
EU pone presión política
Por Rebeca Solano
La Presidencia de México descartó rotundamente que Estados Unidos haya exigido al Gobierno mexicano la entrega o extradición de políticos presuntamente vinculados con el narcotráfico, desmintiendo versiones que circulan en redes sociales y en un video difundido que afirma lo contrario.
La presidenta Claudia Sheinbaum García negó que en las reuniones de seguridad y cooperación con el gobierno de Estados Unidos se haya planteado alguna petición para arrestar o “extraer” políticos mexicanos con supuestos vínculos con cárteles. La mandataria afirmó que este tema “nunca se ha tocado” ni en llamadas ni en reuniones bilaterales, y que no existe un proceso formal en ese sentido.
Asimismo, autoridades mexicanas recordaron que Estados Unidos tampoco ha solicitado la presentación o entrega de “narcopolíticos”, y que cualquier acción de ese tipo —de existir— dependería de procedimientos legales formales conducidos por fiscalías o tribunales, no de órdenes directas del Ejecutivo estadounidense.
La relación entre ambos países en materia de seguridad sí ha estado marcada por presiones de la Administración del presidente Donald Trump para que México intensifique la lucha contra el narcotráfico y la corrupción relacionada con los cárteles. Según informes periodísticos, el gobierno estadounidense ha presionado para que políticos con presuntos vínculos con el crimen organizado sean investigados y, en su caso, procesados o extraditados si existieran cargos judiciales en Estados Unidos.
En ese contexto, México ha realizado extradiciones de narcotraficantes a Estados Unidos, como parte de la cooperación bilateral contra el crimen organizado, aunque estas operaciones han sido explicadas por las autoridades mexicanas como decisiones soberanas tomadas en conjunto y no resultado de una orden unilateral de Washington.
La polémica sobre supuestas exigencias de Trump hacia México —incluido el rumor de que la presidenta estaría “entre Trump y Palenque”— ha sido difundida en videos y publicaciones no verificadas, pero no hay confirmación oficial de que exista una lista de narcopolíticos en la mira estadounidense ni de que se pretenda aplicar alguna forma de “extracción” forzada de figuras políticas mexicanas.
