
Aliados frenan reforma electoral de Sheinbaum
Por Rebeca Solano
La iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue rechazada en la Cámara de Diputados luego de que legisladores del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México se sumaran a la oposición y votaran en contra del proyecto.
La propuesta, enviada por el Ejecutivo federal al Cámara de Diputados de México, no alcanzó la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución, por lo que fue desechada durante la sesión legislativa.
De acuerdo con el sistema de votación del Congreso, la reforma obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, cifra insuficiente para su aprobación.
El revés político fue significativo porque por primera vez los aliados tradicionales de Morena —PT y Partido Verde— no respaldaron una iniciativa central del gobierno, lo que permitió que la oposición lograra frenar el proyecto.
La reforma electoral planteaba cambios al sistema político y electoral del país, incluyendo modificaciones en la integración del Congreso, reducción de gastos electorales y ajustes al financiamiento de partidos políticos.
Tras el rechazo en San Lázaro, el gobierno federal y la bancada de Morena anunciaron que preparan un “Plan B” para intentar impulsar nuevamente cambios en materia electoral, aunque ahora mediante otras vías legislativas.
El episodio evidenció tensiones dentro de la coalición gobernante formada por Morena, PT y Partido Verde, alianza que llevó al poder a Sheinbaum y que ha dominado el Congreso en los últimos años.
Analistas señalan que el fracaso de la reforma electoral refleja divisiones internas dentro de la llamada “Cuarta Transformación”, además de abrir un nuevo debate sobre las reglas electorales rumbo a los comicios federales de 2027.
