26 de febrero de 2026

Yucatán muestra signos de deterioro en seguridad a un año del gobierno de Huacho Díaz Mena

Por Rebeca Solano

A un año del inicio del gobierno del morenista Joaquín “Huacho” Díaz Mena, Yucatán comienza a mostrar señales alarmantes de deterioro en materia de seguridad, una situación que no se había registrado con esta intensidad desde hace 17 años, durante la administración de Ivonne Ortega.

El punto de quiebre se dio con la ejecución de tres personas en el municipio de Sinalán González, un hecho de alto impacto que marca un antes y un después para una entidad que por décadas fue considerada una de las más seguras del país. Este episodio rompió la narrativa de tranquilidad que distinguía a Yucatán a nivel nacional.

Sin embargo, no se trata de un hecho aislado. En las últimas semanas se han reportado robos en ranchos del oriente del estado, la detección de casas de seguridad, así como la aparición de narcomensajes acompañados de vehículos incendiados, escenas que históricamente estaban asociadas a entidades del norte del país, no a Yucatán.

Estos acontecimientos han generado preocupación entre la ciudadanía, al evidenciar la presencia de prácticas propias del crimen organizado en un territorio que hasta ahora había logrado mantenerse al margen de la violencia que afecta a otras regiones.

Para muchos yucatecos, el mensaje es claro y contundente: bastó un año para que la paz comenzara a fracturarse. La pregunta que hoy se plantea la población es inevitable: ¿qué ocurrirá en los próximos cinco años si esta tendencia no se detiene?

La seguridad, considerada el mayor patrimonio de Yucatán, hoy se encuentra en riesgo, y el desafío para la actual administración será contener el avance de la violencia antes de que el deterioro sea irreversible.