Lunes, 21 de enero de 2019

Fuera de Foco

Manuel Carvallo: Genio y figura
Silvia Núñez Hernández

Buenos Días Veracruz

El silencio del gobernador Yunes
David Varona Fuentes

Columna Sin Nombre

La CEAPP nació muerta... y sigue apestando
Mussio Cárdenas Arellano

@suntos de poder

México en manos de delincuencia organizada
Manuel Carvallo Carvallo

Columna Invitada

"Servir o servirse"
Columna Invitada

Mussio Cárdenas Arellano

Mussio Cárdenas Arellano

Atrapado en el mundo de las letras y la denuncia social, Mussio Cárdenas Arellano cuenta ya con un extenso kilometraje recorrido en el periodismo. Lejano parece ya aquel 1978 cuando en Coatzacoalcos, su tierra natal, escribió sus primeras notas. Transitó por la entrevista, el reportaje, la crónica, el artículo y la columna política. Fue corresponsal de la revista Proceso, Imevisión, IMER, Contralínea; fundador de las revistas Contacto e Informe Rojo; analista político en radio y televisión, y ganador del Premio México por columna política, en 2009, otorgado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de México (FAPERMEX). Su contacto con el periodismo viene de familia. Su padre, Mussio Cárdenas Cruz, y sus tíos Emilio, Francisco y Paulino, constituyen una dinastía de periodistas veracruzanos de reconocido prestigio. Actualmente escribe la columna Informe Rojo, que se publica en portales en internet y medios escritos con amplia aceptación entre la opinión pública.

mussioc2@gmail.com

 

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+ Descansa en paz, Carvallo.

+ ¿También quiere video con besos en el llama-moscas?

+ Sendas plazas otorgadas en el Yunismo: Tarzan Boy.

 

Que entre las plazas de la SEV regaladas hay algunos connotados perredistas... ¡Ah, ese Uriel travieso!

--Chopenjawer

La Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) nació muerta.

Desde que se creó en tiempos de Javier Duarte de Ochoa (a finales noviembre de 2012) se veía que la CEAPP sólo fue armada en los momentos más álgidos de la violencia contra periodistas y justo unos meses después del fallecimiento de Regina Martínez, corresponsal de Proceso, como una manera de "calmar" la tormenta que arreciaba sobre el Duartismo.

En esos días se recuerda que desde Palacio de Gobierno consultaron a periodistas amigos de la entonces coordinadora de Comunicación Social, Gina Domínguez Colío, sobre la creación de un "organismo autónomo de periodistas" y quiénes podrían ser los integrantes de la misma.

Al saber de las intenciones, me acuerdo que comenté con el interlocutor que se me hacía una verdadera locura crear en medio del caos un organismo que sólo pareciera querer dar un Mejoralito a una situación grave, "sólo para taparle el ojo al macho", como dice la popular frase.

Finalmente la CEAPP se creó y lo único que se recuerda es que tuvo casos de muy alto nivel como el de Gregorio Jiménez de la Cruz, donde estuvo muy activa la actual titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Namiko Matzumoto, quien fungía entonces como secretaria ejecutiva y reportaba todo directamente con Gina Domínguez.

De los demás comisionados se supo poco o nada. Se recuerda que el único que enviaba artículos e informes de gastos a compañeros periodistas era el comisionado Jorge Morales, a quien algunos del gremio catalogaban como lo "mejorcito" de la CEAPP (al menos en el primer periodo).

Fue este mismo Jorge Morales quien en algún momento expresó que no tenía intenciones de repetir en la CEAPP, pero finalmente parece que sí le gustó eso de ganar muy bien y se quedó en dicha Comisión, ahora con el cargo de Secretario Ejecutivo, como modus vivendi.

Al terminar el Duartismo, los comisionados de la CEAPP, la mayoría de ellos ligados al ex gobernador ahora convicto, fueron reemplazados por nuevos ligados al nuevo gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Estos mismos permanecen actualmente con todo el tufo del Yunismo.

Con la entrada de Cuitláhuac García Jiménez se había pensado que quizás habría cambios en la CEAPP o incluso hasta iba a desaparecer la Comisión como algún sector del periodismo ha pedido con señalamientos de inoperancia y gastos millonarios.

Pero no: ahí se mantienen pegado al presupuesto.

¿Para qué ha servido la CEAPP? En realidad, con la reciente crisis de medios, a la Comisión no se le vio gran labor fuera de cursos-talleres de mediana asistencia y algunos premios.

Lo que sí se recuerda es aquella ocasión cuando (quién sabe qué chiripiorca les pegó) entregaron reconocimientos a funcionarios del gobierno de Yunes Linares, algo que ni siquiera hicieron en tiempos de Duarte.

El 7 de septiembre de 2018, la CEAPP había anunciado que iba a hacer una reunión informativa, pero en realidad lo que querían eran acarreados para un evento en donde entregaron sendos papelitos membretados a la esposa del gobernador, Doña Leticia Márquez, como presidenta del DIF estatal; así como al ex secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié; a la secretaria de Trabajo, Silvia Edith Mota Herrera; y al secretario de Salud, Arturo Irán Suárez Villa. Otros galardonados en el bonito evento de restaurante pagado y toda la cosa, fueron la rectora de la UV, Sara Ladrón de Guevara González; la delegada del ISSSTE, Elízabeth Morales García; y otros más.

Y pues no hay que pensarle mucho: era para lamerle suelas a la esposa del mandatario estatal y a sus achichincles. Un organismo de periodistas alabando un régimen como el peor de los medios chayoteros.

Tampoco se les vio gran actuación con respecto al cierre de medios en el Yunismo: periodistas y trabajadores de medios que fueron despedidos como el caso del diario Política, a quienes solamente les dijeron que podían escucharlos, pero no podían hacer nada más. Ni siquiera una mísera asesoría.

Siendo objetivos, hay quienes dicen que la CEAPP se veía más activa en los tiempos de Duarte que ahora con el bajo perfil que mantuvieron con Yunes: más sumisos y sin hacer tanto ruido con el tema de los periodistas asesinados en el reciente bienio... Y ya eso está verdaderamente preocupante.

¿A dónde se dirige la CEAPP en este sexenio? ¿Hacia dónde apunta estando en medio de la tormenta cuando un grupo de periodistas fuertes está cabildeando con el gobernador la desaparición de este organismo que no tiene defensa alguna? Menos ahora que no aportaron apoyo ni mostraron solidaridad para los gastos médicos y funerarios del compañero Manuel Carvallo, pero sí tienen lana para cursos mediocres, para pseudoperiodistas mitómanos que son "testigos protegidos", así como para reconocimientos pedorros para políticos.

En serio, ¿vale la pena mantener la CEAPP y a sus bien pagados, pero invisibles consejeros?

NOTA PARA PEGAR EN EL REFRI: Dicen que casi todos los periodistas que radican en Xalapa o Veracruz (no dudo que otros también dispersados en el estado) tienen alguna anécdota con Manuel Carvallo. Unos decían que era loco, otros que era muy juguetón, otros que era demasiado expresivo; y sí nos consta que Carvallo era muy cariñoso con los compañeros: los abrazaba, besaba y a los gritos les hablaba... Alguna vez llegó a Xalapa y nos reunimos con el Cat en el restaurante de Los Fernández, allá por el rumbo de Ruiz Cortines, para comer y echar trago. Más tarde, con eso de que ya no se puede fumar en espacios cerrados, nos salimos a echar un cigarro en pleno frío, ya medios pedos, y como si fuésemos amigos de hace muchos años me platica cariñosamente de su familia, de sus hijos; de lo mucho que apreciaba su trabajo, de cómo le gustaba tomar fotografías. Se le va a extrañar mucho y la flota le rinde homenaje desde el "Café de la Parroquia" de Don Marce, donde estaba todos los días. Descanse en paz.

OTRA NOTA: "¡Ay, ay, ay! ¡Me están atacando! ¡Guerra sucia! ¡También quiero un video donde me manden besos en el llama-moscas!"... Qué ansias de protagonismo el del secretario al contestar una broma que le hicieron en los anuncios clasificados de un periódico... Seriedad, por favor.

LA ÚLTIMA PORQUE LLAMADO TEMPRANO: Muy interesante el tema de las plazas detectadas en la Secretaría de Educación, que mantiene retenidas 182 plazas que se entregaron de manera discrecional en la pasada administración, informó el titular Zenyazen Escobar García, quien además dijo que se seguirán los causes legales para echar atrás estas designaciones... “Más de mil plazas revisadas, están en retención 182 y 77 plazas de estructura”, dijo y confirmó que había una plaza del exsecretario el cual renunció en el mes de noviembre pasado. Según comenta "Tarzan Boy", la SEV eroga 680 mil pesos quincenales por estas 77 plazas que se auto asignaron, las cuales representan un millón 370 mil pesos al mes. En conferencia de prensa informó que se “auto asignaron” plazas a jefes de departamento, directores e incluso cónyuges y hermanos de exfuncionarios de la dependencia donde los pagos se encuentran retenidos... Ora sí que le tocó la jungla magisterial... "Jungle life... I'm far away from nowhere... On my own like Tarzan booooooy"...

 

Chinameca hincó al gobernador

Lunes, 14 Enero 2019 16:26

Sonriente, perverso, llega Cuitláhuac a Chinameca. Ahí muestra los espejos tipo Cortés, el engaño, obras a cambio de un negocio tan sucio como infame, el de la basura de Rocío Nahle, la secretaria de Energía de la Cuarta Transformación. Y ahí escucha, en respuesta, el encono, el grito, el insulto, el repudio de un pueblo que no se deja torear.

“No al relleno sanitario”, le sueltan uno, dos, tres y así la ola de los agazapados y de los que no lo están, los que azuzan desde la muchedumbre y los que se miden tú a tú con el gobernador.

A pie llega su secretario de gobierno, el intragable Eric Patrocinio Cisneros, el miércoles 9, abriéndose paso entre los oriundos de la sierra, negado para él el paso por el bloqueo vehicular que detonó la protesta por el afán de Nahle y sus compadres, los hermanos Quintanilla Hayek, por instalar un relleno sanitario en la zona rural, en lo que es la tierra árida, pedregosa, seca, inservible, en la que está enclavada lo que fue la planta Graveras del Sureste, que sólo produce pena y lo que extrae se lo roba al rancho vecino, el de Donaciano Baeza Gutiérrez, al que invadió con total impunidad, y por el que los socios de la secretaria de Energía están denunciados.

Cisneros exacerbó los ánimos con sus desplantes de poder. Llegó días antes al predio inservible de los Quintanilla. Armó el show. Subió las fotografías a sus cuentas en redes sociales y enfatizó que ahí —sí, ahí— se construiría el relleno sanitario que serían destino de las 400 toneladas de basura que genera el municipio de Coatzacoalcos. Así de infame, como los de la mafia del poder.

Y encendió al pueblo contra el gobernador de Veracruz.

Vino entonces la primera manifestación. Se escuchó el reclamo y el primer amago. Hablaron los oriundos y los que Chinameca adoptó. Dijeron no. Y esgrimieron razones, el sentir de la población.

Inició el bloqueo carretero, la protesta en alta, el repudio a la imposición. Y Cuitláhuac García, el gobernador sin rumbo, tuvo que bajar.

Llegó sonriente. A la prensa le esbozaba lo único que traía consigo: que se realice una consulta. Y no salía de ahí. Tan corto, tan limitado, imaginó que sería como sacar los borregos a pastar.

Ignorante, el surgido de Morena no tenía idea de qué es Chinameca y lo recio, bravo y tozudo que su pueblo suele ser.

Tomó el micrófono. Habló de su pasado totonaca, de su estirpe étnica, que si él y sus hermanos llevan nombres autóctonos, que si su padre, el diputado perredista-fidelista, Atanasio García Guzmán, le inculcó el amor a nuestras raíces y decenas de rollos más. Y la gente reía.

Luego mostró los espejos, tipo Hernán Cortés. Cuitláhuac ofrecía una clínica, una carretera y obras para el abastecimiento de agua. Y se escuchaba el aplauso. Y se regodeaba con el ardid.

A su lado, la diputada Magaly Armenta Oliveros, también de Morena, legisladora por Cosoleacaque, no cabía de felicidad, secundando los aplausos, imaginando que Chinameca era un flan.

Así seguía Cuitláhuac García, imborrable la sonrisa, hilando embustes, cuentos y engaño.

Y en esas andaba cuando una voz tronó: “No al relleno sanitario”.

Y la voz se transformó en ola de rechazo. Y luego el repudio general.

“No al relleno sanitario”, insistían los de abajo, los de a pie, y también los que se codeaban con el gobernador.

“Que se realice una consulta”, instaba el gobernador. Y volvió a escuchar el clamor en contra.

“Hay otras personas —decía Cuitláhuac— que les parece bien el relleno. También las tengo que escuchar”. Y volvió a sentir que de ahí saldría maltrecho.

Le fue leído el contenido del manifiesto de los agentes municipales. Todos en contra.

Habló la profesora que retomó el papel de Chinameca en el contexto regional. “Producimos carne enchileanchada y el pueblo de Chinameca está enchileanchado”, le expresó casi piel con piel.

Y no lo dejó así. Lo hirió. Reprochó: Chinameca vende sus productos en Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacqque. Lleva sus productos a Coatzacoalcos y a cambio ahora recibiría desperdicio y basura, el despojo y el desecho.

No mentir, no robar, no traicionar, le recordó. “Y nos roban la salud de los niños, de las mujeres, de los adultos, de los de la tercera edad”.

Abajo seguían los gritos. Y el insulto. Cuitláhuac persistía en su misión de engañar. Que sea con consulta, dijo. Escuchó un rotundo “no”. Y ofreció hacer lo que el pueblo quisiera. Ellos decidían, el gobernador los secundaba. Y volvió a recibir un “no”.

“Si no puedes, a chingar a su madre”, profirió un varón, cuya voz corrió en un video en internet.

Magaly Armenta no lo podía creer. Pésima operadora, nada pudo amarrar. Así, viendo la felpa que recibía el gobernador, perdía la sonrisa, palidecía el rostro, le saltaban los ojos, presa del azoro.

Otro fiasco es Rocío Pérez, secretaria de Medio Ambiente. Fue diputada por Cosoleacaque a contrapelo del morenismo y ahí, en Chinameca, municipio enclavado en su distrito, dejó que el conflicto barriera parejo. Ni sumó a los liderazgos locales, ni allanó el camino, ni halló una luz.

Fallido manipulador, el gobernador terminó atizando la ira. Fallido timador, convirtió la ira en furia. Y entonces escuchó la sentencia: Defínase. Y se tuvo que definir.

Canceló entonces el relleno sanitario de Coatzacoalcos en Chinameca.

A su espalda, un amilanado Eric Cisneros, literalmente con el rabo entre las patas.

A la distancia despertaba otro volcán. Rocío Nahle, su compadre Arturo Quintanilla Hayek, sus hermanos Jaime y Enrique, el alcalde de Coatzacoalcos, Víctor Manuel Carranza, veían desmoronarse el negocio sucio de millonarios dividendos.

Fue tal la ira que un día después Rocío Nahle ya andaba en la región. Llegó a Minatitlán a concretar un anuncio sobre refinación, los 4 mil millones para rehabilitar la planta de Pemex.

Con el desabasto de gasolina a tope, Nahle regresó a su feudo, al sur de Veracruz.

Lo suyo, en realidad, lo suyo en el sur fue el impacto por la cancelación del relleno sanitario. La ordeña y la inversión en refinerías sólo enmascaraban la reacción de Rocío Nahle tras el desplome del negocio con los Quintanilla.

Graveras del Sureste es un predio inservible, pedregoso, agotado, de 187 hectáreas —oficialmente son 200— en litigio pues un centro poblacional, Rancho Nuevo Buenavista reclama 26 hectáreas. Es propiedad de los hermanos Quintanilla Hayek y de su tío Sami Hayek Domínguez.

Confronta otro litigio pues los Quintanilla invadieron parte de la propiedad de Donaciano Baeza y extraen productos de un banco de materiales. Cuando los han increpado, hombres armados con machete amedrentan. Cuando las autoridades ejecutan acciones legales, presumen ser impunes.

En la denuncia, número UIPJ/DXXI/SUBCOSOL/018/2017, están señalados Jaime y Enrique Quintanilla y su abogado, Cosme Atonantzin René Cruz Cruz, célebres por el caso de la sentencias clonadas con que cobraron una indemnización en la obra del Libramiento Vial de Coatzacoalcos, con daño patrimonial a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Esa es la pandilla de Rocío Nahle. Y Cuitláhuac García, queriendo o no, les reventó el negocio.

Y de paso a Roselia Barajas Olea, la matriarca del Clan de la Succión, también. El sueño de la madre de la diputada Mónica Robles, fidelista, duartista y ahora en Morena, ha sido el reciclamiento de basura. Siendo alcalde de Coatzacoalcos su yerno, Iván Hillman, logró imponer un contrato para ERA 2000. Pero la empresa fue un fraude y un par de años después se revocó la concesión.

Cuitláhuac García va a Chinameca y sale trasquilado. Pudo tronar el negocio de Rocío Nahle sin asumir un costo tan demencial, sin ser increpado, sin insultos, sin ser sobajado por la población.

Pudo determinar la suspensión indefinida, arguyendo una revisión. Todo con un anuncio oficial, en Xalapa, desde su escritorio en palacio de gobierno, mojando la pólvora y evitando la explosión. Y llamar al alcalde, a los líderes políticos y sociales, a los agentes municipales, y revertir las inercias.

Pero bajó y degradó la investidura de gobernador.

Quiso vender espejos y llevarse el oro. O acarrearle el oro a Rocío Nahle y socios. Quiso dar obra a cambio de un sí incondicional. Quiso usar las consultas tramposas de López Obrador para engañar. Quiso dejar la negativa al relleno sanitario en manos del pueblo cuando que el que decide es la autoridad.

Se ganó, pues, el insulto y la rabia. El engaño, en la sierra brava, se paga con sangre. A Cuitláhuac le fue mal y bien. Mal, por la paliza verbal; bien, porque lo pudieron linchar.

Nunca un gobernador fue tratado así. Ni Javier Duarte, que fue un vulgar ladrón, que se ganó a pulso el repudio popular, pagó una factura de tal dimensión.

Son 45 días. Cuitláhuac García no termina de arrancar.

Hoy, por lo menos, sabe que el agravio y la mentada son el verdadero poder.

Y Chinameca lo hincó.

Archivo muerto

Tras el dolor y la ausencia, la inquina política. Tras el llanto y la tristeza, la mano de Cuitláhuac, el gober pelele, y Eric Cisneros, su tripulador. Sobre el dolor por los desaparecidos, Morena fragua la toma de fiscalías de norte a sur de Veracruz. Alentó a las madres y hermanas, a los hermanos y los amigos, a embestir al fiscal Jorge Winckler, a reclamar y condenarle, por lo que haya hecho o dejado de hacer, por hallar o no hallar a  los desaparecidos, a expresar que se tiene que ir.

Ellos, el que gobierna manipulado y Eric Cisneros, su tripulador, en las sombras, lucrando con el dolor de quienes exigen justicia queriendo saber qué fue de los suyos y dónde están. A las fiscalías arribaron madres y hermanas, hijos, amigos, apostándose a sus puertas. Desplegaron mantas, exhibían cartulinas con leyendas duras y ejercer su derecho al reclamo. Y entre ellos, los infiltrados que no sabían ni a qué los habían enviado. La tónica es que Winckler y su equipo se tienen que ir, y para ello se apela a la agitación, al porrismo. Cisneros instruye a los alcaldes, a los diputados, a los empresarios, ahora a los colectivos.

Y algunos acatan la consigna, los que dejan que su dolor sea usado en una vendetta política. Hará casi un mes, el 22 de diciembre, Anaís Palacios pidió a Cuitláhuac no usar a los colectivos “para asuntos políticos, ni se les alentara a realizar acciones ilegales o que pusieran en riesgo su integridad física o su vida”.

Y lo hicieron. No tiene derecho —agrega hoy— a mandar a sus peones de partido a realizar este tipo de acciones. “No ayudan en nada, ensucian las causas, enlodan la función pública con una supuesta cercanía con la gente que a ellos les representa popularidad, aceptación. Muy poco tardó el nuevo gobierno en recurrir a viejas prácticas”, sentencia la activista Anaís Palacios, vinculada a los colectivos, uno de ellos, el Colectivo por la Paz, integrante además del colectivo Buscando a Nuestros Desaparecidos y Desaparecidas Veracruz, crítica contumaz del fiscal Winckler, pero que identifica lo que hay detrás. O sea, el reclamo de los colectivos puede ser justo pero el fin se tornó político. Usar el dolor por la desaparición de un familiar con tal de embestir al fiscal del yunismo, es, parafraseando al Peje López Obrador, propio de canallas… Hay tufo a fuerzas extrañas en la Tesorería Municipal.

Y diríase que el alcalde sabe pero no quiere saber. Hay fuerzas extrañas en el área de Contabilidad, donde Yolanda Sagrero Vargas, la mandamás, la consentida del secretario del Ayuntamiento, Miguel Pintos Guillén, dispara pagos y cheques a granel. Instruye a su brazo derecho, Isis Iris Gorra Tostega, y ahí se diluye el presupuesto municipal. ¿A quién le libera cheques doña Isis? A quien Yolanda Sagrero le instruye, tenga o no tenga razón, se justifique o no la erogación.

Recomendada, protegida de Rocío Nahle García, senadora con licencia y secretaria de Energía, Yolanda Sagrero tiene tal poder que hasta el alcalde de Coatzacoalcos se le cuadra. Y cuando hay desvíos, pagos irregulares, como el de Tatahuicapan —a ejidatarios y a la presidencia municipal, según siguen revelando los estados financieros—, lo único que atina a decir el alcalde Víctor Carranza es que son ”fuerzas extrañas” y no agrega más. Sabe bien el munícipe quién es Yolanda Sangrero. Sabe quién es Isis Iris Gorra.

Sabe que hay una Yegua en su haber. Sabe del vínculo con el líder zeta ejecutado en la colonia Vistalmar, en 2014. Sabe lo que puede desatar. Y todavía se atreve a anunciar que revelará sus logros en materia de seguridad. Durmiendo con el enemigo… Valida el PAN nacional a Pepe Mancha.

Le confirma el triunfo y repite como líder estatal del albiazul. Navegará en las turbulentas corrientes del PAN, frente a los otrora aliados de campaña, amigos en el gobierno de Veracruz, que apenas llegó la derrota electoral del 1 de julio, buscaron la confrontación.

José de Jesús Mancha Alarcón retiene la dirigencia del PAN en Veracruz a contrapelo de Enrique Cambranis, que hizo alianza con Joaquín Rosendo Guzmán Avilés, su contrincante en la elección interna panista; distanciado el senador Julen Rementería del proyecto Yunes Márquez, al que dejaran solo desde la contienda municipal y peor en la elección de gobernador.

Tendrá que recomponer a un PAN fragmentado, vencer odios y rencores, lidiar con las fobias y el embate de corrientes de indudable eficacia para destruir y de manifiesta incapacidad para construir. A contrapelo de muchos, el PAN oficializó su reelección…

Lengua estridente la del gobernador, pero hoy ya no sabe qué decir. Su policía asalta, allana, agrede. Su policía somete y tortura. Su policía, su Fuerza Civil, veja a siete “gringos” en Actopan y les imputa delitos, les siembra armas y municiones, les roba, los convierte en objeto de extorsión. Y Cuitláhuac García no atina a hablar o callar.

Sacudido por la pifia y el abuso descomunal, una policía de élite con prácticas criminales, violadora del estado de derecho, el gobernador de Veracruz enfrenta una crisis letal.

A un paso del lío diplomático, camina a tientas intentando hallar la salida de un laberinto de engaño y excusa, advirtiendo que su policía se pasó, pero tirando línea para no admitir que en el caso de los gringos de Actopan hubo violación a derechos humanos y al orden legal.

“Tenían armas pero eran para cacería de venados”, cuenta Cuitláhuac García y desata una sonora carcajada que se escucha en todos los rincones de Veracruz.

Eran “armas de uso exclusivo del Ejército”, de asalto, y más de 500 cartuchos, tercia Eric Cisneros, que más que secretario de Gobierno tiene trazas de porro de plazuela, con la lengua más suelta que la del gobernador.

Remata la Secretaría de Seguridad Pública con un parte en el que se detalla lo que supuestamente tenían en sus poder los “gringos” de Actopan: “dos armas de fuego largas y dos cortas, 178 cargadores útiles y un cargador desabastecido”.

Y si todo fue así, ¿por qué están libres?

Hacia la tarde del 31 de diciembre, Santa Rosa, municipio de Actopan, en la parte central del estado de Veracruz, se estremeció con la irrupción de la Fuerza Civil. Una patrulla llegó a las puertas del domicilio en que se hallaban los Rosado Zárate, tres de ellos con residencia en Estados Unidos y cuatro nacidos en aquel país.

Llegó la Fuerza civil e irrumpió en el hogar. Allanaron la vivienda, trepando por una reja, destruyendo una puerta a marrazos, golpeando con las armas y los puños, lanzando disparos al piso, llevándose a jalones a los “gringos” a quienes le imputaban que tenían armas en su poder.

Abraham Rosado Zárate, José Aniceto Rosado Zárate y Héctor Márquez Rosado son originarios de Actopan, migrantes y con residencia en Estados Unidos, donde residen hace años, donde han hecho su vida.

Paul Sergio Reyes Rodríguez, David Rosado, Abraham Rosado Junior y Israel Kevin Cruz nacieron en el vecino país. Tienen nacionalidad norteamericana.

A los siete se les aprehendió ilegalmente, sin orden de un juez, sin justificar flagrancia.

Son los gringos de Actopan vejados por la policía de Cuitláhuac García.

En la crónica de Ignacio Carvajal, reportero de Liberal del Sur y Blog Expediente, se advierte el nivel del atropello, citando las palabras de Abraham Rosado Zárate:

“Durante varios minutos nos estuvieron golpeando en la cara. Nos daban de patadas y cachazos. Además disparaban contra el suelo cuando nos tenían contra el piso para que confesáramos que éramos criminales, según ellos”.

Al ver la agresión, la brutalidad con que actuaba la Fuerza Civil, el pueblo se alebrestó. Les gritaban que son gente buena, trabajadora, que vienen en Navidad y Año Nuevo a su familia. Pero los uniformados continuaban la agresión.

“Inmediatamente tumbaron la puerta a marrazos y otros ingresaron trepando la barda. No traían orden judicial y los de la casa comenzaron a exigir que se salieran pues estaban cometiendo un delito.

“Los oficiales encañonaron a la familia, mujeres y niños también, y sometieron a los hombres.

También les quitaron las carteras, las visas, varias botellas de whisky fino y dos planchas de cerveza estadounidense que habían traído desde EU para pasar las fiestas. Se llevaron la carne marinada que era para la cena, dos relojes de oro, varias cadenas, pulseras de oro y tres televisores”.

Llegaron más patrullas, reforzando el operativo contra los “gringos”. Les robaron sus carteras, pasaportes y documentación oficial. Esposados, cubierto el rostro, golpeados, amedrentados, transpiraban el miedo y los envolvía el terror.

Abraham Rosado Zárate —cita Ignacio Carvajal— viajaba junto a su nieto. “Granpa, granpa, granpa, me van a matar”, le decía con resignación el menor.

Saben de la violencia en Veracruz. Saben de la policía que levanta y mata, o que entrega a sus víctimas a los cárteles. Saben que de las desapariciones forzadas consumadas por los que debieran estar de lado de la ley. Saben de mil historias que se tejen desde que Javier Duarte y Fidel Herrera convirtieron a Veracruz en santuario de zetas y arena de lucha del crimen organizado.

Horas después, comenzó la tormenta para el gobernador. Y para Morena también.

Intervino la embajada de Estados Unidos por ser ciudadanos de aquel país cuatro de los detenidos y tres más, residentes.

Estalló el escándalo en prensa y redes sociales. Y entonces se engalló el secretario de Gobierno, Eric Cisneros, imputándoles que habían armas en su poder. Justificó el secretario de Seguridad Pública, Hugo Gutiérrez Maldonado, la aprehensión, pues según el parte oficial la detención ocurrió cuando los gringos evadieron un retén y más adelante comenzaron a disparar.

Libres por la intervención de la embajada de Estados Unidos, una vez que fueron puestos a disposición de la Procuraduría General de la República, los gringos denunciaron que además hubo intento de extorsión. Llamó la Policía a sus familiares exigiendo dinero a cambio de dejarlos ir.

Un video, captado por uno de los familiares de los gringos agredidos, dio cuenta del atropello y colocó al gobernador en la escena internacional.

Y comenzó el circo de la contradicción.

Matizaba Cuitláhuac García con una medida administrativa, suspendidos los policías y sujetos a investigación por el Departamento de Asuntos Internos. Pero de que hay armas, sostiene el gobernador, las hay. Son para “cacería de venados” y, agregó, no se sabe “si tienen sus permisos en regla”.

Cisneros, su tripulador, es el rostro de la insensatez. Parlotea sin límite y lo termina de hundir. Es un loco de atar. Viendo el huracán acercarse, vuelve a atacar:

“Se detuvo a un grupo de personas, que tenían fusiles de asalto en una comunidad que se llama Santa Rosa. La detención que hizo nuestro personal no fue la más correcta. Eso no significa que no tenían esas armas y más de 500 cartuchos (sic) y pistolas del uso exclusivo del Ejército”.

Y los vuelve a embestir:

“Con esto queremos decirles que no vamos a permitir, aun cuando sean presuntos delincuentes, que nuestros elementos cometan violaciones a los derechos humanos de nadie”.

Al fiscal de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz, quien se entrevistó con las víctimas y ofreció procurarles justicia, Eric Cisneros le imputa que actúa como la Malinche.

“En ese tiempo hubo una Malinche, siempre privilegiaba a los extranjeros y no es que no tengan derechos, pero yo preguntaría en una reacción tan rápida, beneficiando a alguien que tiene sus derechos a salvo, por supuesto como cualquier ciudadano o cualquier visitante que viene del extranjero, ¿así de pronta es la justicia que ha procurado para los indígenas y los veracruzanos?”.

¿Y los derechos humanos, que no son derechos universales?

A Cuitláhuac y a Cisneros les responden los gringos de Actopan:

“Dicen que teníamos armas, pero no teníamos nada, dicen que nosotros los agredimos”.

Hará tres semanas, el 12 de diciembre, el secretario de Seguridad, Hugo Gutiérrez, reveló que la Fuerza Civil sería evaluada. 30 mandos serán relevados y los mil 800 elementos estarán sujetos a evaluación.

Y hubo reacción. Y desatando un conflicto diplomático que ni Cuitláhuac García ni su locuaz secretario de Gobierno saben manejar.

Bermúdez, en sus días de gloria, palidece ante las tropelías de la policía morenista o cuitlahuista. Bermúdez, el célebre Capitán Tormenta, secretario de Seguridad que paró en la cárcel y, libre, sigue sujeto a juicio, hizo de todo, solapó desapariciones forzadas o las ordenó, o las supervisó, pero no se metió con ciudadanos de Estados Unidos.

Desvencijado, el carro de la Cuarta Represión en Veracruz anda peor que en el duartismo, golpeando al migrante, al residente en EU, al ciudadano del vecino país.

Y Eric Cisneros no deja de imputarles que sean “presuntos delincuentes”.

2019, inicio represor, don Cuit.

Archivo muerto

Vilmente usado, Cuitláhuac García no halla un solo caso de feminicidio esclarecido. “Que se ponga las pilas (el fiscal Jorge Winckler) y detenga porque si no van a seguir sueltos”. Y abunda: “No se ha resuelto el feminicidio anterior que sucedió aquí en la Laguna Lagartos”. Refiere del desgobernado de Veracruz: actuar ante estos delitos, pues el mensaje enviado a la delincuencia es de impunidad. Horas después, Winckler lo vapulea: la prevención del delito es responsabilidad del Poder Ejecutivo, no de la Fiscalía.

Seguridad Pública detecta y previene, la Fiscalía investiga hechos consumados, integra carpetas de investigación y consigna ante el juez. Y revela cifras de inseguridad y violencia del 1 de diciembre de 2018, día en que Cuitláhuac García tomó posesión, al 7 de enero: 38 secuestros, 138 homicidios y 19 feminicidios; en total son 176 delitos cometidos en 38 días de gestión. Tres de los presuntos feminicidas fueron aprehendidos y están bajo proceso; a uno se le dio sentencia condenatoria.

A eso se agregan 315 robos a vehículos, 259 robos a comercios, 93 robos a transeúntes, 80 robos a casa habitación y 17 casos de extorsión. Winckler abunda: se expidieron 115 órdenes de aprehensión en las delegaciones de Coatzacoalcos, Córdoba, Cosamaloapan, Tantoyuca, Tuxpan, Veracruz y Xalapa; en ellas se giraron 23 órdenes de reaprehensión, 13 de comparecencias, 16 puestas a disposición; un total de 167 mandamientos judiciales o ministeriales, según reporta el portal E-Consulta Veracruz.

Áspero, Winckler confronta al gobernador por la imputación de que es la Fiscalía la responsable de la inseguridad por falta de resultados: “Es una mentira. La Fiscalía trabaja, detiene, procesa y condena. Que no digan que no hay detenciones (…) Es importante reiterar que la prevención de los delitos, que no se cometa ninguna muerte de mujer, que ningún ciudadano sufra algún agravio, es a cargo del ejecutivo del estado. Quien tiene que trabajar para que no se cometa ningún delito, es el gobernador Cuitláhuac García”.

Y apunta: “Que no quiera venir a achacar culpas o responsabilidades a quienes no la tienen. Yo invitaría a Cuitláhuac García Jiménez a que hoy mismo me pase una lista de todos los detenidos por delitos de alto impacto entre el 1 de diciembre y el 5 de enero, cuántos ha detenido su policía, y que los hayan puesto a disposición de Fiscalía, y que hayan sido liberados por alguna circunstancia atribuible a nosotros”.

Alguien engaña a Cuitláhuac. Alguien lo marea. Prevenir el delito es tarea del Ejecutivo y el gobernador repite, sin saber, secundando la audacia demencial de Eric Cisneros, que la oleada criminal se da por omisión de la Fiscalía. Cisneros hace decir al gobernador que no hay acciones contra el feminicida y que el delito no se atiende y así se envía un mensaje de impunidad. Demoledoras, las cifras de Winckler lo destrozan…

Vendía autos para la firma Volkswagen y un día fue acusado de fraude. Al gusto del cliente, hurgaba entre las existencias. Y si no lo tenía en la agencia automotriz, ofrecía hallar la unidad requerida y traerla a Coatzacoalcos. Un día, sin embargo, tropezó con un fraude. Sí, el líder del Congreso de Veracruz, diputado por San Andrés Tuxtla, Javier Gómez Cazarín, tropezó con un fraude. Hay registro y testimonio del Jetta que solicitó una familia y que nunca le entregó. Recibió 100 mil pesos y pidió tiempo para que la unidad llegara.

Se fijó un plazo y plazo venció. Transcurrido el tiempo, apretado por la familia y ante la existencia de un recibo firmado por Gómez Cazarín, la Volkswagen pagó y resarció el daño. Eran sus pininos; hoy conduce a Morena en el Congreso de Veracruz. Sabe cómo… Crecida, contestataria como está, Yazmín Martínez Irigoyen va ahora por la vía legal contra el alcalde Carranza. Cuentas chuecas, contratos irregulares, dispendio que apesta a corrupción y la violación a la Ley Orgánica del Municipio Libre serán el nuevo crujir de Morena.

Hay desvíos descomunales. Hay dispendio. Recortan personal y disminuyen salarios y la nómina sigue siendo una carga por la inmensa cantidad de empleados de confianza que Víctor Manuel Carranza mantiene con él. Ahora, el hallazgo de un oficio suscrito por el secretario del ayuntamiento, Miguel Pintos Guillén, dirigido a su hermano Mario, el tesorero municipal, en el que lo faculta a “firmar por ausencia todos aquellos trámites, procedimientos y demás gestiones , mismo que se encuentra ‘envestido’ —¿será investido?— por las facultades que le otorga el artículo 22 fracciones II y XXXV del propio Reglamento de la Administración Pública Municipal de Coatzacoalcos”. O sea, en ausencia del alcalde, el tesorero tiene manos libres para suscribir documentos. Y el cabildo ni en cuenta. Una denuncia más que les va a enderezar la síndica rebelde…

 

Duarte y el secretario de Seguridad desprecian igual. Aquel pregonando que con sacudir el árbol de la prensa, caerían “manzanas podridas”, reporteros implicados con mafias y capos, y Hugo Gutiérrez apunta que hay “periodistas malos” que sirven a la delincuencia, que son coaccionados, presionados para atacar.

Hay “policías malos” —vocifera el secretario— y “periodistas malos”, los que no reflejan que viene a Veracruz desde su natal Nuevo León a atacar de frente al crimen organizado.

Son “periodistas malos” —precisa— que se mueven en la sombra de la delincuencia, “distorsionando información a sueldo”.

Y así criminaliza a los periodistas el secretario de Seguridad Pública del naciente desgobierno de Cuitláhuac García.

Respira por la herida desde que lo hicieron trizas los medios de comunicación, exhibido en videos y fotos con la pistola al cinto, como zeta o chiva, como los matones y los sicarios, hablando a padres y maestros, y menores de edad, en la escuela Gonzalo Aguirre Beltrán, justamente de seguridad.

Aquel día —diciembre 11—, en Coatzacoalcos, lo acompañaba el secretario de Educación, Zenyazen Escobar García. Y su misión era sofocar el fuego atizado por los malosos, los cobradores de piso, los de la cuota mensual; atenuar los miedos, negar amagos y amenazas y dar un golpe de autoridad.

Aquel día, Hugo Gutiérrez Maldonado llegó a transmitir tranquilidad, pero con el arma al aire, encajada en el cinturón, se mostró falaz.

Apanicados por el amago de la clase zeta, padres y maestros contaban entonces que tipos embozados llegaban a los centros escolares y exigían dinero a cambio de no tomar sus vidas.

Otros relataban historias siniestras: que los malos pretendían llevarse tres niños, forzando el pago de cuotas, generando un clima de terror. El audio corrió por las redes sociales sin que nadie lo pudiera parar.

Maestros y padres acordaban adelantar el período vacacional de diciembre. Suspendían clases al margen del calendario escolar, ignorando a Zenyazen, sin fumar al gobernador Cuitláhuac García, salvando su integridad.

Vivíase, pues, una psicosis brutal.

Y el secretario fue enviado a ofrecer paz.

Y llegó con la pistola al cinto.

Lo que dijo se olvidó. Que si va con todo contra la delincuencia y su poder letal, que si la fuerza del estado se habrá de imponer, que si nadie tiene nada que temer.

Dejó en el imaginario colectivo la estampa del hombre de cabello entrecano, voluminosa figura, que pasa al atril y se dirige a padres y maestros. Y apenas lo observan nadie pela su rollo mareador. Todos ven el arma. Todos cuestionan por qué así, armado, en un plantel escolar.

Y Hugo Gutiérrez, cuestionado por la prensa, por qué el arma al aire, respondió como shérif de pueblo, soberbio, invitando a verlo en el campo de tiro, más certero y con más tino, todo un campeón.

Al día siguiente, feroz la tormenta en los portales de internet, atizada en las redes sociales, Hugo Gutiérrez debió ofrecer una disculpa para atenuar el error.

A la distancia, la herida del secretario de Seguridad de Veracruz vuelve a supurar.

Notiver recoge sus palabras y refleja sus rencores. Se queja de la prensa que no consiente, que no adula, que no se hinca ante el poder. Se duele que en aquel episodio se le haya mostrado con el arma en la cintura.

“Yo entiendo lo que es la política y cuando son cuestiones políticas yo ni me mortifico, porque ¿cómo se mata la política?, trabajando. Al darte cuenta que estás trabajando se mata la política. Yo a veces lo que tengo miedo que pase es que así cómo hay ‘policías malos’ también hay ‘periodistas malos’ ”.

Y apunta:

“Entonces yo pienso que a veces la delincuencia organizada puede estar presionando o puede estar diciéndole algo a algún periodista que me pregunte o que eche y más cuando venimos con las intenciones de atacarlos de frente. Entonces en esa situación yo les mencioné que los iba a atacar de frente y ningún periodista sacó la nota esa. Entonces eso sí me sorprende”.

Algo miope el secretario de Seguridad. La nota fue verlo armado frente a alumnos de una escuela, no sus alardes de combate a la delincuencia.

Hoy, la nota es la criminalización de los periodistas. “Periodistas malos” que son coaccionados, presionados por el crimen organizado, según él, para atacarlo. “Periodistas malos, según le reseña Notiver, “que estarían distorsionando información a sueldo”.

Hará cuatro años otro bruto y procaz habló como él. Fue Javier Duarte. Asistía en Poza Rica —1 de julio de 2015— al festejo de la libertad de expresión y ahí, ante periodistas, lanzó el discurso que lo marcó como un furibundo enemigo de la prensa.

“Pórtense bien —expresó el ex gobernador—. Todos sabemos quiénes andan en malos pasos, todos sabemos quiénes tienen vínculos y quienes están metidos con el hampa”.

Y su frase demencial:

“Vamos a sacudir el árbol y se van a caer muchas ‘manzanas podridas’. Yo espero, verdaderamente se los digo de corazón, que ningún trabajador de los medios de comunicación se vea afectado por esta situación; vienen tiempos difíciles, pero sólo afectarán a los reporteros que tienen una vinculación con grupos criminales”.

Agregó:

“No hay que confundir libertad de expresión con representar la expresión de los delincuentes a través de los medios”.

Refirió que los criminales son “gente que no tiene corazón, no tiene alma, son como animales (…)

Como dicen en la iglesia, hagan un examen de contrición, pues cada quien sabe en qué pasos anda”.

Y remató:

“Pórtense bien, háganlo por ustedes pero también por mí, porque si algo les pasa a ustedes al que crucifican es a mí”.

Un mes después —julio 31—, fue asesinado Rubén Espinosa Becerril, reportero gráfico que colaboraba con Cuartoscuro, AVC y Proceso, fundador de Voz Alterna, de imágenes que impactaban, la denuncia implícita en cada toma, la protesta social.

Había huido de Veracruz, asediado por el gobierno de Javier Duarte, siguiéndole los pasos sus sabuesos, amedrentado cara a cara, ubicado en la Ciudad de México.

Se le halló en un departamento de la calle Luz Saviñón, colonia Narvarte. Presentaba huellas de tortura, disparos de bala. Con él, cuatro cuerpos de mujeres, entre ellos el de Nadia Vera, activista y luchadora social, que también emigró de Veracruz y en una entrevista con Rompeviento TV responsabilizó a Javier Duarte y su gobierno de lo que le pudiera ocurrir.

Y ocurrió. Y detonó el escándalo que ya no soltó a Javier Duarte hasta que cayó.

Hugo Gutiérrez Maldonado anda así. Criminaliza periodistas, los categoriza —“periodistas malos”—, les imputa vínculos con la delincuencia, que los usan para atacar y que distorsionan la información por dinero.

Rebasado por la inseguridad, designado en la SSP sin la dispensa del Congreso por tratarse de un no nacido en Veracruz, sigue buscando a quien apretar por el show de la pistola al cinto.

Y su mejor carnada es la prensa que lo criticó.

“Periodistas malos” —fustiga— que sirven a los malosos.

Archivo muerto

Tras las enaguas de Rocío Nahle, Mary Vázquez también succiona. Se lleva 464 mil pesos al mes del erario de Coatzacoalcos por servicios difusos, etéreos, uno que otro diseño gráfico, facturados por la empresa MARVAZ, de María Cruz Vázquez Guízar, y los 50 mil pesos de su beca como “coordinadora de asesores” del alcalde Víctor Manuel Carranza. Recauda en Agua Dulce, admitido ya por el alcalde Sergio Guzmán Ricárdez, quien tiene al municipio en el olvido mientras su parentela pulula en la nómina y los alardes de austeridad se mueren con el derroche y el dispendio que distinguen al edil y a la pandilla real.

Succiona doña Mary Vázquez millones al mes en gobiernos y alcaldías, solapada por Rocío Nahle, la senadora con licencia, hoy titular de la Secretaría de Energía, adonde la confinó Andrés Manuel López Obrador, frustrándole la obsesión de dirigir Petróleos Mexicanos, lo que sí habría sido una desgracia para el país.

Desatado el escándalo por el casi medio millón por mes que cobraba MARVAZ en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, Rocío Nahle vio que el fuego le podía llegar. Y saltó a decir que no tiene voceros y que no es responsable de lo que otros se lleven del cajón. Pues sí tiene vocera y es Mary Vázquez.

Así consta en el directorio de funcionarios del gobierno federal y en el historial de la señalada en Linkedin, a quien se le ubica como directora de Comunicación Social de la Secretaría de Energía del gobierno federal. en la Sener también se succiona. Mucho pago para tan poca efectividad. Mary Vázquez recaudaba y el alcalde Víctor Carranza cada vez se empina más… Gobierna Víctor Carranza con un gang triple A.

Unos falsifican actas de cabildo, otros violan procedimientos administrativos, unos más asignan obras sin licitación, otros más pagan facturas de manera ilegal. Hay quien realiza negocios al amparo del poder.

Hay un truhán sin gracia, Joel Arellano Torres, que usa a la prensa, que margina a la prensa, que amenaza a la prensa. Hay otro bribón, el director del Jurídico Municipal, Agustín Jiménez, que usa el acta apócrifa en un juicio de amparo y provoca dos denuncias penales, hasta ahora, que ya caminan en la Fiscalía de Veracruz. Hay otro rufián, el secretario del ayuntamiento de Coatzacoalcos, Miguel Pintos Guillén, el que junto con su consentida Yolanda y su hermano Mario, controla la Tesorería Municipal, y es quien certificó el acta de cabildo falsa.

Polémica, atacada por unos, defendida por otros, la síndica Yazmín Martínez Irigoyen realiza así la disección del ayuntamiento, exhibiendo el desvío a los postulados de Morena, la traición del grupo de Rocío Nahle a Andrés Manuel López Obrador, el saqueo en toda su expresión.

Su entrevista corre en las redes sociales, generando dolores y provocando rabietas, sacando lo peor de muchos, y generalizando la certeza de que Víctor Carranza erosiona a Morena, le resta votos, lo sume en el caos y lo lleva hacia una debacle de poder y una segura derrota electoral en la contienda de 2021. Odiada por unos, defendida por otros, Yazmín Martínez Irigoyen sabe de la hipocresía del cabildo, de la sonrisa y la puñalada, la peor de todas la que le asestó el alcalde Carranza. “No me lo esperaba de él”, resume.

Vapuleada histórica y, saben qué, habrá más… Anda en la penumbra política Amado Cruz Malpica y pronto será en la oscuridad. Lideró una asonada contra Cuitláhuac García, el desgobernador de Veracruz, intentando arrebatarle el control del Congreso estatal. Partió la fracción parlamentaria de Morena en dos. Le regateó el liderazgo en la anterior Legislatura a Zenyazen Escobar García, entonces diputado, hoy secretario de Educación, el consentido del gobernador —¿será que le baila en corto?—. Y al final, traicionado hasta por Mónica —La Chupiux— Robles, quedó en la orfandad. Ya se reactiva una embestida legal, quizá la denuncia interpuesta por la ex diputada Eva Cadena Sandoval por los videos que sacudieron a la opinión pública nacional, pero que por su origen ilegal no pudieron fincarle responsabilidad y volvió sin culpa al Congreso de Veracruz. Interpuesta el 15 de febrero de 2018, la denuncia de hechos implica a Amado Cruz Malpica, el diputado por Coatzacoalcos.

También le revisan ya el manejo de los dineros de la fracción de Morena cuando la coordinó. De proceder, habrá juicio de desafuero, aleccionados los diputados de Morena de conceder el retiro de la inmunidad. Ahí se consumará la venganza de Cuitláhuac García contra quien lideró —aunque Rocío Nahle participó en el complot— la asonada para atar de manos al gobernador desde el Congreso…

Únicos como son, los pejezombies saben potenciar sus lodos y sus rencores. Y dar rating. Denostando a quien esto escribe por la entrevista en video a la síndica Yazmín Martínez Irigoyen, imputando acusaciones de cocainómano, que tendrán que probar, y de tener vínculos con el crimen organizado, que tendrán que probar, lo único que provocaron fue una carretada de elogios a la edil de Morena por denunciar la corrupción y una cascada de condenas al alcalde Víctor Carranza por el caos político, la ínfima obra municipal, la creciente corrupción, el uso de un acta falsa de cabildo para echar a las ligas de futbol de la Unidad Deportiva Miguel Hidalgo, y diversas transgresiones a la ley. De la parte legal, luego les cuento. Gracias pejetontos, el video causó el efecto planeado…

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