
Biblia
Por Rebeca Solano
Las autoridades de Nicaragua comenzaron a prohibir el ingreso de Biblias a turistas y viajeros, como parte de una serie de restricciones impuestas en puntos de acceso al país, informó la organización internacional Christian Solidarity Worldwide (CSW), con sede en el Reino Unido.
De acuerdo con CSW, en las terminales de Tica Bus en Costa Rica, que ofrecen rutas hacia Managua, se colocaron avisos oficiales donde se informa a los pasajeros que está prohibido ingresar revistas, periódicos, cámaras y libros, incluida la Biblia. En la lista también figuran cuchillos, alimentos perecederos y drones.
Un representante de la empresa de transporte en Honduras señaló que estas restricciones llevan aproximadamente seis meses en vigor, sin que el gobierno nicaragüense haya emitido una explicación pública formal.
Ante esta situación, Anna Lee Stangl, directora de incidencia política y líder del equipo de las Américas de CSW, exigió al presidente Daniel Ortega y a su régimen levantar la prohibición de manera inmediata.
“Los esfuerzos del gobierno nicaragüense por restringir la entrada de Biblias, otros libros, periódicos y revistas son sumamente preocupantes, especialmente en el contexto actual de represión”, advirtió Stangl.
La representante subrayó que esta medida constituye una violación directa a la libertad de religión, de creencias y de expresión, y pidió a la comunidad internacional buscar mecanismos para apoyar y fortalecer a las voces independientes nicaragüenses, tanto dentro del país como en el exilio.
La prohibición se da en un contexto de endurecimiento de la política del régimen contra la libertad religiosa. En meses recientes, Nicaragua se retiró del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, luego de ser señalada por una “ofensiva sistemática contra los derechos humanos, las normas democráticas y los grupos religiosos”, según organizaciones internacionales.
La Iglesia cristiana ha sido una de las pocas instituciones que han confrontado abiertamente al régimen, particularmente tras las protestas masivas de 2018, lo que ha derivado en cierres de templos, persecución de líderes religiosos y restricciones a la práctica de la fe.
Organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que la prohibición de Biblias es un nuevo paso en la estrategia de control y represión del gobierno nicaragüense sobre la vida pública, religiosa y social del país.
