
Canje de placas en Veracruz: caos, maltrato y colapso en SEFIPLAN
Por Redacción
El canje de placas vehiculares en Veracruz se ha convertido en un auténtico calvario para miles de ciudadanos, evidenciando una grave incapacidad operativa de la Secretaría de Finanzas y Planeación (SEFIPLAN).
Lo que debía ser un trámite administrativo ordenado terminó en filas interminables, sistemas colapsados y ciudadanos durmiendo a la intemperie, soportando bajas temperaturas desde la madrugada, con la única esperanza de alcanzar una ficha de atención.
Las imágenes son contundentes: personas exhaustas, adultos mayores, contribuyentes cansados y módulos rebasados. El sistema falló desde los primeros días, con plataformas inservibles, turnos limitados y personal sin capacidad de respuesta.
Pero más allá de las fallas técnicas, lo que ha generado mayor indignación es el trato inhumano hacia los ciudadanos. Usuarios denuncian gritos, regaños, amenazas veladas y actitudes prepotentes en los módulos de atención, como si cumplir con una obligación fiscal fuera un favor que debieran agradecer.
BERENICE GUILLÉN MELCHE, SEÑALADA POR DESORDEN Y MALTRATO
Entre las quejas y testimonios, el nombre de Berenice Guillén Melche se repite constantemente. De acuerdo con denunciantes, su gestión ha estado marcada por la improvisación, el autoritarismo y el abuso, lejos de corregir el rumbo del programa.
Contribuyentes aseguran que su forma de operar ha profundizado el caos, alterando procesos sin planeación y generando confrontaciones innecesarias. Señalan además actitudes de desprecio y trato indigno, incluso hacia personas que llegaron desde la madrugada.
Lo más grave, afirman, es que la funcionaria presume ser intocable y su cercanía con la gobernadora Rocío Nahle, actuando bajo la premisa de que nadie puede removerla, lo que ha incrementado la molestia social.
AMISTADES QUE CUESTAN CARO
El desorden en SEFIPLAN coloca a la gobernadora Rocío Nahle en una situación delicada. Mantener a perfiles cuestionados por amistad y no por capacidad técnica está generando costos políticos y desgaste de imagen.
El antecedente de Poza Rica y Protección Civil tras las inundaciones vuelve a surgir en el debate público, donde decisiones basadas en lealtades personales terminaron exhibiendo ineficiencia y desorganización.
Hoy, el canje de placas 2026 es visto por amplios sectores como un fracaso administrativo, un ejemplo de cómo no se debe gestionar lo público.
UNA IMAGEN QUE SE DETERIORA
Cada fila interminable, cada sistema caído y cada ciudadano humillado erosionan la credibilidad del gobierno estatal. Sostener a funcionarios señalados no es un acto de lealtad, sino un error político que se agrava con el tiempo.
Porque cuando los errores se repiten, dejan de ser errores y se convierten en decisiones. Y en el servicio público, como en la vida, mucho ayuda el que no estorba.
(Con información de Los Políticos Veracruz)
