12 de enero de 2026

Maestra de educación preescolar Wendy Jakelin Guzmán Salazar

Por Julio Altamirano

La maestra de educación preescolar Wendy Jakelin Guzmán Salazar se manifestó este miércoles en Plaza Lerdo para exigir a las autoridades educativas un cambio de centro de trabajo por razones médicas, luego de que su solicitud fuera rechazada pese a padecer síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad neurológica que afecta gravemente su movilidad.

La docente, actualmente adscrita a un plantel en Ixhuatlán de Madero, explicó que el traslado a su centro laboral implica viajes de más de seis horas, situación que resulta incompatible con su estado de salud y con el tratamiento de rehabilitación diaria que recibe en el ISSSTE de Xalapa.

De acuerdo con su testimonio, permanecer sentada durante trayectos prolongados le provoca dolores intensos y retrocesos en su recuperación, además de que en el municipio donde está asignada no existen clínicas del ISSSTE cercanas, lo que le impediría continuar con su terapia médica.

Guzmán Salazar señaló que desde septiembre, tras ser dada de alta del hospital, inició los trámites ante la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y el SNTE, sección 32, entregando oficios, dictámenes y resúmenes clínicos, sin embargo, su solicitud fue declarada improcedente.

La maestra también denunció presuntas irregularidades durante el proceso, al afirmar que en instancias sindicales le pidieron hasta 30 mil pesos para “apoyarla” con la gestión de documentación médica, cantidad que aseguró no puede pagar.

A esta problemática se suma que, al contar con menos de dos años de servicio, enfrenta descuentos salariales, ya que solo se le autorizaron tres incapacidades de 28 días, límite que ya superó debido a la gravedad de su padecimiento.

Originaria de Xalapa, Wendy Guzmán explicó que actualmente depende del apoyo de su familia para realizar actividades básicas, como bañarse o vestirse, por lo que un traslado forzado a otro municipio implicaría permanecer sola y sin cuidados.

Finalmente, la docente hizo un llamado directo a la SEV para que revise su caso con un enfoque humano y médico, y permita una reubicación laboral que no ponga en riesgo su integridad física.

“Solo pido la oportunidad de seguir mi rehabilitación y recuperar mi salud”, expresó.