Miércoles, 19 de junio de 2019

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El secretario criminaliza: hay “periodistas malos”

Viernes, 04 Enero 2019
El secretario criminaliza: hay “periodistas malos” Mussio Cárdenas Arellano

 

Duarte y el secretario de Seguridad desprecian igual. Aquel pregonando que con sacudir el árbol de la prensa, caerían “manzanas podridas”, reporteros implicados con mafias y capos, y Hugo Gutiérrez apunta que hay “periodistas malos” que sirven a la delincuencia, que son coaccionados, presionados para atacar.

Hay “policías malos” —vocifera el secretario— y “periodistas malos”, los que no reflejan que viene a Veracruz desde su natal Nuevo León a atacar de frente al crimen organizado.

Son “periodistas malos” —precisa— que se mueven en la sombra de la delincuencia, “distorsionando información a sueldo”.

Y así criminaliza a los periodistas el secretario de Seguridad Pública del naciente desgobierno de Cuitláhuac García.

Respira por la herida desde que lo hicieron trizas los medios de comunicación, exhibido en videos y fotos con la pistola al cinto, como zeta o chiva, como los matones y los sicarios, hablando a padres y maestros, y menores de edad, en la escuela Gonzalo Aguirre Beltrán, justamente de seguridad.

Aquel día —diciembre 11—, en Coatzacoalcos, lo acompañaba el secretario de Educación, Zenyazen Escobar García. Y su misión era sofocar el fuego atizado por los malosos, los cobradores de piso, los de la cuota mensual; atenuar los miedos, negar amagos y amenazas y dar un golpe de autoridad.

Aquel día, Hugo Gutiérrez Maldonado llegó a transmitir tranquilidad, pero con el arma al aire, encajada en el cinturón, se mostró falaz.

Apanicados por el amago de la clase zeta, padres y maestros contaban entonces que tipos embozados llegaban a los centros escolares y exigían dinero a cambio de no tomar sus vidas.

Otros relataban historias siniestras: que los malos pretendían llevarse tres niños, forzando el pago de cuotas, generando un clima de terror. El audio corrió por las redes sociales sin que nadie lo pudiera parar.

Maestros y padres acordaban adelantar el período vacacional de diciembre. Suspendían clases al margen del calendario escolar, ignorando a Zenyazen, sin fumar al gobernador Cuitláhuac García, salvando su integridad.

Vivíase, pues, una psicosis brutal.

Y el secretario fue enviado a ofrecer paz.

Y llegó con la pistola al cinto.

Lo que dijo se olvidó. Que si va con todo contra la delincuencia y su poder letal, que si la fuerza del estado se habrá de imponer, que si nadie tiene nada que temer.

Dejó en el imaginario colectivo la estampa del hombre de cabello entrecano, voluminosa figura, que pasa al atril y se dirige a padres y maestros. Y apenas lo observan nadie pela su rollo mareador. Todos ven el arma. Todos cuestionan por qué así, armado, en un plantel escolar.

Y Hugo Gutiérrez, cuestionado por la prensa, por qué el arma al aire, respondió como shérif de pueblo, soberbio, invitando a verlo en el campo de tiro, más certero y con más tino, todo un campeón.

Al día siguiente, feroz la tormenta en los portales de internet, atizada en las redes sociales, Hugo Gutiérrez debió ofrecer una disculpa para atenuar el error.

A la distancia, la herida del secretario de Seguridad de Veracruz vuelve a supurar.

Notiver recoge sus palabras y refleja sus rencores. Se queja de la prensa que no consiente, que no adula, que no se hinca ante el poder. Se duele que en aquel episodio se le haya mostrado con el arma en la cintura.

“Yo entiendo lo que es la política y cuando son cuestiones políticas yo ni me mortifico, porque ¿cómo se mata la política?, trabajando. Al darte cuenta que estás trabajando se mata la política. Yo a veces lo que tengo miedo que pase es que así cómo hay ‘policías malos’ también hay ‘periodistas malos’ ”.

Y apunta:

“Entonces yo pienso que a veces la delincuencia organizada puede estar presionando o puede estar diciéndole algo a algún periodista que me pregunte o que eche y más cuando venimos con las intenciones de atacarlos de frente. Entonces en esa situación yo les mencioné que los iba a atacar de frente y ningún periodista sacó la nota esa. Entonces eso sí me sorprende”.

Algo miope el secretario de Seguridad. La nota fue verlo armado frente a alumnos de una escuela, no sus alardes de combate a la delincuencia.

Hoy, la nota es la criminalización de los periodistas. “Periodistas malos” que son coaccionados, presionados por el crimen organizado, según él, para atacarlo. “Periodistas malos, según le reseña Notiver, “que estarían distorsionando información a sueldo”.

Hará cuatro años otro bruto y procaz habló como él. Fue Javier Duarte. Asistía en Poza Rica —1 de julio de 2015— al festejo de la libertad de expresión y ahí, ante periodistas, lanzó el discurso que lo marcó como un furibundo enemigo de la prensa.

“Pórtense bien —expresó el ex gobernador—. Todos sabemos quiénes andan en malos pasos, todos sabemos quiénes tienen vínculos y quienes están metidos con el hampa”.

Y su frase demencial:

“Vamos a sacudir el árbol y se van a caer muchas ‘manzanas podridas’. Yo espero, verdaderamente se los digo de corazón, que ningún trabajador de los medios de comunicación se vea afectado por esta situación; vienen tiempos difíciles, pero sólo afectarán a los reporteros que tienen una vinculación con grupos criminales”.

Agregó:

“No hay que confundir libertad de expresión con representar la expresión de los delincuentes a través de los medios”.

Refirió que los criminales son “gente que no tiene corazón, no tiene alma, son como animales (…)

Como dicen en la iglesia, hagan un examen de contrición, pues cada quien sabe en qué pasos anda”.

Y remató:

“Pórtense bien, háganlo por ustedes pero también por mí, porque si algo les pasa a ustedes al que crucifican es a mí”.

Un mes después —julio 31—, fue asesinado Rubén Espinosa Becerril, reportero gráfico que colaboraba con Cuartoscuro, AVC y Proceso, fundador de Voz Alterna, de imágenes que impactaban, la denuncia implícita en cada toma, la protesta social.

Había huido de Veracruz, asediado por el gobierno de Javier Duarte, siguiéndole los pasos sus sabuesos, amedrentado cara a cara, ubicado en la Ciudad de México.

Se le halló en un departamento de la calle Luz Saviñón, colonia Narvarte. Presentaba huellas de tortura, disparos de bala. Con él, cuatro cuerpos de mujeres, entre ellos el de Nadia Vera, activista y luchadora social, que también emigró de Veracruz y en una entrevista con Rompeviento TV responsabilizó a Javier Duarte y su gobierno de lo que le pudiera ocurrir.

Y ocurrió. Y detonó el escándalo que ya no soltó a Javier Duarte hasta que cayó.

Hugo Gutiérrez Maldonado anda así. Criminaliza periodistas, los categoriza —“periodistas malos”—, les imputa vínculos con la delincuencia, que los usan para atacar y que distorsionan la información por dinero.

Rebasado por la inseguridad, designado en la SSP sin la dispensa del Congreso por tratarse de un no nacido en Veracruz, sigue buscando a quien apretar por el show de la pistola al cinto.

Y su mejor carnada es la prensa que lo criticó.

“Periodistas malos” —fustiga— que sirven a los malosos.

Archivo muerto

Tras las enaguas de Rocío Nahle, Mary Vázquez también succiona. Se lleva 464 mil pesos al mes del erario de Coatzacoalcos por servicios difusos, etéreos, uno que otro diseño gráfico, facturados por la empresa MARVAZ, de María Cruz Vázquez Guízar, y los 50 mil pesos de su beca como “coordinadora de asesores” del alcalde Víctor Manuel Carranza. Recauda en Agua Dulce, admitido ya por el alcalde Sergio Guzmán Ricárdez, quien tiene al municipio en el olvido mientras su parentela pulula en la nómina y los alardes de austeridad se mueren con el derroche y el dispendio que distinguen al edil y a la pandilla real.

Succiona doña Mary Vázquez millones al mes en gobiernos y alcaldías, solapada por Rocío Nahle, la senadora con licencia, hoy titular de la Secretaría de Energía, adonde la confinó Andrés Manuel López Obrador, frustrándole la obsesión de dirigir Petróleos Mexicanos, lo que sí habría sido una desgracia para el país.

Desatado el escándalo por el casi medio millón por mes que cobraba MARVAZ en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, Rocío Nahle vio que el fuego le podía llegar. Y saltó a decir que no tiene voceros y que no es responsable de lo que otros se lleven del cajón. Pues sí tiene vocera y es Mary Vázquez.

Así consta en el directorio de funcionarios del gobierno federal y en el historial de la señalada en Linkedin, a quien se le ubica como directora de Comunicación Social de la Secretaría de Energía del gobierno federal. en la Sener también se succiona. Mucho pago para tan poca efectividad. Mary Vázquez recaudaba y el alcalde Víctor Carranza cada vez se empina más… Gobierna Víctor Carranza con un gang triple A.

Unos falsifican actas de cabildo, otros violan procedimientos administrativos, unos más asignan obras sin licitación, otros más pagan facturas de manera ilegal. Hay quien realiza negocios al amparo del poder.

Hay un truhán sin gracia, Joel Arellano Torres, que usa a la prensa, que margina a la prensa, que amenaza a la prensa. Hay otro bribón, el director del Jurídico Municipal, Agustín Jiménez, que usa el acta apócrifa en un juicio de amparo y provoca dos denuncias penales, hasta ahora, que ya caminan en la Fiscalía de Veracruz. Hay otro rufián, el secretario del ayuntamiento de Coatzacoalcos, Miguel Pintos Guillén, el que junto con su consentida Yolanda y su hermano Mario, controla la Tesorería Municipal, y es quien certificó el acta de cabildo falsa.

Polémica, atacada por unos, defendida por otros, la síndica Yazmín Martínez Irigoyen realiza así la disección del ayuntamiento, exhibiendo el desvío a los postulados de Morena, la traición del grupo de Rocío Nahle a Andrés Manuel López Obrador, el saqueo en toda su expresión.

Su entrevista corre en las redes sociales, generando dolores y provocando rabietas, sacando lo peor de muchos, y generalizando la certeza de que Víctor Carranza erosiona a Morena, le resta votos, lo sume en el caos y lo lleva hacia una debacle de poder y una segura derrota electoral en la contienda de 2021. Odiada por unos, defendida por otros, Yazmín Martínez Irigoyen sabe de la hipocresía del cabildo, de la sonrisa y la puñalada, la peor de todas la que le asestó el alcalde Carranza. “No me lo esperaba de él”, resume.

Vapuleada histórica y, saben qué, habrá más… Anda en la penumbra política Amado Cruz Malpica y pronto será en la oscuridad. Lideró una asonada contra Cuitláhuac García, el desgobernador de Veracruz, intentando arrebatarle el control del Congreso estatal. Partió la fracción parlamentaria de Morena en dos. Le regateó el liderazgo en la anterior Legislatura a Zenyazen Escobar García, entonces diputado, hoy secretario de Educación, el consentido del gobernador —¿será que le baila en corto?—. Y al final, traicionado hasta por Mónica —La Chupiux— Robles, quedó en la orfandad. Ya se reactiva una embestida legal, quizá la denuncia interpuesta por la ex diputada Eva Cadena Sandoval por los videos que sacudieron a la opinión pública nacional, pero que por su origen ilegal no pudieron fincarle responsabilidad y volvió sin culpa al Congreso de Veracruz. Interpuesta el 15 de febrero de 2018, la denuncia de hechos implica a Amado Cruz Malpica, el diputado por Coatzacoalcos.

También le revisan ya el manejo de los dineros de la fracción de Morena cuando la coordinó. De proceder, habrá juicio de desafuero, aleccionados los diputados de Morena de conceder el retiro de la inmunidad. Ahí se consumará la venganza de Cuitláhuac García contra quien lideró —aunque Rocío Nahle participó en el complot— la asonada para atar de manos al gobernador desde el Congreso…

Únicos como son, los pejezombies saben potenciar sus lodos y sus rencores. Y dar rating. Denostando a quien esto escribe por la entrevista en video a la síndica Yazmín Martínez Irigoyen, imputando acusaciones de cocainómano, que tendrán que probar, y de tener vínculos con el crimen organizado, que tendrán que probar, lo único que provocaron fue una carretada de elogios a la edil de Morena por denunciar la corrupción y una cascada de condenas al alcalde Víctor Carranza por el caos político, la ínfima obra municipal, la creciente corrupción, el uso de un acta falsa de cabildo para echar a las ligas de futbol de la Unidad Deportiva Miguel Hidalgo, y diversas transgresiones a la ley. De la parte legal, luego les cuento. Gracias pejetontos, el video causó el efecto planeado…

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Mussio Cárdenas Arellano

Atrapado en el mundo de las letras y la denuncia social, Mussio Cárdenas Arellano cuenta ya con un extenso kilometraje recorrido en el periodismo. Lejano parece ya aquel 1978 cuando en Coatzacoalcos, su tierra natal, escribió sus primeras notas. Transitó por la entrevista, el reportaje, la crónica, el artículo y la columna política. Fue corresponsal de la revista Proceso, Imevisión, IMER, Contralínea; fundador de las revistas Contacto e Informe Rojo; analista político en radio y televisión, y ganador del Premio México por columna política, en 2009, otorgado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de México (FAPERMEX). Su contacto con el periodismo viene de familia. Su padre, Mussio Cárdenas Cruz, y sus tíos Emilio, Francisco y Paulino, constituyen una dinastía de periodistas veracruzanos de reconocido prestigio. Actualmente escribe la columna Informe Rojo, que se publica en portales en internet y medios escritos con amplia aceptación entre la opinión pública.

mussioc2@gmail.com