras que en la Cámara de Diputados se promovió una petición de juicio político, todas ellas congeladas sin resolución.
Diversos analistas y actores políticos señalan que esta inacción responde a un manto de protección política, presuntamente otorgado desde los más altos niveles del poder, en particular por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, lo que ha permitido que los señalamientos permanezcan sin consecuencias legales.
En el mismo contexto se encuentra el caso de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco y excolaborador cercano de Adán Augusto López, quien permanece recluido en el penal federal del Altiplano, donde su proceso ha sido extendido por al menos tres meses más sin que hasta ahora haya rendido declaración ni señalado a su antiguo jefe.
De acuerdo con las denuncias, Adán Augusto López habría incurrido en omisiones graves, al mantener a Bermúdez Requena en el cargo pese a los señalamientos en su contra, lo que podría configurar delitos como peculado, conflicto de intereses y abuso de autoridad, particularmente en materia de combate a la corrupción.
Mientras tanto, la exigencia de una investigación transparente, incluyendo proyectos estratégicos como el Interoceánico, contrasta con los precedentes del régimen morenista, donde —según críticos— la justicia no actúa contra sus cuadros más cercanos.
“La corrupción descansa tranquila… igual que en Palenque”, señalan voces críticas, al advertir que no existe prisa ni voluntad política para que los protegidos del poder enfrenten la justicia.
