Jueves, 4 de marzo de 2021

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Mussio Cárdenas Arellano

Mussio Cárdenas Arellano

Atrapado en el mundo de las letras y la denuncia social, Mussio Cárdenas Arellano cuenta ya con un extenso kilometraje recorrido en el periodismo. Lejano parece ya aquel 1978 cuando en Coatzacoalcos, su tierra natal, escribió sus primeras notas. Transitó por la entrevista, el reportaje, la crónica, el artículo y la columna política. Fue corresponsal de la revista Proceso, Imevisión, IMER, Contralínea; fundador de las revistas Contacto e Informe Rojo; analista político en radio y televisión, y ganador del Premio México por columna política, en 2009, otorgado por la Federación de Asociaciones de Periodistas de México (FAPERMEX). Su contacto con el periodismo viene de familia. Su padre, Mussio Cárdenas Cruz, y sus tíos Emilio, Francisco y Paulino, constituyen una dinastía de periodistas veracruzanos de reconocido prestigio. Actualmente escribe la columna Informe Rojo, que se publica en portales en internet y medios escritos con amplia aceptación entre la opinión pública.

mussioc2@gmail.com

 

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Rocío Nahle: un fraude y un fiasco

Lunes, 01 Marzo 2021 15:37

Aduladora sin par, Rocío Nahle le sigue el juego, como nadie, a Andrés Manuel. Atiza el sueño de una refinería sin futuro, el combate al huachicol aunque se viole la ley, o embiste a las energías limpias, o impulsa la ley eléctrica inconstitucional y Pemex registra pérdidas de casi 500 mil millones de pesos en 2020. Y aún así, no deja de mentir.

Atrabancada e irascible, la secretaria de Energía tiene la soberbia en las venas, la fantasía en la mente y la intolerancia en cada poro de la piel.

Dos de sus ocurrencias —la refinería de Dos Bocas y la compra de pipas en la lucha contra el huachicol— andan en la mira de la Auditoría Superior de la Federación.

Uno de sus protegidos, Miguel Ángel Lozada Aguilar, tuvo que dejar la dirección de Pemex Exploración y Producción por su implicación en la Estafa Maestra con que el círculo peñanietista, los fifí, triagulaban recursos a universidades y éstas los remitían a campañas del PRI. Nahle lo defendió como leona enardecida. Lo impuso contra las voces que alertaban lo que se veía venir. Y al final, pese a evadir una inhabilitación de la Secretaría de la función Pública, se tuvo que ir.

Otra de sus genialidades fue acotar a empresas productoras de energías limpias y modificarles, vía acuerdos ejecutivos, el marco legal impactando contratos firmados con anterioridad y poniendo en riesgo la inversión. Al final, la justicia federal la hizo recular.

Tundida en los tribunales, no le quedó más impulsar la nueva Ley de la Industria Eléctrica que es tácitamente una expropiación, gestando una posición ventajosa para la Comisión Federal de Electricidad en detrimento de los inversionistas privados. Tarde o temprado, el gobierno irá a instancias internacionales por demandas de particulares y, peor, por violar términos del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá que eventualmente generarían sanciones dolorosas.

Y la joya de la corona: en 2020, Pemex sufrió una pérdida de 480 mil 966 millones de pesos, 38 por ciento superior a 2019 cuando el saldo fue de 347 mil 926 millones de pesos. 

Pemex en el peor momento de su historia. Y Rocío Nahle, en la boca del volcán.

Su mundo es irreal. Y el del presidente, también. Uno se afana en que la refinación de combustibles es la palanca del desarrollo en un mundo que tiende hacia los automóviles eléctricos, y la otra le vende que las energías fósiles son el futuro de la humanidad.

López Obrador pregona que en México la clave es producir petróleo y no importarlo, procesar derivados, la refinación y la petroquímica. Sólo faltó invocar a López Portillo y afirmar que hay que prepararse para administrar la abundancia.

Sueño o delirio, es suponer que Pemex tiene remedio. Se cae a pedazos desde los días del salinismo, y luego con Vicente Fox, y así siguió con Felipe Calderón, y entró en crisis con Enrique Peña Nieto. Lo fueron matando paulatinamente. Y en dos años de la Cuarta Simulación, su deuda crece —más de 2 billones de pesos—, se refina el 50 por ciento de lo esperado, se produce crudo pero se pierde clientela. Técnicamente está en quiebra. Y Rocío Nahle está ahí.

Nahle se mueve con energía sucia; su mente también. Se le atasca el carburador. No arranca. No hay chispa en la maquinaria. No hay ignición. La marcha patina. La nave se comienza a tostar.

Y ante el desastre, la ocurrencia. Y tras la ocurrencia, la corrupción.

Sus excesos no son peores que los del pasado. Licitaciones amañadas, contratos fuera de norma, obras para el socio del compadre, obras para familiares, obras para la runfla que medró durante la dinastía PRIAN y que hoy siguen robando en la tiranía de los Obrador. Éstos no son peores pero su bandera —y su cuento— fue que no eran iguales.

Sí lo son. En Dos Bocas, el informe de la Auditoría Superior de la Federación correspondiente a 2019 halló inconsistencias por 75 millones 591 mil 093 pesos.

De ellos, 70.7 millones de pesos son “por diferencia detectadas entre los volúmenes de obra pagados y los reales ejecutados”.

De igual manera, se detectaron pagos por 2.7 millones de pesos “en diferencias determinadas en la revisión por el uso y cobro de maquinaria diferente a la ofertada y contratadas, en relación con la que realmente se utilizó para realizar las labores en la obra”.

Otros 2.1 millones de pesos correspondientes a duplicidad de pagos de los mismo rubros considerados en distintos conceptos y no se elaboraron todos los reportes semanales en los que se acredite el número de horas trabajadas por el personal en cada disciplina reportada por los contratistas, según difundió el portal Infobae.

La respuesta de Rocío Nahle a la ASF estribó, como siempre, en una pataleta. En la construcción de la refinería de Dos Bocas no se aplicó ingeniería básica, como señaló el órgano auditor. Pero eso es pecatta minuta. Lo sustancial es a quiénes les otorgó los contratos.

Dos de ellos quedaron en manos de sus allegados. Uno, para la construcción de la plataforma en la que se erigirá la refinería, consorcio en el que participa Construcciones y Reparaciones del Sur, propiedad de Juan Carlos Fong Cortés, socio en subastas bancarias y allegado a Arturo Quintanilla Hayek, compadre de la secretaria de Energía. Su monto, 4 mil 968 millones de pesos.

Otro, para la construcción de almacenamiento de 200 mil barriles de combustible con un monto de 952 millones 200 mil pesos. El beneficiario es IM Vaga Construcción, cuyo propietario formal es Luis Mario Vadillo García, pero su operador real es Leopoldo Suárez Fernández, actual secretario de Obras Públicas del ayuntamiento de Coatzacoalcos, feudo de Rocío Nahle García, donde desgobierna su compadre, Víctor Manuel Carranza Rosaldo.

Dos Bocas es la mayor zarandaja que se le podía ocurrir. Una refinería entre el fango playero, los cimientos en lodo vil, tasada en 8 mil millones de dólares y con tiempo fatal para ser concluida en julio de 2022, que los expertos dicen no podrá ocurrir.

Lo de menos es erigir un proyecto de refinación, fincado en la saliva oficial y en el delirio de López Obrador por petrolizar la economía nacional. Lo demoledor estriba en apostarle a una obra sin rentabilidad, sin futuro, cuando el mundo tiende hacia los automóviles eléctricos.

A Norma Rocío Nahle la desborda otro fantasma: el huachicol. Genial la fórmula para acabar con el robo de combustible. Cerró las válvulas para que el fluido no transitara por los ductos. Dejó a los ladrones sin nada que extraer. Y al pueblo sin gasolina.

Su remedio fue otro tiro en el pie. Ante el desabasto, frente a la ira, el gobierno adquirió 679 pipas para el transporte de combustible. Todos fuera de norma.

De acuerdo con la ASF, los autotanques “no fueron entregados con la oportunidad requerida, no cumplieron la totalidad de las especificaciones técnicas establecidas en las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), no se efectuó la inspección de los bienes recibidos, ni se distribuyeron con base en las necesidades de abastecimiento y se identificaron deficiencias en la operación, resguardo y mantenimiento de los vehículos”.

Y se pagaron 5 millones 379 mil dólares más de lo contratado originalmente.

Institucionalmente, Nahle es un fraude; políticamente, un fiasco.

Su coto de poder es Coatzacoalcos. Controla el ayuntamiento, la diputación federal y la diputación local. Pero de todos no se hace uno.

Bajo el poder de Morena, Coatzacoalcos vive entre la violencia y el miedo, el caos económico, el abuso de autoridad, corruptelas, malversación, desvío de recursos, obra de medio pelo, contratos irregulares, asignaciones a amigos y testaferros, y casos de delincuencia y crimen organizado en el círculo más allegado al alcalde Carranza y a la flamante secretaria de Energía, Rocío Nahle García.

Morena, pese a todo, flota como los desechos en el mar. Sus candidatos son una vergüenza: un diputado gris, una diputada invisible, una regidora majadera y un alcalde con cola monumental.

Morena vende, aún, pero su oferta política es basura. Es el reflejo de la secretaria de Energía, de su ignorancia y su incapacidad operativa. Sus alfiles no prenden, no motivan. Sueñan con que el efecto López Obrador definirá la elección del 6 de junio. 

Nahle da tumbos. Dos Bocas no arrancará en julio de 2022, como presume. O lo hará como si fuera un alambique de destilación. Y el huachicol sigue. Y la Ley de la Industria Eléctrica provocará bloqueos comerciales a México. Y Pemex está en fase terminal.

Mientras, Nahle le sigue dando cuerda a López Obrador.

 Archivo muerto

 Llega a Xalapa y Emigdio vuelve a escandalizar. A los cinco días del crimen de su madre, Gladys Merlín Castro, y hermana, Carla Enríquez Merlín, hay show policíaco en la capital de Veracruz. Sus escoltas son intervenidos por elementos de Seguridad Pública estatal, sobre la avenida Lázaro Cárdenas, a la altura de Sedesol.

El primer reporte citaba una persecución, un enfrentamiento y el choque de una de las unidades vehiculares de Emigdio Enríquez Merlín.  Sus escoltas, que son elementos de la policía estatal, contra Policía Municipal y de la SSP. El auto del hijo de la ex alcaldesa de Cosoleacaque, ex diputada federal y local, muestra los signos de la acción, pero Millo afirma que sólo fue un impacto, provocado por el “amarrón” de otra unidad, sin que el conductor del hijo de la alcaldesa evitara el golpe “por buey”, cuenta el junior. Es nota en los medios y las redes viralizan la información. Y luego el silencio. ¿Hubo en realidad una balacera? ¿Por qué actuó SSP contra el vehículo y guardias de Emigdio Enríquez Merlín?

¿Fue una confusión o el junior del clan Merlín está bajo investigación? Apenas el lunes 15 de febrero ocurrió el doble crimen de Gladys y Carla y hay más dudas que certezas, más penumbra que luz, sospechas a granel. ¿Fue robo? ¿Fue una ejecución al estilo narco? ¿Fue venganza? ¿Es un caso de huachicol, sabiendo que el negocio cumbre de Gladys eran las gasolineras y que todo propietario sufre presiones brutales? ¿Hay móvil político y por qué? Emigdio Enríquez afirma que la Fiscalía de Veracruz mantiene el caso en la opacidad y que el crimen lo perpetró alguien que conocía bien la casa. ¿Insinúa que fue el IPAX, la policía auxiliar, dependiente del gobernador Cuitláhuac García? Mientras, Cosoleacaque se agita, la población tomas calles, alzan la voz, reclaman un regreso a la paz.

Y a 400 kilómetros, en Xalapa, hay versiones de metralla y disparos, se confrontan la escolta de Emigdio Enríquez Merlín con elementos de Seguridad Pública de Veracruz… Enésimo fracaso de Yazmín Martínez Irigoyen, ahora intentando ser la estrella de Fuerza por México. En un pestañeo, soltó a los demonios del partido rosa. Desató una oleada de repudio y el amago de renuncias si la imponen como candidata a diputada local por el distrito Coatzacoalcos Urbano. A minutos de recibir el espaldarazo, se gestó la revuelta. Se irían dirigentes, militantes y hasta organizaciones de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem), socavando la estructura del partido que lidera a nivel nacional Gerardo Islas Maldonado.

Y ahí se esfumó el sueño de la síndica del ayuntamiento de Coatzacoalcos. Nada le sale. En Morena la marginan; el PRD la bajó de la candidatura; Unidad Ciudadana no le dio entrada, y ahora Fuerza por México la deja fuera ante el riesgo de una desbandada. Lo que se siembra, se cosecha… Consuelo Valentín es ya la virtual precandidata de Fuerza por México a la diputación federal por Coatzacoalcos. De extracción morenista, supo deslindarse de la pandilla obradorista al advertir los alcances y las ambiciones, la exclusión de quienes ayudaron a forjar a Morena. Un día, tras denunciar reiteradas violaciones al estatuto interno, simplemente se fue. Desde entonces alza la voz, exhibe la simulación, el engaño, la trampa. Su postulación formal ocurrirá en los días por venir.

Mientras, decenas de morenistas le ofrecen su respaldo y el 6 de junio su voto. Consuelo Valentín irá contra la actual diputada federal, Tania Cruz Santos, quien busca la reelección, y contra la priista Nereida Santos Hernández, y los candidatos de Redes Sociales Progresistas, Carlos Morales González; de Movimiento Ciudadano, Christopher Alan Santos, y de Encuentro Solidario, Jorge Puig… Show y patraña del vendelotes Salvador Cueto Sosa, agitando con el señuelo de la demanda democrática en Morena para luego, como siempre, negociar. Esta vez usa a Justiniano Santiago Cruz, pide piso parejo, proceso interno transparente, que no haya farsa en la elección de candidatos, protestan aquí y allá, alzan la voz e increpan a su dirigencia nacional, y al final Salvador Cueto volverá al redil.

Es su estilo. Así incrustó a su hija Fabiani en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, haciéndola regidora y logrando una comisión clave: tenencia de la tierra. Fabiani gestiona la regularización de predios y Salvador Cueto, su papá, legaliza las tierras que revende. Es su show y allá quien se deje sorprender… Víctor Nazariego Ortiz es el coordinador general de campaña de Nereida Santos Hernández, precandidata a diputada federal por la alianza Veracruz Va en Coatzacoalcos.

Ya desligado del Partido Verde, fue uno de los operadores del Frente Cívico que llevó a la pasarela a diversos actores políticos que aspiran o aspiraron a la alcaldía y diputaciones federal en el distrito XI y locales urbana y rural, distritos XXIX y XXX de Veracruz. Nazariego Ortiz tiene a su cargo operar un proyecto que le permita al priismo agenciarse la diputación federal por Coatzacoalcos, hoy en manos de Morena… ¿Cuál es esa empresa que factura y factura obras que no realiza y que el ayuntamiento de Coatzacoalcos, con la venia de su alcalde, Víctor Carranza Rosaldo, no duda en pagar?

Cáustica como es, Yazmín Martínez Irigoyen carga un fardo de denuncias penales, un juicio de desafuero pendiente en el Congreso de Veracruz, una sentencia por violencia política de género que aún no llega a término y un señalamiento de manipulación de un fallo laboral. Y aún así no cesa en buscar la candidatura a diputada local por Fuerza por México.

Su pretensión de ser candidata ya pasó por Morena, PRD, Unidad Ciudadana y ahora intenta un centralazo en Fuerza por México, el partido que preside Gerardo Islas Maldonado a nivel nacional. Antes había tendido puentes con Alejandro Rojas Díaz Durán, de la Corriente Democrática morenista, y con Elías Miguel Moreno Brizuela, cuya organización Frente por la Cuarta Transformación no obtuvo el registro ante el Instituto Nacional Electoral. Ninguna cuajó.

Yazmín Martínez, síndica con licencia en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, militantes del partido Morena, alcanzó notoriedad cuando protagonizó un enfrentamiento con el alcalde Víctor Manuel Carranza Rosaldo, en diciembre de 2018, al revelar un sinnúmero de acciones de corrupción en la asignación de contratos de obra, omisión legal, dispendio de recursos hacia agrupaciones civiles y hasta desvío de recursos a una universidad privada.

A partir de ahí y tras diversos conflictos públicos, Yazmín Martínez Irigoyen enfrentó diversas denuncias, unas promovidas por el alcalde Carranza Rosaldo, y otras por particulares que la acusan de suscribir documentos apócrifos y manipular el pago de juicios laborales perdidos por el ayuntamiento.

USURPACIÓN DE PROFESIÓN

Carranza conformó una acusación por usurpación de profesión, sustentada en que Martínez Irigoyen estampaba su firma en documentos oficiales en calidad de “licenciada” sin tener título ni cédula profesional.

Así consta en los contratos de obra y adquisición de bienes y servicios correspondientes a 2018 en los que se lee la abreviatura “LIC.” precediendo el nombre de la síndica, y sobre ellos estampó su firma.

Martínez Irigoyen, de acuerdo con una consulta realizada por este reportero, luego de muchos años ejerciendo como maestra, obtuvo su título profesional por la Universidad Pedagógica Nacional y su número de cédula es ***93226. Año de expedición: 2019.

No existe registro oficial de que sea maestra normalista.

Por ese caso y su renuncia a suscribir documentos oficiales inherentes al cargo de síndica del ayuntamiento, el alcalde Víctor Carranza, también de Morena, le conformó una denuncia y su consecuente juicio de desafuero ante el Congreso de Veracruz que aún se encuentra en espera de ser desahogado.

AVALÓ DOCUMENTO FALSO

René Rodríguez Pérez, quien sostiene un juicio civil acusando de despojo al consorcio de gasolineras ligadas a la familia Moreno, de la cual forma parte el ex tesorero municipal, Mariano Moreno Canepa, por un terreno ubicado en la avenida Transístmica, abrió un frente contra la síndica Yazmín Martínez Irigoyen por falsedad de declaraciones ante la autoridad.

La carpeta de investigación es la FGE/FEECEV/151/19 y en ella se le acusa ante la Fiscalía Anticorrupción de haber manifestado hechos presuntamente falsos ante la autoridad “referente a la veracidad de un contrato de compraventa y su inscripción en el Registro Público de la Propiedad de Coatzacoalcos.

VIOLENCIA POLÍTICA DE GÉNERO

Yazmín Martínez Irigoyen acusó y probó que el alcalde de Coatzacoalcos, Víctor Manuel Carranza Rosaldo, aplicó en ella violencia política de género y, a su vez, la directora de Contabilidad, Yolanda Sagrero, le imputó lo mismo y el Tribunal Electoral de Veracruz emitió sentencia similar contra la síndica municipal.

Por ello, se vista al Órgano Público Local Electoral de Veracruz para que se negara cualquier candidatura.

Sin embargo, Yazmín Martínez impugnó y el caso aún no concluye.

MANIPULANDO UN LAUDO

A Martha Fernanda Méndez Basulto, trabajadora del ayuntamiento que por 16 años sostuvo una demanda laboral por despido injustificado y lo venció en los tribunales, la síndica le enredó el caso y con convenios al margen del cabildo le escamoteó el monto a cobrar.

Martha Méndez era citada en un despacho de abogados particular, allegado a Yazmín Martínez Irigoyen, donde se le presionaba para suscribir el convenio en el que perdía una considerable cantidad de dinero, según reveló a este reportero.

Hoy, tica a las puertas de Fuerza por México en Veracruz. Se le presenta como generadora de votos, de un prestigio a toda prueba y figura ideal para contender por la diputación local en el distrito XXIX, el Coatzacoalcos Urbano.

AMAGAN CON UNA DESBANDADA EN FUERZA POR MÉXICO

Militantes de Fuerza por México e integrantes de sindicatos afiliados a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (Catem) han expresado que de concretarse la candidatura de Yazmín Martínez Irigoyen dejarán al partido.

Su principal argumento es que la síndica municipal “carece de estructuras y base social, con unos cuantos adeptos en Morena, escaso respaldo en el magisterio y denuncias penales y administrativas, una de ellas en la Fiscalía Anticorrupción de Veracruz, que podrían tirar la candidatura a media campaña cuando el partido no pueda realizar sustitución, amén del escándalo y el desprestigio para Fuerza por México”.

 

Gladys y Carla Merlín: destino sangriento

Viernes, 19 Febrero 2021 13:58

* La hipótesis del robo  * El móvil político  * La lengua larga del gobernador  * Hija de cacique  * El fidelismo revive en Fuerza por México  * Repudio al hermano de Marcelo Montiel  * Silviano Delgado alcanza las 7 mil firmas  * Explosivo expediente del crimen de Goyo Jiménez  * Moloacán: Lenis Domínguez, sin estructura

Hija de cacique, Gladys Merlín terminó sus días como los de su estirpe trágica, vencida por la saña, el filo de un arma que le tasajeó el cuello, las balas que horadaron la piel, la violencia brutal. Un destino sangriento que no pudo eludir.

Su última estampa es el rostro de un crimen bestial, cuyo alcance multiplica el dolor: a su lado yacía el cuerpo de su hija Carla Enríquez Merlín, también inerte, también sin vida.

Tendidas en el suelo, Gladys Merlín Castro y Carlita evidenciaban los cortes con arma blanca, la piel lacerada, un charco de sangre y sus rastros en cara, brazos, tórax, abdomen y piernas, el cabello revuelto, la ropa impregnada del fluido rojizo.

Aquella madrugada —lunes 15—, su existencia fue cercenada por manos asesinas con móvil incierto, autoría anónima, cancelando los sueños y abortando proyectos, cumpliendo el destino de sangre que sigue, persigue y asedia a la estirpe de quienes detentan cacicazgos de poder.

Gladys fue diputada federal, diputada local y alcaldesa de Cosoleacaque, siempre por el PRI.

Carla quiso ser diputada local priista al Congreso de Veracruz y en cosa de días formalizaría su candidatura a la presidencia municipal bajo las siglas de Morena para enfrentar a otro clan caciquil, el de Cirilo y Ponciano Vázquez Parissi, que tejen entre sus méritos haberlas acotado, pulverizado y arrebatado el poder.

Doble asesinato, asesinato brutal, el de Gladys Merlín y Carla Enríquez se potencia por el mar de contrasentidos, la incongruencia, la sospecha y la sinrazón. Unos vienen creyendo en el móvil del robo y otros olfatean y perciben una motivación política.

A Gladys y Carla les arrancaron la vida al filo de las 4:30 horas, en una recámara de la casa en que habitaban en la calle Correos del Barrio Segundo de Cosoleacaque. Según la versión oficial, previamente se escucharon disparos que alertaron a vecinos. Una llamada al 911 activó las alertas y efectivos policíacos se trasladaron al lugar.

Una patrulla de Seguridad Pública con dos elementos a bordo llegaron en cosa de tres minutos. Hallaron —según la versión del periodista Jorge Fernández Menéndez, en su columna Razones, en Excélsior— a sólo dos guardias, Víctor Trinidad Domínguez, quien realizaba vigilancia externa, y a Isabel Bretón Riveroll, quien se encontraba en el interior del inmueble y que había sido herida en una mano. Trinidad Domínguez expresó que había hombres con armas largas en el interior. 

“Los agentes ingresaron a la vivienda —dice Fernández Menéndez— y aseguraron que había impactos de arma de fuego que habían destrozado ventanas y puertas de cristal, que la vivienda estaba revuelta por dentro, pero nunca encontraron a los presuntos hombres armados. Lo que sí vieron fue los restos de dos mujeres asesinadas. Los cuerpos fueron inmediatamente reconocidos por Heliodoro Merlín Ortiz, el hermano y tío de las víctimas, se trataba de Gladys Merlín Castro, de 51 años, y su hija Carla Guadalupe Enríquez Merlín, de 28 años”.

Por ahí se desarrolló la hipótesis del robo. Cuenta Fernández Menéndez del despojo de un millón de pesos a Gladys Merlín, días atrás, producto de las ventas de combustible de una de sus gasolineras —extraoficialmente se sabe que son cuatro— del período del 5 al 7 de febrero.

“Según el gerente —apunta Fernández Menéndez—, Gladys dejó la maleta con el dinero en su camioneta, pero cuando regresó a ella, el jefe de escoltas le dijo que un grupo armado le había robado la maleta. Nadie había visto el robo. La ex presidenta municipal responsabilizó del hecho a su jefe de escoltas y lo denunció, lo mismo que todos los miembros de su equipo de seguridad. Por eso Gladys tenía el día de su asesinato, en su casa, sólo una persona externa y otra interna.

“Según los informes de inteligencia, el robo de la maleta con el millón de pesos estuvo pactado con sus agentes de seguridad. Dicen que luego del robo en la gasolinera, el dinero producto de las ventas de gasolina de este fin de semana, Gladys lo había guardado en su casa. Y que el objeto del ataque que sufrieron las dos mujeres fue el robo de ese dinero, realizado por quienes eran o seguían siendo parte de su seguridad. 

“Según informes policiales, las dos mujeres fueron asesinadas en cuartos que no era sus dormitorios, pero sí el lugar en donde estaba la caja fuerte con el dinero de las ventas de gasolina. Los datos de criminalística sugieren que Gladys trató de escapar junto con su hija Carla, pero que fue jaloneada de los cabellos y degollada; Carla fue asesinada saliendo de ese cuarto. Es desconcertante, con ese escenario, que la mujer de seguridad que las acompañaba, sólo recibiera un leve disparo en la mano, y no pudiera ofrecer más información”.

Una fotografía es clave. Muestra los cuerpos inertes en la habitación. La cama se halla casi intacta, la sábana y sobrecama sin mayor alteración, salvo algunas huellas de sangre, pero ligeramente fuera de su lugar. Algunos objetos, entre ellos libros, aparecen sin muestras de desorden. Se observa un radio entre el colchón y la cabeza de Gladys Merlín.

Al fondo, un asiento y sobre él, bolsas y cajas. A un costado, un tripié. No se percibe que en la habitación haya habido forcejeo o una lucha frenética.

Desde que circuló en redes sociales, hay un especial interés en esclarecer quién filtró la fotografía. Se expresa que se revictimizó a Gladys y a su hija Carla. Pero, en el fondo, hay más.

La fotografía muestra huellas oficiales: sello de la Región XVII de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno de Veracruz y las coordenadas geográficas.

Y otro detalle: dos perros, uno negro y otro blanco, casi al pie de los cadáveres, en primer plano.

¿Quién tomó la fotografía? ¿Elementos policíacos o ministeriales, peritos, que realizaron la diligencia? ¿Lo hicieron con los perros de la familia junto a los cuerpos sin vida? ¿O fue alguien más quien captó la escena dantesca antes de la llegada de la policía?

Convulso y enrarecido, el crimen toma otra vertiente cuando el gobernador Cuitláhuac García alude al móvil político. Expresa que esta violencia ocurre porque quienes estuvieron en el poder pactaban con grupos delincuenciales. No precisa su referencia, si es al panista Miguel Ángel Yunes Linares o a los priistas Fidel Herrera Beltrán y Javier Duarte de Ochoa.

¿Un pacto con quién? ¿Un narcopacto? ¿Un pacto con cárteles? Cuitláhuac García imputa pero no actúa. Si sabe qué gobernadores pactaron con el crimen organizado, ¿por qué no los denuncia?

Cuitláhuac fue más allá. Atribuyó el doble crimen a “cacicazgos locales”. O sea, un móvil político.

Frente a los Merlín, en Cosoleacaque hoy sólo hay un cacicazgo, el de los hermanos Cirilo y Ponciano Vázquez Parissi, hijos del extinto cacique de Acayucan, Cirilo Vázquez Lagunes, ejecutado el 19 de noviembre de 2006 en una emboscada, después del crimen de su hermano, Ponciano.

Otro cacicazgo local, ya extinto, es el de los hermanos Cadena Grajeda. Uno de ellos, Orlando, quiso ser alcalde de Cosoleacaque pero lo derrotó Heliodoro Merlín en 1985. 

A Víctor Cadena, siendo alcalde, se le atribuye el acta de nacimiento falsa de Raúl Salinas de Gortari, usada en el pasaporte con nombre apócrifo, hallado en una caja de seguridad en Suiza.

Hacia 1987, a la llegada de Fernando Gutiérrez Barrios al gobierno de Veracruz, Cirilo Vázquez fue encarcelado y luego exiliado. En eso punto comenzó el despegue del cacicazgo Merlín. Heliodoro se convirtió en presidente de la Unión Ganadera Regional.

A Gladys Merlín se le concedió la diputación federal de 1994 a 1997. Y ya con Fidel Herrera alcanza al diputación local en 2004 y la alcaldía de Cosoleacaque en 2007.

A los Merlín se les acabó la cuerda en 2010 cuando Héctor, hermano de Gladys, pretendió ser alcalde y sucesor de la hoy fallecida. Lo venció en las urnas el otrora panista Cirilo Vázquez Parissi. Desde entonces, turnándose el poder, Cirilo y Ponciano se alternan la presidencia municipal.

Los “cacicazgos locales” están a la vista. A ellos enfrentaría Carla Enríquez Merlín bajo las siglas de Morena, candidatura que finalmente confirmó su hermano Emigdio, un próspero empresario, ligado a Tony Macías, ex suegro incómodo de Javier Duarte.

La tragedia, la desventura, persiguen a los Merlín. Un hermano de Gladys, Heliodoro, fue objeto de un secuestro del que logró regresar de manera inverosímil.

Carlos Hugo Enríquez Montejo, esposo de la ex alcaldesa, murió en 2005 desangrado por el ataque a mordidas de sus perros Rottweiler, al llegar al hogar.

Dos sobrinos, hijos de Heliodoro Merlín Castro, sufrieron una persecución y ataque a balazos en Minatitlán, el 16 de enero de 2016. Presuntamente se trataba de un secuestro que pudieron evitar. Terminaron baleados en una clínica particular. Inicialmente la prensa reportó que el agredido era Emigdio Heliodoro Enríquez Merlín, hijo de la ex alcaldesa.

Otra es la vida de oropel, días de alegría de Gladys, Carla y Emigdio en Las Vegas, la compañía del ex futbolista José Francisco “Kikín” Fonseca, la fotografía con la imagen de la socialité Paris Hilton.

Muchas historias que contar.

Hoy, la realidad es traumática. Gladys Merlín y Carla Enríquez fueron ultimadas con saña inaudita, ambas tasajeadas con arma blanca, la mamá degollada.

Es el destino de sangre que no pudieron eludir.

Archivo muerto

Vía Fuerza por México, el fidelismo vuelve a aletear. Regina Vázquez Saut, la peor alcaldesa de Veracruz en el trienio 2008-2010, es secretaria general adjunta del comité estatal, y Gustavo Souza, ex secretario de Turismo en el fidelato, admite que le fue formulada la invitación para ser candidato a la alcaldía de Veracruz puerto.

Saltar de partido en partido es consustancial a la hija del cacique. Fue del PAN, pasó al PRI, se arregló con el PAN, sirvió a Morena y llega a Fuerza por México donde deshoja la margarita hasta decidir si contiende por la diputación local en Acayucan donde ya fue presidenta presidenta municipal con resultados nefastos y opacos. Ha de querer atizar el repudio que sembró, sacudir los recuerdos de sus pifias, la omisión de informar al Congreso, ocultar los estados financieros y eludir la rendición de cuentas. Y luego, la mano sucia de Fidel Herrera: la cuenta pública presentada a destiempo pero avalada por un Congreso cómplice y un Orfis pestilente. Esa joya de la ilegalidad y la corrupción, hija de cacique ejecutado, con una denuncia por no pagar la comisión por la venta del predio en que se halla la plaza Explanada en Puebla, es la que adopta Fuerza por México…

Repudio en Morena a la alianza con el Partido del Trabajo y el Verde, y por añadidura a Roberto Montiel, hermano de Marcelo Montiel Montiel, ex alcalde de Coatzacoalcos. Una carta dirigida al alto mando morenista evidencia el rechazo: “Las y los militantes y simpatizantes de Morena-Puente Nacional rechazamos enérgicamente la coalición ‘Juntos Hacemos Historia’.

Quienes recorremos el territorio advertimos el repudio del pueblo puenteño hacia los partidos con los que se pretende coaligarnos”. Y solicitan a la Comisión Coordinadora Nacional de la Coalición Juntos Hacemos Historia y a su representante, Estaban Ramírez Zepeta, que este municipio no sea considerada la alianza antes mencionada”. De por sí, el repudio a Roberto Montiel es patente y ahora el morenismo rechaza ir en alianza con el PT y el Verde. Y peor si se advierte que el priista Marcelo Montiel será quien realmente detentará el poder a través del hermano… Silviano Delgado superó las 7 mil firmas. Tácitamente amarra la candidatura independiente para contender por la alcaldía de Coatzacoalcos. Queda cotejar cuántas de ellas son avaladas por el Órgano Público Local Electoral de Veracruz y una vez realizado el ajuste, disponerse a la búsqueda del voto. Silviano Delgado Valladolid fue director municipal del Deporte en el ayuntamiento encabezado por el priista Joaquín Caballero Rosiñol.

Es una gloria del deporte local, futbolista de renombre, seleccionado nacional… Expediente explosivo en torno a Gregorio Jiménez de la Cruz, el periodista de Notisur, Liberal y La Red, levantado y ejecutado en febrero de 2013. En él, las lagunas jurídicas, declaraciones incompletas, testimonios inverosímiles y, por supuesto, incumplimiento del deber legal de la Procuraduría de Veracruz. En él, las casas de seguridad de Villa Allende, donde se confinaba a secuestrados y se les torturaba. Y una pista de escándalo: la liga de los sicarios con el Comandante H, alias Hernán Martínez Zavaleta, preso por cargos de trasiego de droga, huachicol, lavado y el crimen de una familia, padre, madre y cuatro menores de 3, 4, 5 y 6 años. Expediente con datos, fechas, testimonios y material fotográfico.

¿Quién dijo que el caso Goyo Jiménez estaba cerrado?… Por criterio de género, Morena iría en el sur de Veracruz con fracturas y fragilidades. Moloacán, por ejemplo, es un hervidero. Lenis Domínguez Ramos, sin estructura, con un historial de ambición y doble cara, ex directora de Atención Ciudadana del ayuntamiento actual, ya marginada del equipo que encabezara la extinta alcaldesa, Vicky Rasgado Pérez, es precandidata a la presidencia municipal.

Se registró sin consenso, cobijándose en la vilipendiada imagen de la secretaria de Energía, Rocío Nahle García. Las bases morenistas, sin embargo, van con Eleazar Alcántara, con mayor capacidad operativa. Morena tendrá que vencer al proyecto de los petroleros y de la alianza Veracruz Va, Omar Ricárdez Chong, y a Elizabeth Guerrero, maestra con fuerte arraigo en el municipio que será candidata de Fuerza por México… 

Con un tiro en la cabeza, otro en el cuerpo, Juan Gilberto Ortiz Parra dejó la vida, acribillado en el interior del vehículo en que se transportaba sobre la carretera que lleva a Cardel. Era aspirante a la alcaldía de Úrsulo Galván por Morena.

A Nicolás Ruiz Rosete, empresario ligado al PAN, precandidato a la presidencia municipal de Minatitlán por la alianza Veracruz Va, le arrojaron un auto en su restaurant, y en la batea de la unidad dejaron seis bolsas de plástico con dos cuerpos desmembrados.

Un comando armado ultimó a mansalva a Domingo Panzo Tecpile, que apuntaba a ser diputado local por Zongolica bajo las siglas de Movimiento Ciudadano.

Amagado, acusando amenazas del diputado Alexis García, de Movimiento Ciudadano, el ambientalista Miguel de la Torre Loranca mejor dejó la contienda y desistió de ser legislador por Zongolica. Era amigo del asesinado Domingo Panzo.

A Florisel Ríos Delfín, alcaldesa de Jamapa, del Partido de la Revolución Democrática, la hostigó el gobierno morenista de Cuitláhuac García, la maltrató el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, le desarmaron a su policía y tácitamente la entregaron al crimen organizado, que la levantó, la torturó, le soltó bala y hasta el tiro de gracia le dio.

Otro ex alcalde, Rafael Pacheco Molina, cacique perredista en Paso del Macho, que gobernó su municipio en tres ocasiones y era asesor del ayuntamiento actual, fue interceptado por sicarios que en un abrir y cerrar de ojos le arrancaron la vida.

Un año atrás, Juan Carlos Molina, diputado local del PRI, rebelde a los dictados de Morena, renuente a servirle de corifeo al gobernador Cuitláhuac García, frustrando con su voto la deposición ilegal del entonces fiscal yunista Jorge Winckler hasta que finalmente se consumó el atraco, fue acribillado a las puertas de su rancho en Medellín, a 20 kilómetros del puerto de Veracruz.

Y así la violencia que impone, el señorío del crimen organizado, el lenguaje de las balas, del levantón, la tortura y el miedo social.

Así, de cara a la elección del 6 de junio, donde la sangre comienza a correr, serpenteando por los caminos torcidos del poder, inundando con su tufo a muerte cada rincón del otrora apacible y bullanguero Veracruz.

La violencia política ya está aquí.

La violencia permea. Hace huir a unos, amaga a otros, engallarse a unos más y habitar en los panteones a los que estaban condenados a morir por acción política.

De todos, sólo Juan Gilberto Ortiz Parra era de Morena, el partido de Andrés Manuel López Obrador, pero de una corriente distinta al gobernador Cuitláhuac García.

Su referente era Jaime Humberto Pérez Bernabé, diputado federal por Papantla, de señalamientos mordaces, dardos directos que impactaban en la inmensa humanidad del secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos, alias Bola Ocho, al que el legislador acusó de intromisión en los temas internos de Morena y del desvío de recursos de la Sedesol estatal para planchar y agandallarse la elección de consejeros nacionales del partido obradorista.

“Hoy responsabilizo plenamente de cualquier situación que les pase a Eric Cisneros, secretario de Gobierno. No me vas a amedrentar, a mí no”, expresó Pérez Bernabé confrontándose abiertamente con Eric Cisneros. Y su pupilo cayó.

Ortiz Parra apuntaba a ser candidato de Morena y futuro alcalde de Úrsulo Galván, municipio cercano a la costa, ubicado entre Xalapa, la capital del estado, y el puerto de Veracruz, tierra en que la violencia viene lo mismo del crimen organizado que desde los círculos de poder.

Ahí, en Úrsulo Galván, desaparecieron seis policías en tiempos de Javier Duarte. Cogobernaba Arturo Bermúdez Zurita, secretario de Seguridad Pública de Veracruz, y un comando armado, presuntamente un grupo policíaco de élite, realizó el levantón. Nunca se volvió a saber de los uniformados.

A Gilberto Ortiz Parra le llegó la muerte camino a Cardel, el jueves 11. Se le halló con dos impactos de bala, uno en la cabeza, otro en el cuerpo. Su cuerpo quedó ladeado sobre el asiento del automóvil. No tuvo tiempo de reaccionar ni huir.

A Nicolás Ruiz Rosete, empresario constructor, ex síndico municipal, le destruyeron los cristales de su restaurant La Estación impactando una camioneta contra los ventanales y rociándoles bala. En la batea de la unidad dejaron seis bolsas de plástico, en cuyo interior hallaron dos cuerpos desmembrados.

Nicolás Ruiz es precandidato a la alcaldía de Minatitlán por la coalición PRI-PAN-PRD, luego de ganar este domingo 14 domingo la elección interna panista.

Horas después de ocurrido el atentado —1 de febrero—, Ruiz Rosete advirtió que no se irá de Minatitlán. Es generador de empleo e inversionista, adujo. Y, presume, no se deja amedrentar.

La violencia no le es ajena. Hace un año una procesadora de materiales de construcción, negocio suyo, fue atacada a balazos. Y en las redes no hay día que no sufra propaganda negra, memes hirientes, denuestos y acusaciones lanzadas desde cuentas apócrifas, el anonimato perverso que le imputa ser banda con el crimen organizado.

Y aún así, es el candidato a vencer en Minatitlán.

Es ya una piedra en el zapato de Morena. Tres años atrás contendió por la alcaldía de Minatitlán y se quedó a menos de mil 500 votos de vencer, no a Nicolás Reyes Álvarez, que es un cero a la izquierda, sino al efecto López Obrador. Hoy, de ganar la interna del PAN, se transformaría en el fantasma que atormenta al morenismo aunque siga colocado en la mira del secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros.

Hay vientos de violencia política y Veracruz cruje. Gilberto Ortiz Parra está muerto. A Nicolás Ruiz le arrojan cuerpos desmembrados, obvio el mensaje, obvio el siniestro remitente, cuyos alcances son, por decir lo menos, demenciales. Porque cualquiera amenaza pero no cualquiera dispone de restos humanos fragmentados y los lanza al negocio del rival político.

Hay, pues, líneas que unen los hechos violentos con el círculo de poder.

A Gilberto Ortiz Parra lo situaban en la línea del diputado federal Jaime Humberto Pérez Bernabé, el que lanzó un reclamo singular a Eric Cisneros: “No me vas a amedrentar. A mí no”.

Ruiz Rosete es el candidato incómodo para el morenismo de Minatitlán y para el gang de palacio de gobierno.

Florisel Ríos Delfín, ex alcaldesa de Jamapa, levantada el 11 de noviembre de 2020, torturada, asesinada, incluso con tiro de gracia, sentía el asedio de Eric Cisneros —y así lo señaló en una entrevista previa a su muerte—, su maltrato, las denuncias contra el director de Obras y la tesorera, una orden de aprehensión contra su esposo, que finalmente se cumplimentó, y el desarme de su policía municipal. Sólo faltó que Cuitláhuac y Bola Ocho le dieran el balazo final.

Domingo Panzo Tecpile, ex alcalde de Tehuipango, fue acribillado por sicarios en el interior de su negocio de ropa, el 13 de diciembre de 2020. Era suplente del actual legislador, Alexis García, y apuntaba a ser candidato a diputado local por Zongolica.

Miguel de la Torre Loranca, ambientalista, acusó amenazas del diputado Alexis García, de Movimiento Ciudadano, y por ello desistió de aspirar a la diputación por Zongolica.

Y así los odios políticos, la amenaza, las balas, la tortura, el crimen, el luto y el dolor.

Unos mueren por la insidia; otros sienten que la muerte los ronda; unos más conviven con la amenaza y el amago; otros yacen ya en la tierra de los camposantos como estampa de la brutalidad que gobierna a Veracruz.

Así se va cumpliendo el proyecto de poder del crimen organizado, que impone candidatos y elimina al que no se arrodilla. Van cayendo los aspirantes, los precandidatos y habrá de escandalizarse Veracruz cuando el saldo rojo sea factor en la estadística de la elección.

Es la violencia política y ya está aquí.

Archivo muerto

A sillazos, la democracia sabe mejor. Trenzados a golpes, la violencia desatada, los panistas yunistas contra los panistas de los Rementería dirimen la candidatura a la alcaldía del puerto de Veracruz, la joya de la corona y el mayor presupuesto de la entidad. Jornada caliente por los votos de los cachirules de Bingen Rementería Molina, panistas de nuevo cuño que apenas en marzo de 2020 ingresaron al Partido Acción Nacional y por estatutos carecían de la antigüedad de un año para participar en la contienda interna.

Miguel Ángel Yunes Márquez, el otro contendiente, acusaba desde el sábado 13 la alianza Rementería-Morena, un pacto para entregar el municipio de Veracruz al desgobernador Cuitláhuac García, el fallo ilegal del Tribunal Electoral de Veracruz violando el estatuto panista para permitir el voto de los “cachirules”. Y Bingen Rementería, el diputado local e hijo del senador Julen Rementería del Puerto, advirtiendo que los Yunes azules se robarían la elección. Y la estridencia no podía faltar: un noqueado, las sillas volando, los gritos y los reclamos, el peón de Bingen, apañado con 300 mil pesos en la pechera. Decenas de antiyunistas exigiendo su derecho a votar. Nueve horas esperando sus boletas. Otras boletas fueron destruidas, según registra el video. cho de las nueves mesas de votación las ganó Yunes Márquez y en la Mesa 9, la destinada a los cachirules de Bingen, arrasó el diputado local a razón de 258 a 10.

El recuento total fue de 947 a 937, y Miguel Ángel Yunes Márquez proclamó su victoria. Y en Morena la felicidad porque a fin de cuentas el PAN se exhibió como una caterva de forajidos, imbuido del espíritu perredista que no puede realizar una elección crucial si no vuelan las sillas y se destrozan el hocico. Lo que sigue es la judicialización del proceso interno y el combate a la resolución del Tribunal Electoral de Veracruz que viola el estatuto interno del PAN. Lo que viene es la radicalización de los Rementería y sus aliados y la pulverización del panismo en el puerto de Veracruz, oxígeno puro a Morena y a sus aliados fidelistas y duartistas intentando descarrilar al hijo del ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, que pretende ser el sucesor de su hermano Fernando, actual alcalde de Veracruz…

A contracorriente, diezmado y sacudido, Nicolás Ruiz Rosete pudo retener la candidatura del PAN, y por ende la de la alianza Veracruz Va (PRI-PAN-PRD) a la alcaldía de Minatitlán. Vence en la interna a la ex diputada local y ex candidata al gobierno de Veracruz, July Sheridan —Judith González Sheridan— a razón de 155 a 121 votos. Semanas atrás se tambaleaba el proyecto y el poder de la alianza de oposición. Blas Ávalos, quien es regidor actualmente junto con su esposa, Noemí Manrique Valerio, pretendía agenciarse los primeros espacios de la planilla de ediles. Nicolás Ruiz tendría que bajar a los suyos y relegar a Zayra Natalye González Cruz, cuya corriente al interior del PAN las hace sentirse derechosas a ser parte del cabildo en turno. A la par, varias corrientes dejaron el proyecto y recalaron en el Partido del Trabajo, otros en Morena, algunos más sin partido. Y en el diferendo, que llevó al apriete de tuercas en las cúpulas estatales, el PAN de Minatitlán terminó de partirse. July Sheridan inscribió una candidatura condenada a perder.

Las González —Zayra, Verónica y Karla, allegadas a la corriente de Germán Yescas— amagaron con irse y al final amarraron la segunda posición y segura regiduría en el próximo cabildo. Nicolás Ruiz ganó la candidatura. Blas Ávalos queda fuera cuatro años; habrá de buscar alianzas con los enemigos de Ruiz Rosete. Las González demuestran que sus votos valen. Y el yunismo que sigue sin cuajar… Amado Cruz Malpica dio positivo a Covid 19 y sacudió las redes sociales. Polarizó el comentario, las frases de solidaridad y los dardos hirientes. Reveló su condición de salud este martes 9 y activó un torbellino informativo.

Apanicados, empresarios de peso y de pesos, líderes de cámaras, ya no duermen de sólo recordar aquel desayuno, el 8 de febrero, con el virtual candidato de Morena a la presidencia municipal. Al margen de la pasión política, lo único trascendente para él y los suyos, es que supere el trance. Amado Cruz Malpica, el aspirante más sólido a la alcaldía de Coatzacoalcos por Morena, enfrenta una prueba de vida por la que nadie debiera pasar. Para él, el mejor deseo y que la salud vuelva pronto… Enésimo sainete en torno a Liliana Orantes, la coleccionista de partidos políticos. Catorce audios evidencian los conflictos habidos en el interior de Todos por Veracruz, el partido en turno al que no tarda en reventar…

Nanchital es novela aparte: van por al alcaldía Miguel Ángel Piña Balderas, Brenda Manzanilla Rico y Esmeralda Mora Zamudio. Con el aparato de poder de su lado, el trabajo de su mamá, la alcaldesa Zoila Balderas Guzmán, Miguel Piña es el enemigo a vencer. Brenda Manzanilla, que ya fue presidenta municipal, tendrá de su lado a los petroleros de la Sección 11 y la influencia de su líder, Ramón Hernández Toledo, ávido por recuperar el poder perdido. Félix Olarte, periodista de prestigio, ex reportero de Notisur, El Heraldo, Cablemás, corresponsal de Más Noticias, del sistema RTV, apuntaba a contender por Morena, pero pesaron más las ambiciones y obsesiones de Esmeralda Mora, comadre política de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, y de su hija Carla Rosas Mora, en cuyo pasado inmediato se halla una agresión a una mujer por un tema de pesos…

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