
Por Rebeca Solano
José Antonio Romero Tellaeche fue destituido como director del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE); sin embargo, el académico se negó a abandonar el cargo, al asegurar que no existe un procedimiento legal que sustente su remoción anticipada.
En una carta dirigida al Órgano de Gobierno del CIDE, Romero Tellaeche retó a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y afirmó que su separación carece de fundamento jurídico, al no haberse acreditado —según su versión— causas legales específicas ni una resolución formal adoptada en sesión del órgano colegiado, con la debida convocatoria previa.
La gestión de Romero Tellaeche ha estado marcada por la controversia. En noviembre de 2025, un grupo de investigadoras lo acusó de ejercer violencia de género dentro de la institución. Además, el Órgano Interno de Control ha registrado diversas denuncias formales por acoso laboral, lo que agravó la crisis interna en el CIDE.
Tras anunciar su destitución, la Secihti, encabezada por Rosaura Ruiz, informó que la dirección del CIDE quedará a cargo de Lucero Ibarra, en calidad de nueva responsable institucional.
No obstante, Romero Tellaeche insiste en que la legislación vigente excluye cualquier forma de separación basada en decisiones informales, acuerdos políticos o manifestaciones de voluntad sin sustento jurídico, por lo que reiteró que no dejará el cargo.
Al respecto, la académica Alma Maldonado calificó el intento de aferrarse a la dirección como un acto irresponsable que “retrata plenamente” al exdirector.
“No le importa el CIDE, creo que nunca le importó y no piensa ni por un instante que está dañando a la institución”, lamentó.
Maldonado añadió que esta postura se mantiene frente a una comunidad académica que celebra su destitución, profundizando la crisis institucional que atraviesa el CIDE.
