11 de enero de 2026

La presencia de médicos cubanos en México volvió a generar controversia tras la difusión de un video en redes que los señala como presuntos “infiltrados”, sin que existan pruebas que respalden esas acusaciones

Por Rebeca Solano

Crece la polémica sobre la presencia y función de médicos cubanos en el extranjero tras video viral que sugiere “infiltrados” disfrazados de profesionales de la salud. En redes circula un video con afirmaciones de que los médicos cubanos contratados en otros países —incluyendo México— no son profesionales sanitarios sino “soldados con bata blanca” entrenados para matar o infiltrarse, una narrativa que ha sido desmentida por expertos y analistas.

La realidad es que desde hace décadas Cuba exporta personal médico a decenas de países como parte de sus programas de cooperación internacional, con más de 24,000 trabajadores de la salud laborando en el exterior bajo acuerdos oficiales, y miles más a lo largo de la historia en misiones enfocadas en atención médica en zonas de difícil acceso o en crisis sanitarias.

Este modelo ha sido objeto de críticas y defensa internacional. Autoridades cubanas y gobiernos de países receptores sostienen que estas misiones brindan atención médica esencial y cooperación bilateral legítima, mientras que sectores opositores señalan problemas de opacidad, condiciones laborales y explotación del personal cubano, acusaciones que incluyen retención de salarios o restricciones de movimiento para los profesionales participantes.

Organizaciones de derechos humanos y líderes regionales también han intervenido en el debate, con algunos gobiernos rechazando categóricamente afirmaciones de “trabajo forzado” y defendiendo la contribución de los médicos cubanos a sistemas de salud necesitados, mientras que otros instan a mayor transparencia y protección laboral para el personal enviado por Cuba.

En México, la contratación de médicos cubanos ha sido parte de esfuerzos para atender la escasez de personal sanitario en zonas marginadas, aunque la falta de datos públicos detallados ha alimentado dudas y críticas sobre su eficacia y transparencia.

Hasta ahora no hay evidencia verificable de que los médicos cubanos enviados a otros países sean “infiltrados o soldados”, como afirma el video viral; se trata de profesionales de la salud cuya presencia es legítima dentro de programas de cooperación internacional, aunque envuelta en controversias políticas, laborales y mediáticas.