Miércoles, 17 de julio de 2019

Buenos Días Veracruz

La gota que derramo el vaso
David Varona Fuentes

@suntos de poder

México en manos de delincuencia organizada
Manuel Carvallo Carvallo

Columna Invitada

"Servir o servirse"
Columna Invitada

Mussio Cárdenas Arellano

Mussio Cárdenas Arellano

Atrapado en el mundo de las letras y la denuncia social, Mussio Cárdenas Arellano cuenta ya con un extenso kilometraje recorrido en el periodismo. Lejano parece ya aquel 1978 cuando en Coatzacoalcos, su tierra natal, escribió sus primeras notas. Transitó por la entrevista, el reportaje, la crónica, el artículo y la columna política. Fue corresponsal de la revista Proceso, Imevisión, IMER, Contralínea; fundador de las revistas Contacto e Informe Rojo; analista político en radio y televisión, y ganador del Premio México por columna política, en 2009, otorgado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de México (FAPERMEX). Su contacto con el periodismo viene de familia. Su padre, Mussio Cárdenas Cruz, y sus tíos Emilio, Francisco y Paulino, constituyen una dinastía de periodistas veracruzanos de reconocido prestigio. Actualmente escribe la columna Informe Rojo, que se publica en portales en internet y medios escritos con amplia aceptación entre la opinión pública.

mussioc2@gmail.com

 

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Sólo por joder, Carranza se encaja con los de abajo. Hostiga al gremio sindical, recorta personal, reduce salarios, suprime plazas, los ignora, les promete, los vuelve a ignorar y así, atropellando derechos que impactan en el bolsillo, en la mesa, en el hogar. Por eso le bloquearon los accesos a la ciudad.

Sacado del fango de Pemex, Víctor Manuel Carranza llegó a la alcaldía a sumir en el olvido a Coatzacoalcos, año y medio en parálisis total, ni una obra digna, el caos desde que sale el sol hasta el ocaso y los malosos en el paraíso: narcomenudistas, secuestradores, falsificadores de actas de cabildo, policías implicados en violación, en la nómina oficial.

Un fiasco el ahijado de Rocío Nahle, la secretaria sin energía de López Obrador.

Al gremio sindical, sus empleados, Carranza los echa con falacias, los lanza al desempleo esgrimiendo austeridad, los persigue y les va arrancando prestaciones laborales y beneficios de ley.

Infla, en cambio, la nómina con adeptos y adictos, los que se casaron con la causa de Morena y ahora cobran salarios de lujo y los que viven en el vicio del que no pueden escapar.

Carranza es así: rapaz.

Torea al Sindicato Único de Empleados Municipales desde el primer día. Y le conculca derechos al personal de base, trabajadores con 20 y 30 años, eventuales y los que cubren vacaciones y suplencias, los que no ganan ni en sueños lo que el alcalde, la sindica y los regidores, y el dúo dinámico, los Pintos, y el séquito de pránganas egresados del partido color ladrillo, Morena.

Su última treta fue negar el pago del quinquenio, beneficio que perciben los trabajadores en porcentajes respecto al salario con incrementos por cada cinco años de antigüedad.

Eso y desconocer acuerdos ante el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje, provocó la radicalización del SUEM que bloqueó los accesos a Coatzacoalcos por cinco horas.

Juntos —Carranza, su madrina Rocío Nahle y la escoria de Morena— siguen haciendo historia.

Van 19 meses y el alcalde es la misma piedra. No anda ni hace andar al municipio. Año y siete meses en sus manos y Coatzacoalcos sólo ve derroche, el presupuesto agotado por la deuda heredada por los gobiernos priistas, adeudos con la Comisión Federal de Electricidad y créditos bancarios con altos intereses cada mes. Y el resto se lo lleva la nómina municipal.

Al sindicato lo sacudió con una reingeniería administrativa tramposa. Ante una nómina obesa, se quedaban los empleados de confianza con altos salarios y se iría una buena parte de los trabajadores sindicalizados, los de a pie. Así de burdo y de cruel.

Primero golpeó reteniendo salarios. Llegada la quincena, los empleados acudían a los cajeros bancarios y la consulta arrojaba ceros.

Luego comenzó a mentir. Ofrecía regularizar pagos y terminó corriendo al personal. Al final, aplicó otro recorte, provocando una reacción inédita: lo empleados protestaron frente al palacio municipal y de ahí se trasladaron a la Catedral de San José urgiendo un exorcismo al edil.

Demandado por diversas violaciones al contrato colectivo de trabajo y el despido injustificado de más de una treintena de empleados, Víctor Carranza respondía con palabras huecas, maniobras tipo Pemex donde solía negarle a los petroleros ropa de trabajo.

Su asesor jurídico, Laureano Malpica Alemán, con salario estratosférico —prestigiado despacho pero sin título ni cédula profesional—, juega al compromiso de saliva, la solución que nunca llega y la reversa a la hora de cumplir.

Así toreó al Sindicato Único de Empleados Municipales y a su líder, Gersaín Hidalgo Cruz. Ofrecía respetar los derechos laborales y cumplir con el contrato colectivo de trabajo, conjurando la huelga que el 1 de julio debía estallar. Y volvió a mentir.

Al anochecer del 30 de junio, un audio circulaba en redes sociales alertando del bloqueo a los accesos a Coatzacoalcos. Advertía la tensa relación entre el alcalde y el SUEM, el incumplimiento, la palabra burlada. Y fijaba para las 5 de la mañana del lunes 1 de julio el sitio a la ciudad.

Quiso Carranza exculparse y maquillar el conflicto. Invocó el estado de derecho que suele atropellar, desdeñando a jueces, llamando “tribunal de quinta” al Tribunal Estatal de Justicia Administrativa, desacatando sentencias, suponiendo que su madrina, Rocío Nahle, responsable del caos político, social y de seguridad que se vive en Coatzacoalcos, lo podría salvar.

Le respondió Gersaín Hidalgo. Lo llamó “mentiroso”, el que le roba al pueblo, violador de las condiciones de trabajo, que carece de palabra, con asesores jurídicos que lo llevan al filo del abismo y lo lanzan desde ahí.

Horas después, a eso de las 5 de la mañana, trabajadores del ayuntamiento de Coatzacoalcos bloquearon los accesos a la ciudad. Miles de obreros no pudieron trasladarse a la zona industrial. Estudiantes que viven en poblaciones vecinas llegaban hasta el punto de bloqueo, caminaban y abordaban transporte para llegar a sus colegios. El movimiento laboral y económico se entorpeció.

Irritados, los empleados responsabilizaban a Carranza Rosaldo del caos. Reprochaban las tretas, la constante agresión al trabajador, el despido injustificado, la reducción de salarios mientras los integrantes del cabildo y la casta de funcionarios inútiles recibían aumento en su sueldo.

Campeaban insultos, mentadas, increpando al alcalde, exhibiendo su lado ciego, y sordo, y torpe.

Cinco horas después, el bloqueo cesó. Se trasladaron a las oficinas de Tesorería, Dirección de Obras Públicas y palacio municipal. Y ahí se apostaron.

Y volvió la andanada. Vio Carranza el repudio en redes sociales, de nuevo la mentada, la sentencia de que tarde o temprano se tendrá que ir. Ya desplaza a Iván Hillman, del Clan de la Succión, como el peor alcalde de Coatzacoalcos en su historia.

Luego vendrían las baladronadas. Víctor Carranza, el santurrón, invocando la ley que gusta violar, el amago y la amenaza por el bloqueo, las denuncias en curso por la toma de las vías de acceso, el uso de camiones y maquinaria apostados en los puntos de conflicto.

Pillastre vil, ha de olvidar el alcalde que los bloqueos, la toma de carreteras, el cerco a pozos petroleros, el enfrentamiento cuerpo a cuerpo con las corporaciones policíacas hasta sentir la macana y el tolete sobre el cuerpo y la sangre sobre escurriendo por la cabeza, fueron la táctica de Andrés Manuel López Obrador en sus días de activista, agitando a los pueblos, levantando a sus huestes contra las instituciones y mandándolas a volar.

Lo del Dios peje, en 2006, fue demencial. No fueron cinco horas de bloqueo. Fueron 47 días apoderado del Paseo de la Reforma y el Centro Histórico, campamentos en la vía pública, sobre 5 de Mayo, Madero, el zócalo donde al final se autoproclamaría “presidente legítimo”.

Eso sí fue violación a la ley.

Abusivo del poder, Carranza se mofa de los tribunales sentenciando que su palabra vale más, y al ver la revuelta implora que la ley se aplique al SUEM, que el Servicio de Administración Tributaria indague en cuentas bancarias del líder y de la organización sindical.

Habría que indagar también los pecados del presidente municipal, el destino de los mil 600 millones de presupuesto anual que se esfuman en sus manos, sin obra pública decente, favoreciendo a los contratistas del Clan de la Succión, los Fosado, o los incondicionales del compadre de Rocío Nahle, el empresario Arturo Quintanilla Hayek, o esclareciendo dónde fueron a parar los 100 millones recuperados de lo que Javier Duarte le robó a Coatzacoalcos con la sumisión cómplice del ex alcalde Joaquín Caballero, al que por cierto, Carranza no quiso denunciar.

Franco canalla, Carranza llegó de Pemex con fama de truhán. Y salió de ahí manchado e hinchado. Así haya librado la inhabilitación por el sobreprecio del 100 por ciento en los tubos vendidos por ATOS Tecnología, su historial registra la investigación.

Socialmente condenable, el bloqueo de Gersaín Hidalgo y el SUEM fue un exceso. Políticamente, el bloqueo es el recurso contra los sátrapas en el poder. Y Carranza es un sátrapa.

Nunca antes Coatzacoalcos fue objeto de un sitio así. Y se da por las constantes violaciones del alcalde a la ley, su proclividad a desconocer acuerdos, el recorte de personal, el robo de las quincenas, el atropello al contrato laboral, los quinquenios que no quiere pagar.

Carranza es como Juan Vargas, el alcalde de La Ley de Herodes, y Coatzacoalcos es San Pedro de los Saguaros.

Extraído de un basurero, apenas llega al poder se siente la ley. Muestra su rostro real.

Lo suyo es joder. Y que se lo joden a él.

Archivo muerto

A pedazos se cae el PRI. Emigran unos y despotrican muchos más. Se van al PAN, al PRD o a Morena, o hacen un impasse total. Y José Narro le da la puntilla final, el estoque mortal.

Abdica a su pretensión de ser líder nacional y anuncia su renuncia al tricolor, profiriendo un discurso lapidario, demoledor, que descubre la enésima farsa y la simulación democrática, un reclamo del ex rector de la UNAM que suena a la necropsia del PRI.

“Existe un preferido de la cúpula del PRI —afirma Narro Robles—, el candidato oficial de los gobernadores y de quien fue, hasta reciente ente, el jefe político del partido. Por si eso fuera poco, son groseros los indicios de intervención del Gobierno federal en la misma dirección. Quien hasta hace unos meses declaraba en contra el candidato oficial, hoy lo anima y lo arropa. Hay que evitar que las decisiones del PRI las siga tomando el presidente en turno”.

Dados cargados para Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche, favorito de Andrés Manuel López Obrador antes y en los tiempos de campaña presidencial, cuando el campechano denostaba al hoy presidente. Primero, AMLO era el “llorón” que no sabía cómo aterrizar la derrota de Morena en el Estado de México, tras ser acusado de enviar 30 operadores campechanos a frustrar el “proyecto recaudador” del líder morenista y luego las arengas al priismo para cerrarle el paso a López Obrador en Campeche, en la campaña de 2018. Cambian los tiempos y hoy el Dios Peje es acusado de impulsar a Moreno Cárdenas, en contubernio con la mafia priista, para consumar la imposición. “Es una farsa”, dice José Narro, como si antes la llegada de todos los presidentes del PRI no lo hubiera sido y como si el ex rector no lo supiera. Con Narro se va Beatriz Pagés Rebollar, ex diputada federal, madracista, dueña y directora de la revista Siempre. Ya está el PRI in articulo mortis. Sólo falta la extremaunción…

Con desplantes de reina —sin serlo—, Claudia Balderas reclama, increpa, se engalla, se eriza ante cualquier alusión a su consorte oficial, “El Gato Violador”, alias Mario Espinoza, al que sacó de las playas de Villa Allende para integrarlo al Senado de la República como “asesor”. Típico caso de nepotismo pasional, desbocada la senadora de Morena que llegó a ese escaño de rebote, por los votos del efecto López Obrador, colocando a su pareja en la nómina del Senado pese al historial que le adorna, una detención en Estados Unidos por posesión de sustancia con características de droga, violencia electoral en Villa Allende y sainetes vergonzosos en las redes sociales entre la legisladora y la esposa del novio extraoficial. Lo que ha percibido como salario Mario Espinoza, sin otro mérito que el tráfico de influencias, lo ha documentado el periodista Ignacio Carvajal, de diario Liberal del Sur y Blog Expediente.

Y en respuesta, Claudia Balderas acude al argumento chairo: “Ya les dije a esos medios que no les voy a dar moche. Ya cambien de historia”. No, la historia es su historia, sus enjuagues y los ajetreos sentimentales que se pagan con dinero de la sociedad. Ha de saber la senadora que no peca el que informa sino la que trafica influencias para darle chamba al novio. Vive extraviada de la legisladora. Llegó de rebote al Senado y supone que el poder no tiene fecha de caducidad… Ninguneado, infamado, Nicolás Reyes Álvarez no manda ni en su oficina. Grotesca la imagen en que un ciudadano reclama airado a media sesión de cabildo, indignado por el abandono de la zona rural de Minatitlán y el embuste de las obras que no se traducen en mejor calidad de vida, por la marginación de los que no habitan en la zona urbana o en la cabecera municipal.

Con las manos, con los puños sobre la mesa, el ciudadano estalla y la respuesta es el desalojo inmediato. Violencia verbal, hasta ahora, que responde al estado de coma en que se halla el alcalde desde el inicio de su gestión, ausente de la realidad, al garete el municipio, dejando en manos de rufianes y vivales, uno de ellos su suplente y director de Gobernación, Ricardo López Marcos, alias LordPicahielos, el manejo del ayuntamiento.

Y pensar que Morena ya fragua que la sucesora de Nicolás Reyes sea la diputada federal Carmen Medel — doña “No soy policía”—, o Jessica Ramírez, cuyo asesor es el operador fidelista-priista, por cierto muy efectivo, José Luis Utrera, o Xóchitl Arbesú, la del invento de cifras sobre el turismo en Veracruz, justificando su desastroso paso por la Secretaría de Turismo del maltrecho gobierno de Cuitláhuac García. Un alcalde que vive, como dijera Buzz Lightyear, en el infinito y más allá, mientras cualquiera lo increpa, le manotea, le reclama y le golpea la mesa. Y Nicolás sólo atina a sonreír…

Veracruz: el gobernador no sabe mentir

Viernes, 28 Junio 2019 12:11

Timador mediocre, Cuitláhuac le miente a Veracruz y le miente a López Obrador, negando el nepotismo que se acredita en su primo Eleazar, el subsecretario voraz, rechazando parentescos que sí lo son, hermanos y sobrinos incómodos incrustados en nóminas oficiales. Y así hasta que documentos y testimonios evidencian que es malo para engañar.

Mediocre embustero, Cuitláhuac García mareó a Andrés Manuel con el rollo de que en su gobierno, el de Veracruz, no laboran ni los García ni los Jiménez con los que tenga consanguinidad. Y el Dios Peje le palmea el hombro, le cree, se engaña y lo arropa con el sarape de la complicidad.

“Es honejto”, le dice el presidente provocando la carcajada general.

A la prensa, Cuitláhuac la enfrenta a medias, con un patético discurso, monosílabos y gestos, reclamos y retos, alegatos de lavadero, admitiendo que en el tema de los parientes que hay en su gobierno es mejor una investigación postmortem a su abuelita, pero que ahí él no se atreve a juzgar la conducta de la citada Manuela Durán.

Engallado a veces, evasivo en otras, el gobernador no deja de eludir el tema de Eleazar Guerrero Pérez. ¿Es su primo?, le preguntan. Y evade. Nunca un sí o un no.

Su mayor audacia ocurrió en Palacio Nacional. Durante la conferencia de prensa del Dios Peje, —junio 14— cuestionado por su nepotismo, tomó la palabra y volvió a decir que ningún familiar con apellido García o Jiménez labora en el gobierno de Veracruz. Y del tal Eleazar Guerrero, nada.

Hubo insistencia del reportero. Y cuando iba a responder, intervino López Obrador.

“Nosotros nos sentimos muy satisfechos con el trabajo del gobernador de Veracruz, eso le puedo decir a mis paisanos veracruzanos, porque ya llevaba tiempo que no había en Veracruz un gobernador como Cuitláhuac García, llevaba mucho tiempo. No quiero aquí puntualizar sobre cómo eran los gobernadores de Veracruz, eso se lo dejo a los ciudadanos”.

Y ahondó:

“Lo que sí me consta, y lo puedo decir a voz en cuello, es que Cuitláhuac es un gobernador honesto, trabajador y de buenos sentimientos, pero subrayo, es un gobernador honesto. Cuitláhuac no es corrupto y eso es una bendición, el que la autoridad no sea corrupta”.

Consumada a estafa, Cuitláhuac arrastró a López Obrador. Lo hizo parte de la mentira.

“Honesto” le ha dicho antes de ser gobernador y ahora que lo es. Siete visitas a Veracruz y siete espaldarazos, no por su capacidad, que no la tiene; ni por tomar el timón del barco que naufraga; ni por acorralar al crimen organizado, diseñando una política de prevención porque no lo ha hecho; ni transparentando el manejo de los recursos públicos; ni creando condiciones para el desarrollo.

Andrés Manuel sostiene y apuntala a Cuitláhuac García para maquillar su error, la terrible imposición de un individuo incapaz de hilar tres ideas, políticamente limitado, profundamente vacío, terco con iniciativa, con desplantes de intolerancia que nadie en Veracruz se los va a tolerar.

Cierto lo que apunta el Dios Peje. Llevaba tiempo que no había en Veracruz un gobernador como Cuitláhuac. Mejor dicho, nunca. Ni en su peor momento Javier Duarte fue tan mediocre.

Cuitláhuac, refiere López Obrador, “es un gobernador honesto”. Falso. Es retorcido y tramposo, violador nato de la ley.

Cuitláhuac roba con licitaciones amañadas y adjudicaciones directas, como las del Peje.

Cuitláhuac oculta información usando la reserva en la que se escudan los proclives a la corrupción.

Lo que hay en su gobierno son formas vulgares de deshonestidad, raterías en la compra de insumos médicos, patrullas policíacas con sobreprecio, salarios que no atienden a esa superchería llamada austeridad republicana y amiguismo y pago de facturas políticas al fidelismo y duartismo, el priismo con el que Morena pactó para alcanzar el gobierno de Veracruz.

Y, por supuesto, el nepotismo.

Ahí, Cuitláhuac García es hombre muerto. El nepotismo es la radiografía de un gobernador torpe y necio, aferrado a incrustar a su parentela en la estructura de gobierno, y tolerar e incluso auspiciar que sus corifeos, aplaudidores y cómplices de gabinete hagan lo propio con sus familiares.

Por algo tan trivial revienta Cuitláhuac. Ha negado que el subsecretario de Finanzas y Administración, Eleazar Guerrero Pérez sea su primo. Ha evadido cuestionamientos. Ha eludido el tema. Se ha engallado ante la insistencia. Y hasta a López Obrador arrastró.

Bien amado en el fidelismo, Eleazar Guerrero fue colocado donde hay. Algo así como el Tarek Abdala de Javier Duarte. Por su mano corre lo bueno y lo malo. Y lo malo hace fortuna.

Dentro y fuera del gobierno, todos saben del parentesco entre el gobernador y el primo cómodo. Cuitláhuac cometió un doble error: designarlo a sabiendas que Andrés Manuel se iba a encrespar y sostener la mentira de que no tienen nada que ver.

Y cuando el presidente soltó aquello de que Cuitláhuac es una bendición para Veracruz, López Obrador se dio un tiro en el pie.

Un día se filtraron las actas de nacimiento de Eleazar y Cuitláhuac, ahí los nombres de sus padres, don Julio y el profesor Atanacio, y el de la abuela paterna, doña Manuela Durán.

Pero ante la duda hubo evidencia mayor.

De la agudeza del periodista Armando Ortiz se reconstruyó en un video la familiaridad del gobernador, yendo a Tlatlauquitepec, Puebla. Hurgó y halló. Manuela Durán Gómez tuvo un hijo con Salvador Trinidad Guerrero y otro con Wenceslao García (https://libertadbajopalabra.com/2019/06/25/cuitlahuac-garcia-jimenez-desenterrar-a-la-abuela-mentiras-y-nepotismo-en-la-cuarta-transformacion/).

De la relación con Salvador Trinidad Guerrero —refiere Armando Ortiz en su portal Libertad Bajo Palabra— nació Julio Juan Guerrero, en 1933. Siendo hijo natural, término usado en la legislación de aquellos tiempos, fue registrado por ella con un solo apellido, Durán. Tiempo después, su padre lo reconoció y quedó asentado con ambos apellidos (https://libertadbajopalabra.com/2019/06/25/nepotismo-en-veracruz-desenterrar-a-la-abuela-2/).

En 1962, Julio Juan Guerrero y Bertha Pérez Benavides concibieron un hijo, que llevaría por nombre Eleazar Guerrero Pérez, el primo cómodo de Cuitláhuac, nacido en Tlatlauquitepec. Sus padres se casaron en Xalapa, Veracruz, en 1970.

Doña Manuela Durán Gómez y Wenceslao García Hernández se casaron en Tlatlauquitepec y emigraron a Xalapa, donde se dedicaron a cortar café. Ahí nació Atanacio García Durán, el 2 de mayo de 1943. Fue maestro en Úrsulo Galván, se casó con Julieta Jiménez y de esa unión nació Cuitláhuac García Jiménez.

Atanacio García Durán, ex diputado local, fue perredista de buen nivel, quien en su paso por el Congreso de Veracruz tuvo trato terso con el ex gobernador priista Fidel Herrera Beltrán.

La condición de primos la confirmó Benedicto Durán, habitante de Cruz de Encino, Puebla, sobrino de doña Manuela Durán.

Con esa genealogía, Armando Ortiz logró establecer el parentesco entre el gobernador y el subsecretario de Finanzas y Administración. Y el nepotismo.

Apabullado por la evidencia, a flote la transgresión a la ley, el conflicto de interés, Cuitláhuac usó a la contralora del gobierno, Leslie Mónica Garibo Puga, para ocultar su fechoría. Al primer latigazo, la funcionaria declaró que tras investigar no halló rasgos de familiaridad entre ambos.

Pero las actas de nacimiento y el video de Libertad Bajo Palabra la hicieron recular. ¿No contaba con las actas de nacimiento siendo los primeros documentos que debió consultar? La complicidad apesta.

Arrinconado, un tema menor sacude al gobernador. Lo menos grave es el nepotismo. Lo crucial es haber usado a López Obrador. Y haberle mentido.

AMLO enlista en su discurso moral el repudio al nepotismo, los Yunes azules donde el papá quería dejar de sucesor al hijo mayor y haber llevado al segundo hijo a la alcaldía de Veracruz.

Y en Morena no son así. O presumen el Dios Peje y sus acólitos que no son así.

Pero sí lo son. Mediocre embustero, Cuitláhuac incrusta parientes en la nómina. Y al fidelista-priista Eleazar Guerrero, su primo, en la subsecretaría donde se concentran los tesoros de Veracruz.

Su pecado mayor, sin embargo, no es el nepotismo. Su pecado es negarlo y fomentarlo. Y que la evidencia demuestre que Eleazar y Cuitláhuac sí son primos hermanos.

Su pecado, el mayor pecado, es verle la cara a López Obrador.

Archivo muerto

Perdido y jodido, Javier Duarte mete su caja china en el caos que es Veracruz. Lanza bolas de humo vía una denuncia contra el fiscal Jorge Winckler acusando uso de documentos falsificados para incriminarlo, al tiempo que pierde un amparo que lo dejará en prisión, imputado por desaparición forzada.

A la par, viene la orden de aprehensión contra Antonio Tarek Abdala Saad, ex tesorero de su gobierno y pieza clave en el desvío de recursos —y también amiguito de la ex primera dama, Karime Macías Tubilla—, sustrayendo dinero en efectivo y cubriendo facturas a empresas fantasma, incluida la compra del terreno y casa de Xóchitl Tress, la ex yunista azul, viuda alegre tras el crimen de su esposo, Gregorio Barradas Miravete, ex alcalde electo de Rodríguez Clara.

Duarte está hundido y tras perder el amparo se robustece el juicio por impedir una investigación que habría permitido establecer responsabilidades en la desaparición forzada de personas. Su delito es lesa humanidad. Sobre la denuncia en contra el fiscal de Veracruz, Winckler sólo dice que ni le quita el sueño y con mayor intensidad ahondará en esa y otras investigaciones contra el ex gobernador priista y su pandilla de rufianes…

Quiere reverdecer Marcelo Montiel y ya arde en fuego. Tres denuncias penales se reactivan, la de Anilú Ingram, la de Alejandro Encinas y la de Alejandro Gutiérrez, que citan y documentan fraudes y desvíos, omisiones y corruptelas en su paso por la delegación de la Sedesol federal en Veracruz.

Ha de comparecer en breve el ex alcalde de Coatzacoalcos en calidad de indiciado a la Fiscalía General de la República a explicar, si es que puede, el destino de decenas de millones de pesos que nunca llegaron a beneficiarios de programas sociales. Denunciado en tiempos de Enrique Peña Nieto, Marcelo se acogió al halo encubridor de Rosario Robles Berlanga, titular entonces de la Sedesol.

Y así neutralizó la acción penal. Ya en la Cuarta Transformación, ni sus pactos con la secretaria de Energía, Rocío Nahle, lo salvan. “Procedan”, fue la voz que se escuchó en la principal oficina de Palacio Nacional. Adiós, pues, al intento de ligar su tercera alcaldía en Coatzacoalcos… Mina de oro, negociazo, las tiendas escolares hacen rico a cualquiera. Uno de sus concesionarios, a título personal y vía prestanombres, es Oswaldo Fabián Ramírez de León. Controla mínimo 40 tiendas en igual número de planteles en el sur de Veracruz, Córdoba y Río Blanco.

En promedio, obtiene utilidades de mil pesos por plantel, libres del porcentaje que entrega a los directores de escuela en términos del contrato suscrito con la Secretaría de Educación de Veracruz desde los tiempos del yunismo azul. Se levanta alrededor de 40 mil pesos al día, quizá más porque algunos de los ingresos estimados son reportes inferiores a lo que el plantel representa por el número de alumnos y el nivel social.

Negocio, pues, de unos 800 mil pesos mensuales que ni el gobernador Cuitláhuac García ni el mismo Andrés Manuel López Obrador perciben. Y Zenyazen Escobar, titular de la SEV, lloriqueando por un boquete de 108 millones. Y el concesionario yunista feliz pues no se dejará arrebatar las 40 concesiones por lo menos en los dos años por venir. Hermanas, primas, amigos y hasta la mamá aparecen como titulares de las tiendas escolares, pero en 30 de ellas le firmaron un poder a Fabián Ramírez de León.

Una parte va a dar manos de los directores de los planteles y sabrá cuánto de ello se entrega al Servicio de Administración Tributaria, si es que se entrega. Una mano muy poderosa en la Secretaría de Educación de Veracruz bendijo a Fabián Ramírez y le puso a su alcance un negocio de más de 800 mil pesos libres al mes.

Ese negocio ni Obama… Su palabra, dice el alcalde, vale más que la del tribunal. Y así, Víctor Manuel Carranza vuelve a desafiar, a mofarse del Tribunal Estatal de Justicia Administrativa de Veracruz.

Aferrado a desacatar la sentencia, programa el pago a la empresa Pluvial del Golfo para el ejercicio 2020. O sea, cinco años después concluida la obra del último tramo del malecón costero de Coatzacoalcos, sin reclamo en cuanto a su calidad, jurídicamente perdido, se niega a saldar el adeudo el ayuntamiento que dejó el priista Joaquín Caballero Rosiñol.

Anda en abierta rebeldía. Y arrastra a sus focas aplaudidoras en el cabildo, ediles que también incurren en desacato. Esta semana fue enterado el TEJAV y viene la respuesta por el insolente desacato del transgresor de la ley Víctor Carranza, sobre quien pesa además otra denuncia por abuso de autoridad, robo y despojo al violar un amparo, cuya carpeta de investigación se integra en la Fiscalía Anticorrupción.

Al pupilo de Rocío Nahle —la pobre tipa ni idea tuvo del fiasco de alcalde que le endilgaría a Coatzacoalcos— lo recuerdan decenas de empleados de Pemex a quienes les negaba el uniforme y hasta el papel sanitario cuando fue superintendente de Servicios Materiales en los complejos petroquímicos. Con las actas administrativas en la mano documentan su deplorable historial. Que preparen sus carteras Carranza y sus ediles serviles porque vienen más multas y si reinciden, trámite de destitución…

 

 

Muy picudo, Eric Cisneros usa la ley y viola la ley, añadiendo funciones insólitas a la Secretaría de Gobierno, que amenaza y asedia, aplica levantón al periodista Marcos Miranda Cogco, le dan su calentón y arman un montaje de rescate versión 4T.

Unas horas anduvo entre la vida y la muerte Marmiko, apelativo del columnista, hasta que su esposa, doña María del Pilar Gasca, sucumbió a la angustia, describiendo la zozobra, palabras que intimidan y los entretelones del poder, revelando la amenaza que llegó y detonó en el seno familiar.

Y tocó el nombre que puso hirió a Morena, sacudió al gobernador Cuitláhuac García y cimbró a la estructura de poder: Eric Patrocinio Cisneros Burgos.

“Este señor Patrocinio —acusó doña María del Pilar— le había mandado (a Marcos) una persona a decirle que por favor hablara bien de él, si no, no habría ‘chayo’ o que ya sabía lo que le podía pasar”.

¡O que ya sabía lo que le podía pasar!, le expresó de tajo.

Y le pasó.

Eso, lanzado desde el poder, es amenaza.

Y en cuanto se ejecuta, es represión.

Y la amenaza provenía del número dos en el gobierno de Veracruz, un sátrapa de maneras burdas y trato rupestre, vulgaridad a flor de piel, ínfimo en la estirpe política por analfabeta social, que de los arenales de Baja California Sur y los pantanos del sur trepó hasta la Secretaría de Gobierno para abusar del poder.

Acusado, señalado, Patrocinio Cisneros es la pieza clave del levantón al periodista Marcos Miranda Cogco por lo que entre llanto y reclamo, detonó la esposa del comunicador, director del portal Noticias al Momento.

A eso de las 7:40 de la mañana, el miércoles 12 de junio, Marmiko conducía su automóvil en que llevaba a su hija al colegio. Otro vehículo le cerró el paso, fue sacado del auto y lo levantaron.

Horas después, cuestionada por reporteros, María del Pilar Gasca implicaría al secretario de Gobierno en la amenaza, advirtiendo un acto de represión.

Hará un mes, un enviado de Patrocinio Cisneros abordó a Marmiko: que hable bien del secretario de Gobierno, lo conminó; si no, no hay “chayote”, “o que ya sabía lo que le podía pasar”.

Descompuso así la esposa de Marmiko la coartada que apuntaba al ex gobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares, blanco de las críticas de Miranda Cogco, antes, durante y después de su paso por el gobierno de Veracruz.

Marmiko solía presumir fotografías junto a Javier Duarte. Nunca negada, su relación se mantuvo firme con el autor del mayor atraco a las finanzas de Veracruz, pese a las denuncias, el juicio y ser condenado a nueve años de prisión.

E incisivo, Marcos Miranda embestía a Yunes y al fiscal Jorge Winckler Ortiz, propiciando condiciones para su inmolación. Si algo le ocurría, sabrían a quién culpar. Pero de tanto insistir, se desgastó. Y Cuitláhuac García no le respondió.

Horas antes del levantón, Marmiko varió el ataque. “Cuitláhuac, peor que Yunes y Duarte”, escribió.

Levantado la mañana del miércoles 12, la sospecha apuntaba a Yunes como autor intelectual y daría a la pandilla de Cuitláhuac García margen para endilgarle el secuestro y en caso extremo, la muerte de Marmiko. Pero la esposa habló.

Una vez perpetrado el levantón, Yunes fue vapuleado en redes sociales, acusado de asediar a Marcos Miranda, de retirarle la protección policíaca que le había asignado Javier Duarte, de mantenerlo en la zozobra de sufrir un acto de represión. Así mientras no hablaba doña Pilar.

Una vez que la esposa reclamó, exhibió la amenaza de Patrocinio y la complicidad del gobernador.

“Que haga su trabajo —dijo de Cuitláhuac—. Que deje de hacerse güey y que se ponga a trabajar. Que se ponga los pantalones. Que encuentre a mi marido. Que no siga desintegrando familias”.

Cuitláhuac replicó: “No somos perversos. Seguiremos respetando la libertad de expresión. Exigiremos se inicie una investigación contra quien amenaza periodistas. Se acabaron las eras de ‘tolerar’ grupos delictivos y secuestradores; como en Minatitlán, iremos por todos ellos a pesar del FGE (fiscal general del estado)”.

Pues el que amenaza periodistas es su secretario de Gobierno.

Un mes atrás, el 13 de mayo las amenazas contra la prensa brotaban del torcido cerebro de Patrocinio. “Aquí va a haber un parteaguas y también va para todos los compañeros que son periodistas, va para todos los veracruzanos… con esto que está pasando en Veracruz, aquí vamos a saber quién está de lado de los veracruzanos y quién quiere ser cómplice de un pequeño grupo… porque hay algunos compañeros que defienden lo indefendible, aquí vamos a ver quién realmente quiere estar de lado de la justicia”.

Y agregaba: “Los que hoy defienden al Fiscal (evidenciarán) si estás con el crimen organizado o en beneficio de todos los veracruzanos”.

Y la amenaza de Patrocinio se cumplió en Marmiko.

Hacia la medianoche del 12 de junio, Cuitláhuac García intentó atenuar el daño. Lanzó un mensaje vía la red social Twitter anunciando el rescate de Marmiko. Ardiéndole las manos, pretendió desactivar la sospecha. Pero Marmiko no aparecía aún.

Tras su misterioso rescate —un enfrentamiento entre sus captores y elementos de policía estatal—, eso de la 1:20 del jueves 13, Marcos Miranda apareció horas después con collarín y agobiado. Aseguró haber sido maltratado por uno de los plagiarios, asestándole impactos en la oreja, golpes en la cabeza, patadas en diferentes partes.

Poco después, soltó su versión. Según le dijeron los captores “eso te pasó por chismoso”. Luego repusieron: se trató de una confusión. No le permitían dormir, pero sí le suministraron sus medicamentos para la diabetes. Le colocaron pedazos de servilletas en los oídos. Amagaban con mutilarlo. Fue fotografiado desnudo y amenazaron con difundir las imágenes si actuaba contra ellos. Después de la una de la mañana, decidieron trasladarlo de una casa de seguridad a otra.

En el trayecto, cerca de Villarín, población cercana a Veracruz, los sorprendió una patrulla de policía. Despertó sospecha que se internaran en un camino de terracería y al marcarles un alto, se generó una balacera. Marmiko viajaba en un auto marca March y sus captores eran tres individuos.

Según el fiscal Jorge Winckler, ni en el auto March ni en la patrulla de policía había impactos de bala. Se hallaron casquillos. Los plagiarios huyeron. Y Seguridad Pública no los pudo cercar.

Horas después, Marmiko expresó su sospecha contra el gobierno de Veracruz.

“He sido un duro crítico de la administración morenista, de Cuitláhuac (García Jiménez), he sido crítico de las acciones de la Secretaría de Seguridad Pública (estatal) y las mantengo con razonamiento y fundamentadas, y aunque no me dijeron quién me lo hacía, yo sospecho que pueda venir del gobierno”.

Y el lunes 17 difundió un video en el que demandó ayuda para salir con su familia de Veracruz.

Sus aliados naturales se volvían enemigos. Lo abandonó el duartismo. Lo ignoró Cuitláhuac. Lo amenazó Eric Patrocinio Cisneros.

Abusivo con la pluma, Marmiko ha sabido ganarse el repudio social. Insolente, refirió tras el levantón y muerte de la joven Columba Campillo, en Boca del Río, que si las mataban era por andar de “putitas”. Y así trata a las jóvenes desaparecidas, provocando la ira de los colectivos.

Solía rematar sus escritos con una sentencia burlona: “Y les deseo lo triple de lo que me deseen”.

Pero Eric Cisneros no le deseó, le envió el mensaje. “Que hablara bien de él, si no, no habría ‘chayo’ o que ya sabía lo que le podía pasar”, reveló doña Pilar, su esposa.

Y que le aplican el levantón.

Rufiancillo en ciernes, Patrocinio le añade funciones a la Secretaría de Gobierno: la amenaza, el asedio, el levantón, el montaje de rescate y si amerita, el final trágico.

De lujo, la escoria de la 4T.

Archivo muerto

Contralora tapadera, Leslie Garibo no halla nepotismo alguno en Cuitláhuac García, su patrón. Finge no saber lo que dice la ley. Que no son familiares el gobernador de Veracruz y el subsecretario de Finanzas, según Leslie, porque no se apellidan igual. ¿Sabrá lo que dice la ley o lo sabe y le vale? Cuitláhuac y Eleazar son hijos de Atanasio García Durán y Julio Guerrero Durán, primos en primer grado; el gobernador y su subsecretario son primos en segundo grado, pero primos al fin.

Hay nepotismo, según la ley, cuando se favorece a un familiar hasta el cuarto grado de consanguinidad. Ningún funcionario puede favorecer a padres, abuelos, hijos, nietos, hermanos, cuñados y concuños, tíos, tíos políticos, sobrinos y sobrinos políticos. Contralora tapadera, Leslie Mónica Garibo Puga evidencia para qué la tiene ahí Cuitláhuac: para solapar, callar, justificar y encubrir. Pronto enfrentará la ley que finge desconocer… Libre de Paty Peña, su ex, “El Tortas” siente, palpa y ejerce el poder.

A trasmano —y cuando le place, abiertamente—, Kike Navarro gobierna al Congreso de Veracruz. Por sus manos pasan los recursos, la compra de materiales, la dispensa de favores, la operación política, los consejos y los malos consejos que devienen en tratos y acuerdos, amarres y cochupos.

Es “El Tortas” un líder bis en el palacio legislativo del Encanto, en Xalapa, su voz escuchada, decidiendo qué pasa y qué no desde un cargo influyente, la Subdirección de Recursos Materiales. Es Kike Navarro, ex chofer de Marcelo Montiel, ex alcalde de Coatzacoalcos dos veces, la conciencia de Juan Javier Gómez Cazarín, el que de vender autos en Coatzacoalcos brincó a diputado por San Andrés Tuxtla y de ahí a la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Congreso, sólo por ser amigo del desgobernador Cuitláhuac García Jiménez.

Hay cogobierno, pues, en la Legislatura y una promesa de armarle grupo a Gómez Cazarín en Coatzacoalcos para lo que ha de venir, así pelee y repele la devaluada secretaria de Energía, Rocío Nahle García. Libre de Paty Peña, “El Tortas” ya no requiere quien lo pasee, ni lo vista, ni lo mime, ni lo pula. Hoy está donde hay y será pieza clave en el proyecto del marcelismo de regresar por la alcaldía de Coatzacoalcos. De algún cofre se ha de nutrir la campaña de Marcelo o la de Cazarín… 

Algo le ve Tania Cruz a Jim Hernández Calvo. Algo que la lleva a imponerlo en el Cobaev de Villa Allende, suscitando una revuelta y la toma del plantel, preparatorianos en pie de guerra rechazando la remoción del director, José Lindel Zapata, hasta obligar a la negociación, el nombramiento de un interino y que el recomendado de la diputada federal por Coatzacoalcos quedara en suspenso.

Hay algo que Tania Cruz no sabe y si lo sabe, se lo oculta al secretario de Educación de Veracruz, Zenyazen Escobar García, y al mismo gobernador Cuitláhuac García: el pasado extorsionador de Jim y su amigo zeta. Denunciado por el abogado Sergio Sánchez Peña, Jim Hernández fue señalado de robo, lesiones, amenazas y extorsión, el 19 diciembre de 2008, por hechos suscitados en el bar Dalí. Arribaron Jim Hernández y Carlos Alberto Carrasco Serrano, lanzando amenazas contra un grupo de clientes y enfocando la agresión hacia Sergio Sánchez Peña por negarse a la extorsión.

Según consta en la denuncia y su ratificación ante el agente tercero del Ministerio Público, Daniel Cabrera Morales, ambos intentaron extorsionarlo con 500 mil pesos y al negarse, lo amenazaron haciéndole saber que actuarían contra su familia. Hoy, Jim Hernández es la propuesta de Tania Cruz para la dirección del Cobaev de Villa Allende, congregación de Coatzacoalcos.

A la Cuarta Transformación la nutren con zetas… Lamentable, triste, profundamente sentida la muerte de monseñor Víctor Phillips. Hombre de Dios, ampliamente respetado entre la grey católica y aún fuera de ella, aquejado por la edad y enfermedades que supo enfrentar a lo largo de su vida, dejó este mundo el martes 4. Formador de gente de bien, impulsor de la Renovación Carismática en el Espíritu Santo, movió fuertemente a la Iglesia Católica en Coatzacoalcos y en el sur de Veracruz. Gentil, de trato agradable, fue vicario de la parroquia de San José y testigo de la creación de la Diócesis de Coatzacoalcos, en 1983. Su movimiento carismático permitió traer a figuras como Darío Betancourt, Emiliano Tardiff, Marilyn Kramer, Flaviano Amatuli, Carlos Talavera, quien luego sería el primer obispo en esta demarcación.

Piadoso como pocos, entregada su vida a la predicación, el amor al prójimo, el fomento de la oración, la administración de los sacramentos, Monseñor Phillips finalmente acude a su encuentro con Dios… ¿Quién es ese contador, sorprendido en el interior de una Combi, hará 40 años, a fines de los 70’s, con un lustrador de zapatos, cerca de lo que hoy es el Oxxo del Paseo Miguel Alemán? Tras aquel incidente, y tras saberlo Toño Nad, hubo infierno en Coatzacoalcos. Y adiós matrimonio por el engaño a una agraciada joven de sociedad. Una pista: se apellida Pintos y reside en Xalapa…

 

 

Mente vil la de Rocío Nahle, que marea a López Obrador con la refinería de Dos Bocas, desplaza a compañías de renombre, violenta leyes ambientales y maniobra con una licitación a modo que aterriza en los dominios del clan empresarial de su compadre nomber uan, Arturo Quintanilla Hayek.

Se deshace de firmas líderes en el ámbito petrolero con un ardid ad hoc, aduciendo que en la Cuarta Transformación no hay acceso a empresas vinculadas a la corrupción.

Dirige luego una licitación por invitación restringida. Y convoca a cuatro consorcios sin mancha —según presumía—, los más prestigiados en construcción de refinerías, mínimo 100 cada una, con altos estándares de calidad.

Limpias a medias, pues de inmediato se sabrían de acusaciones y juicios contra Bechtel, Worley Parson & Jacobs, Technip y KBR, subsidiaria ésta de Halliburton y con negocios con Odebrecht, por pago de sobornos para adjudicarse obras en varios países y para evitar fallos judiciales en contra tuvieron que indemnizar.

A los cuatro les exigía la secretaria de Energía de la 4T garantizar costos bajos y tiempo récord en la construcción: tres años y no más de 8 mil millones de dólares. Y ahí terminó el sueño.

Pretendían cláusulas en el contrato que permitiera ampliar el período de construcción y el ajuste en el presupuesto. Nahle se negó. Y las cuatro firmas dejaron el proyecto.

Y ahí se armó el negocio.

Va la refinería con un consorcio Grupo Huerta Madre creado al vapor, con una firma holandesa —Van Oord, experta en dragado—, otras dos del estado de Tabasco y una de Coatzacoalcos, Veracruz, la del clan del compadre de la secretaria de Energía, Arturo Quintanilla Hayek.

Sin experiencia en construcción de refinerías, Grupo Huerta Madre se constituyó el 17 de mayo de 2019. Una semana después, el 24 de mayo, se le adjudicó el proyecto cumbre del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Arrancó el 2 de junio. Inicia sin permisos ambientales que nadie le puede negar. Víctor Toledo, titular de la Secretaría de la Medio Ambiente y Recursos Naturales tras la salida de Josefa González Blanco, es servil al Dios Peje, obsequioso y casado a ciegas con la Cuarta Transformación.

Arranca Dos Bocas con una impugnación a cuestas, la de Boskalis Marine Contracting and Offshore Services, Boskalis International, Caba Servicios de Personal, Gama Ingeniería e Instalaciones y Mexicana de Dragados, el otro consorcio que demanda se expliquen los criterios para la asignación del contrato y la “suficiencia técnica”.

Los venció Huerta Madre, integrado por empresas dedicadas a la comercialización de productos lácteos, hortalizas, frutas, obra civil, yuna implicada en un fraude a Pemex por trabajos de remediación. Un consorcio creado al vapor y vinculado a la secretaria de Energía.

Una de las empresas que lo conforman, Construcciones y Reparaciones del Sur, S.A. de C.V., es el punto clave, con historial turbio y nexos con el círculo favorecido por Rocío Nahle.

Su propietario, Juan Carlos Fong Cortés, fue tema de escándalo en 2005 tras descubrirse que la remediación del río Coatzacoalcos, inundado en su parte baja de petróleo crudo, producto de la rotura del ducto Nuevo Teapa-Poza Rica, a la altura de Nanchital, Veracruz, ocurrido el 22 de diciembre de 2004, fue una farsa.

Junto con seis compañías, urdió un fraude en dos sentidos: embolsar el petróleo recuperado y sepultarlo en las playas de Villa Allende, congregación de Coatzacoalcos, y aplicar sobreprecios en facturas de dudosa autenticidad.

Todo iba bien hasta que la naturaleza irrumpió. Un norte severo provocó marejada y vientos sobre la playa de Villa Allende, y ahí se dio el hallazgo. Quedaron al descubierto miles de costalillas de plástico conteniendo el petróleo que debió ser reintegrado a Pemex.

Meses después la Secretaría de la Función Pública del gobierno federal inició una investigación sobre las siete compañías: Saint Martín y Lico Ambiental, ambas de Juan de Dios Saint Martin y hermanos; ADT Petroservicios, del narco empresario Francisco Colorado Cessa, lavador de Los Zetas, condenado a 20 años de prisión y supuestamente muerto a causa de un infarto mientras apelaba la sentencia; Aquapress, Garner Servicios Ambientales, Grupo Preservare y Construcciones y Reparaciones del Sur, y las sancionó (Ver revista Contralínea).

Pemex las contrató por un monto de 558 millones de pesos y al final les pagó mil 623 millones. Sin embargo, la aseguradora GNP Charles Taylor Energy “sostiene que el costo real de los trabajos es de 293 millones 275 mil pesos, por lo que el quebranto asciende a 1 mil 330 millones de pesos, y le notificó a la petrolera que sólo cubrirá el costo real del accidente”, según reportaje de Ana Lilia Pérez.

Siete compañías remediadoras y siete funcionarios de Pemex fueron sancionados, ellas inhabilitadas. Y aún así Pemex no dejó de asignarles contratos.

Eran los privilegios del Pemex de la mafia del poder, que de la mano de Rocío Nahle vuelven por su rebanada de corrupción.

Construcciones y Reparaciones del Sur —agrega Ana Lilia Pérez— cobró 259 millones 529 mil 249 pesos “pero le correspondían sólo 23 millones 997 mil 23 pesos; es decir, cobró 1 mil veces lo que le correspondía. Según la SFP, defraudó a Pemex por 235 millones 552 mil 249 pesos. El 10 de diciembre de 2009, la inhabilitó por un año seis meses para contratarse con el gobierno federal a partir del 19 de diciembre, pero los funcionarios de Pemex contravinieron la normatividad al permitirle concursar la licitación 18575062-027-09, convocada por PEP en enero pasado, para construir un gasoducto del tramo Batería Luna- Batería Pijije”.

En marzo de 2010 obtuvo un tribunal federal de justicia fiscal le concedió una suspensión provisional para continuar recibiendo contratos de Pemex, refiere Ana Lilia Pérez.

Sin experiencia en temas petroleros, la Semarnat le concedió en 2005 un permiso para tratar suelos contaminados con vigencia de cinco años.
A partir de ahí le llovió la fortuna: rehabilitación de una red de contraincencio en el puerto de abastecimiento y almacenamiento, modificación del trazo del poliducto Poza Rica-Azcapotzalco, rehabilitar anomalías en los ductos del activo Macuspac, sustituir y ordenar infraestructura de transporte de hidrocarburos (Ana Lilia Pérez).

Senadores como Carlos Sotelo, del Partido de la Revolución Democrática, planteó investigar a empresas defraudadoras de Pemex, el 12 de mayo de 2010. Nada ocurrió.

Otros reportes citan, por ejemplo, la licitación TLC 18575106-529-13 para construir infraestructura en obras del sur. Por ese contrato Construcciones y Reparaciones del Sur se adjudicó 329 millones 350 mil pesos. El fallo fue otorgado el 20 de enero de 2014.

Ahora construirá la refinería de Dos Bocas, junto con una empresa con giro de frutas, hortalizas y lácteos, y otras de obra civil. Y se embolsarán 5 mil millones de pesos de los 8 mil millones a invertir.

Sobre la empresa de Juan Carlos Fong pesan diversas inhabilitaciones. Según reportes del gobierno federal, en 2011 tenía esa condición y el 15 de julio de 2015 igual.

El 16 de noviembre de 2017, la Agencia de Seguridad, Energía yAmbiente le concedió un permiso para manejo de recursos peligrosos modalidad Suelos Contaminados (SEMARNAT 07-033-G).

Su nexo con el clan de Arturo Quintanilla Hayek se establece con la compra de un terreno de 39 hectáreas en Coatzacoalcos, producto del remate de bienes de Banco Unión, que se había declarado en quiebra.

Según reporte del Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), el 16 de junio de 2006, Quintanilla y Fong participaron en la puja por el predio. Y junto a ellos, Construcciones y Diseños del Sureste, S.A. de C.V.

Ganó Quintanilla, quien ofreció 6 millones 250 mil pesos, mientras que Fong propuso 5 millones 545 mil. Toda una treta.

En 2016, la invasión del predio dejó al descubierto que la mancuerna Quintanilla-Fong existe. Juntos se ostentaron con dueños y denunciaron al secretario de Gobierno municipal, Oliver Damas de los Santos, hoy regidor del ayuntamiento, a quien le libraron una orden de aprehensión y tuvo que ampararse.

Arturo Quintanilla es un acaudalado empresario y proveedor de Pemex, abastecedor de herramienta especializada, distribuidor de la marca HyTorc, con contratos que se cuentan en cientos de millones de pesos.

Con Arturo Quintanilla, Rocío Nahle es sumamente generosa. Es su compadre. Y al compadre lo que pida.

Así le concedió la instalación de una planta procesadora de basura en un predio en litigio en el municipio de Chinameca, que provocó el rechazo social y un ultimátum al gobernador Cuitláhuac García. “La basura de Coatzacoalcos, a Coatzacoalcos”, le sentenciaron. Y se tuvo que marchar.

Hoy, Rocío Nahle maniobra, excluye empresas especialistas en construcción de refinerías, declara desierta la licitación, convoca a compañías nuevas y le asigna el contrato al consorcio donde milita el socio de su compadre nomber uan, Arturo Quintanilla Hayek.
Mente vil la de Rocío Nahle y Andrés Manuel hablando de honestidad.

Archivo muerto

Su abuela, cuenta Cuitláhuac García, podría explicar el origen del nepotismo en el gobierno de Veracruz, pero ya está muerta. Y él no la va a juzgar, menos entrometerse en su vida privada. Estilo Cri-Cri —¡¡di por qué, dime abuelita!!—, el gobernador suelta una insólita excusa.

Peor: una infame excusa. Vapuleado por el nepotismo descarado que se practica entre los suyos —su parentela y la de su pandilla—, la prensa lo cercó con un par de preguntas en el World Trade Center de Boca del Río. Y lo que surgió de sus labios dibuja, no a un gobernador en apuros sino a un remedo de aprendiz de gobernador que invoca a la abuelita incómoda para justificar que hijos, hermanos, primos, sobrinos, yernos, esposos, cuñados hayan realizado el asalto a la nómina del gobierno de Veracruz al más puro estilo de la mafia del poder. Aduce Cuitláhuac que ni él ni su pareja —¿cuál?—, ni alguien con los apellidos García y Jiménez de su familia, trabaja en el gobierno.

“Nepotismo de mi parte, no (…) Mi hermano mayor es neumólogo, mi cuñada también trabaja de manera privada, mi hermano trabaja en la Sinfónica de Xalapa, ejecuta la viola y tiene muchos años ahí”. De Eleazar Guerrero, el de los moches en la Secretaría de Finanzas y Planeación, se rehusa a explicar si en efecto es su primo o no. Todos saben que el papá de Cuitláhuac y el papá de Eleazar son primos; los García Durán y los Guerrero Durán . Que muchos de los descendientes de su célebre abuela se dicen primos. Eso “tendrán que averiguarlo” porque “tiene que ver con mi abuela”.

Vaya galimatías verbal que acrecentó el escándalo. Por supuesto, hay mal pensados que imaginaron que la abuelita le daba vuelo a la hilachita. Y a tanta insistencia, Cuitláhuac García terminó por mancillar la memoria de la abuela desconocida: “Estoy diciendo que mi abuela, ya dije que mi abuela, cómo me voy a meter en la vida privada de mi abuela”.

Pues que se meta porque el tema no sólo es de cinismo político sino de violación a la ley, rayando en la inmoralidad y el abuso de poder. Y al final el nepotismo sigue ahí. Secretarios, subsecretarios, diputadas, directores, jefes de oficina, la élite de Morena, se llevan el pastel y las migajas, saqueando el erario, incrustando a las rémoras familiares en cargos públicos como tanto se le criticó a los del PRI-AN…

Sea la encrucijada política, el desasosiego económico, las penurias sociales o los excesos políticos, la corrupción que domina y avanza, nada escapa al análisis profundo y puntual de José Emilio Cárdenas Escobosa. Ve lo que otros dejan pasar. Alerta y sacude.

Va diseccionando el fenómeno del ejercicio del poder y sus alcances y consecuencias. De su vasto conocimiento emerge el diagnóstico certero y soberbia reflexión. Forjado en las aulas, promedio de excelencia, curtido en la vida, posee el don de la amistad, el trato amable, la firmeza de las acciones y un compromiso ineludible con la sociedad de la que es actor central. Egresado de la Universidad Veracruzana, doctor en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid, Emilio Cárdenas conoce las entrañas del sistema a fondo, desde las instituciones y desde la oposición.

El próximo jueves 13 asumirá la presidencia del Comité de Participación Ciudadana, relevando a Sergio Vázquez, quien cumple su ciclo, y fiel a su esencia y a vínculo con la sociedad, será garante de la lucha contra la corrupción que corroe, daña y frena el desarrollo de nuestro Veracruz. Enhorabuena…

 Atos Tecnología no es el único accidente de corrupción en la vida de Víctor Manuel Carranza. ¿Le suena Aceros y Metales Villarreal? ¿Le suena Macario Vázquez? ¿Le suena Fernando del Castillo Ávila, el abogado representante de Grupo Vasilopoulos que denunció las tretas del hoy alcalde para batear empresas y echarlas de licitaciones en que participaban y favorecer a Aceros y Metales Villarreal, y finalmente ganarse una sanción por parte de la Secretaría de la Función Pública que encubrió el trafique de favores? No sólo es esa. Hay más…

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