
Gobierno de Veracruz condiciona apoyos a colectivos de búsqueda; madres mantienen plantón en Xalapa
Por Julio Altamirano
En medio del dolor que enfrentan miles de familias por la crisis de desapariciones en Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle envió un mensaje claro a los colectivos de madres buscadoras: sí habrá apoyo económico, pero sólo si se justifica cada peso recibido.
Desde Xalapa, la mandataria estatal advirtió que los recursos públicos destinados a los colectivos de búsqueda ya no se entregarán sin controles, luego de que —según el gobierno— se detectaran observaciones por más de 20 millones de pesos en el manejo de los fondos.
Mientras tanto, madres buscadoras mantienen un plantón desde el lunes en las oficinas de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención Integral a Víctimas, donde exigen que no se reduzcan los apoyos necesarios para continuar con las labores de localización de personas desaparecidas.
La gobernadora fue tajante al señalar que el presupuesto no se ha reducido, pero subrayó que ahora habrá reglas claras para el manejo de los recursos.
De acuerdo con Nahle, Veracruz destina alrededor de 60 millones de pesos al año para atender la crisis de desapariciones, y destacó que el estado cuenta con un laboratorio especializado para la identificación de restos óseos.
Sin embargo, la tensión entre colectivos y autoridades crece.
Mientras el gobierno habla de transparencia y control de recursos, las madres buscadoras denuncian abandono institucional.
El encargado de abrir el diálogo con los colectivos es el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, quien ya sostuvo reuniones con al menos cuatro agrupaciones inconformes para intentar destrabar el conflicto.
En medio del debate, persiste una pregunta incómoda entre los colectivos y familiares de desaparecidos:
¿Se trata de una medida para ordenar el uso de los recursos públicos o de una forma de limitar el apoyo a uno de los problemas más dolorosos que enfrenta Veracruz: la desaparición de personas?
