
Vacían fondo de salud
Por Rebeca Solano
El Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos (Fonsabi), creado para financiar la atención de enfermedades de alto costo, sufrió un vaciamiento sistemático durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo con datos oficiales retomados por México Evalúa, en 2018 el fondo contaba con 119 mil millones de pesos, recursos provenientes del extinto Seguro Popular y destinados exclusivamente a la atención médica de padecimientos graves como cáncer, VIH y trasplantes.
Sin embargo, para 2023, el saldo se redujo drásticamente a solo 45 mil millones de pesos, una caída de más del 60 por ciento, sin que exista claridad pública sobre el destino final de los recursos.
Los registros muestran que miles de millones de pesos fueron transferidos de manera obligatoria a Insabi y a la Tesorería de la Federación (Tesofe), bajo distintos conceptos administrativos, desviando el fondo de su objetivo original: salvar vidas.
Mientras el discurso oficial prometía un sistema de salud “mejor que el de Dinamarca”, el dinero destinado a enfermedades catastróficas fue diluido, dejando a miles de pacientes sin tratamientos, medicamentos ni cobertura.
El gráfico evidencia un desplome constante del fondo:
- 2018: 119 mil mdp
- 2019: 132 mil mdp
- 2020: 123 mil mdp
- 2021: 105 mil mdp
- 2022: 74 mil mdp
- 2023: 45 mil mdp
Hasta ahora, no existe una explicación clara ni rendición de cuentas sobre el uso de esos recursos públicos.
El fondo no se extinguió por atender pacientes, sino por decisiones políticas y administrativas.
En los hechos, el dinero desapareció.
Y con él, la protección para miles de personas con enfermedades graves.
