Miércoles, 26 de junio de 2019

Columna Sin Nombre

Barbosa y Cuitláhuac, lo mismo pero muy diferente
Pablo Jair Ortega

Buenos Días Veracruz

La gota que derramo el vaso
David Varona Fuentes

@suntos de poder

México en manos de delincuencia organizada
Manuel Carvallo Carvallo

Columna Invitada

"Servir o servirse"
Columna Invitada



Columna: Columna Invitada

Carta de año nuevo a Cuitláhuac

Viernes, 04 Enero 2019
  • Por:  Fernando Rico

 

Pertenezco al grupo de optimistas que votaron por ti, a pesar de estar conscientes de la pobreza de tus credenciales para gobernar a 8 millones de personas. No soy un priista nostálgico, ni un panista resentido, ni un perredista convenenciero, ni tengo pertenencia a grupo político enemigo tuyo ni de tu líder. Tampoco soy opositor sistemático a lo nuevo ni detractor del progreso, ni aspirante frustrado a un hueso.

Exactamente estoy incluido dentro del promedio ciudadano que sufrió y sufre la vileza de Fidel Herrera Beltrán, del alma bellaca e indigente de Javier Duarte y la inflexibilidad de Miguel Ángel Yunes, que inyectó a la gubernatura necedades de octogenario, en vez de materializar el cambio que prometió y portarse como hombre honrado.

Apenas a 31 días de tu gobierno, lo que se ve es grisura y mediocridad, mucho más de lo que hubiésemos querido y pensado. Contigo estamos circulando entre affaires que rebasan lo privado para convertirse en asuntos públicos, pero llegaremos al escándalo cuando las decisiones de Estado sean disparates que afecten vidas y patrimonios.

Para las condiciones en que está la Entidad Veracruzana, se precisa un gabinete de crisis, pero tú no lo tienes. El tuyo es un equipo de ocurrencias y caprichos que suman mediocridad.

Los veracruzanos hubiésemos querido un Secretario de Educación experto en la materia y que generara respeto y admiración. Ser stripper es lo de menos, porque quizá no tuvo otra forma de sobrevivir. Lo que sí nos afecta es la impostura y la simulación: que hoy dirija la educación pública de los veracruzanos cuando hace algunas semanas no tenía licenciatura (por cierto, la consiguió en Comunicación) y ahora posea hasta maestría.

Tienes un secretario de Gobierno que no es abogado, como debería serlo ese funcionario, sino que es ingeniero agrónomo. Como responsable de la política interna y gestiones relativas a leyes, decretos, reglamentos, acuerdos y órdenes, es decir, guardián del Estado de Derecho, su primera perla fue recomendar que “cuando una ley es injusta lo correcto es desobedecerla”. Por si lo anterior fuera poco, se mantiene en un hiperactivismo personalista donde el gobernador parece ser él, en vez de fortalecer la figura de su jefe, que bastante lo necesita.

En general, tu gabinete es de muy bajo perfil. Hay seguidores y amigos, talacheros de Morena entrenados para la campaña política en colonias, pueblos y rancherías, no expertos en las diversas áreas científicas, tecnológicas y culturales. Hay algo irremediable en tu carácter de político inexperto. Fue notorio en la carencia de dirección en los asuntos parlamentarios, donde la energía propia de los actores legislativos se desbordó y hay tres fracciones dentro de Morena.

La exigencia de un equipo de muy alto nivel, que no llega siquiera a mediano sino que resulta deslucido, es un imperativo por una deuda que consume el 80% del presupuesto anual; los crímenes violentos, que en sólo un mes de tu régimen ya rondan los 120, de los cuales por lo menos 17 son feminicidios; los tres cárteles que se disputan el territorio y de quienes en corrillos legales se tiene la percepción de que uno es el que controla las instancias de procuración de justicia. Como irónica paradoja, mientras en un efecto mediático declaraste un estado de crisis humanitaria por desaparecidos, el presupuesto destinado a esa área será disminuido en 2019.

Las cinco o seis dispensas concedidas por el Congreso a igual número de funcionarios para que puedan asumir secretarías de despacho, revelan la poca seriedad que hay, tanto en lo relacionado con la preparación de los favorecidos, como en cuanto a la calidad de la mano de obra de los veracruzanos, que han sido desplazados porque varios de aquéllos son oriundos de otras entidades.

Un comunicador (hecho atómicamente) dirigirá a los profesores, en lugar de un pedagogo; una antropóloga será responsable de la protección civil, en lugar de un ingeniero en emergencias; una pedagoga es ahora responsable de la asistencia social; una locutora ha sido convertida en ambientalista, en vez de un biólogo o ingeniero; una abogada con experiencia en derecho penal es ahora la especialista en conflictos laborales; un experto en ingeniería nucleoeléctrica y petroquímica es ya responsable del desarrollo social; y alguien del que sólo se sabe que manejaba la camioneta del entonces candidato y gobernador electo, es el responsable de atender la comunicación social del gobierno.

¿De qué se trata? 

 La currícula vitarum de los miembros del gabinete es tan penosa y deplorable que, salvo las ocasiones en que el aún gobernador electo dio a conocer las credenciales de algunos de sus colaboradores, las semblanzas ni siquiera aparecen en la página oficial del Gobierno del Estado (http://www.veracruz.gob.mx/gabinete/#). Seguramente se intenta evitar cuestionamientos. 

Por cierto ¿y qué hace la Coordinación de Comunicación Social para difundir las actividades del gobernador? En la página http://www.veracruz.gob.mx/coordinacion-general-comunicacion-social/# apartado “Sala de Prensa” no hay ni una fotografía, video o boletín. Ni el joven coordinador (imposible saber su currículum) ni la rabiosa fidel-duartista Estefanía Yépez, una de las periodistas extorsionadoras más descaradas de los medios veracruzanos, ni cualquiera de los empleados que se encargan de consumir los 68 millones 184 mil 185 pesos que tiene asignados esa área, hace algo. La dependencia sigue de vacaciones, exactamente como estuvo durante todo el periodo de Miguel Ángel Yunes.

La convocatoria para designar nuevos magistrados es innecesariamente populista y falta de rigor. Cuatrocientos treinta y tres candidatos es un exceso que más que apertura revela falta de técnica, porque los principales aspirantes colados son personas con vínculo partidista e intereses con actores políticos indeseables. Si algunos de esos se trasminan, adiós al juicio político contra el fiscal general.  

La concesión de 16 notarías está cobijada en la sospecha, salvo aquel o aquellos postulantes que pelearon en tribunales el derecho que les regateó Yunes. ¿Quiénes son los otros? ¿Por qué se les expidió un documento antes de ser publicado el acuerdo en la Gaceta Oficial? El número de fedatarios fue inflado hace tres regímenes, sin que fueran necesarios. Ahora tú empeoras la situación del notariado veracruzano. Esto irremediablemente huele a corrupción.  

Viajar en ADO es una estrategia tan infantil como aquella imagen ridícula de Fidel Herrera descalzo caminando en una inundación. Los veracruzanos no criticaremos el uso de los vehículos necesarios, bien resguardados, para que se traslade nuestro gobernador, pero sí nos sentimos burlados de que se empleen con nosotros mercadotecnias baratas, que funcionaban cuando el nivel cultural y político del pueblo era ínfimo, hace 50 o 70 años.    

Contrario a la canción de los 17 años, en que un enamorado ama la inocencia y los errores de su novia menor de edad, a los ciudadanos no nos encantan los disparates de quien decidió desaparecer el Museo de Ciencia y Tecnología de Xalapa, o los caprichitos del hermano de Su Majestad, que pretende desaparecer, sólo por sus atributos masculinos, una Orquesta. O sufrir un día completo de bloqueo de Circunvalación, con la rabia de miles de xalapeños afectados, únicamente porque no fue resuelto oportunamente, mediante el diálogo, un tema de Estancias Infantiles.

(Por cierto, falta que los despedidos empiecen a soltar su rosario de amarguras en cuanto dejen de percibir su primera quincena de 2019. Al parecer, van a ser miles).

¿Cuál es entonces la lógica de esta administración a 31 días del arranque?

Consideramos que sigue en eso, en arranque. Pero si no logra ignición, tú, gobernador, tendrás que darle crank. ¿Estás realmente preparado para eso?

Mi apuesta es la siguiente: mientras Andrés Manuel López Obrador ha crecido con acciones contundentes y un gabinete que puede ser notable, en el mismo pequeño periodo de tiempo tú has decepcionado. Y mientras AMLO se enfila a obtener el reconocimiento de aquellos que lo detractan, tú frustrarás inclusive a quienes han confiado en ti, porque seguirán las conductas erráticas tuyas y las de tus colaboradores.

En un año, cuando mucho, ya se estará pensando que Morena puede perder en Veracruz la siguiente elección, porque en vez de tener un turbo que impulse el desarrollo del Estado, traerá un lastre de amiguitos que sólo se dedicarán a engullir los recursos públicos, sin resultados concretos.

Al tiempo.

 

Valora este artículo
(1 Voto)