
Aumentan impuestos diferidos de MINSA y se enciende el debate agrícola
Por Rebeca Solano
La reciente publicación de los Estados Consolidados de Posición Financiera de MINSA, S.A.B. de C.V. correspondientes al periodo 2022–2024 ha puesto en el centro de la discusión el rubro de Impuestos a la utilidad diferidos.
De acuerdo con el documento, la empresa registró $17 millones de pesos en impuestos diferidos al 31 de diciembre de 2023, pero la cifra correspondiente a 2024 aumentó drásticamente a $745 millones de pesos, es decir, un incremento superior a $728 millones.
El salto se da en un contexto donde productores agrícolas denuncian falta de apoyo gubernamental y precios de garantía insuficientes. Para críticos del sector, este crecimiento en los impuestos diferidos contrasta con las dificultades económicas que enfrentan los agricultores al negociar precios justos por sus cosechas.
Los impuestos diferidos representan la diferencia entre el impuesto fiscal a pagar y el gasto contable registrado. En este caso, su presencia en el pasivo del estado financiero indica que MINSA ha pagado menos impuesto en el presente debido a diferencias temporales, generando una obligación futura.
El contraste entre las cifras financieras de una de las principales empresas del sector y las demandas de mejores precios para los productores ha encendido el debate sobre la equidad en la cadena de valor alimentaria y el papel del gobierno en el apoyo al campo.
