4 de febrero de 2026

AGN Veracruz

Por Raúl Rodríguez Cortés en El Universal

Fuentes de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York aseguran que AMLO, uno de sus hijos y al menos cuatro empresarios mexicanos serán llamados a declarar, por escrito y/o presencialmente, en la próxima audiencia del juicio que se sigue a Nicolás Maduro por narcoterrorismo, lavado de dinero y evasión de las sanciones estadounidenses impuestas a la comercialización de petróleo venezolano, programada para el próximo martes 17 de marzo.

Serían convocados en calidad de testigos tanto por la fiscalía estadounidense como por la defensa del exmandatario sudamericano, como parte de la estrategia legal de ambas para la presentación de argumentos sólidos al juez Alvin K. Hellerstein, un hombre de 92 años, judío ortodoxo inconmovible y riguroso, quien preside la Corte neoyorquina.

La audiencia del próximo 17 de marzo quedó fijada desde el 5 de enero pasado cuando Maduro compareció por primera vez dos días después de su captura en Caracas por fuerzas especiales estadounidenses y, por lo que alcanza a vislumbrarse, tiene el potencial de provocar un mega escándalo político en México, cuyo nombre sale a relucir en las varias tramas que se entrecruzan en el juicio a Maduro.

Para nadie es un secreto que tras la fiscalía que encabeza Jay Clayton, quien ha participado en varios casos de alto perfil dentro del Distrito Sur de Nueva York (SDNY), uno de los más activos en crimen organizado, corrupción y delitos financieros, está el secretario de Departamento de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien en repetidas ocasiones ha acusado a AMLO de “entregar sectores del país a cárteles de la droga” y de “no usar la fuerza para enfrentarlos”, además de considerarlo un apologista de las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

No existe hasta hoy ninguna prueba pública y verificable que demuestre que AMLO, sus hijos y el gobierno de Maduro formen parte de una ‘red narcoterrorista’ en el sentido jurídico y probatorio del término, es decir, algo que pudiera sostenerse ante un tribunal con evidencias sólidas que liguen al expresidente mexicano.

Lo que sí hay son acusaciones políticas y mediáticas como las de Rubio y las que provienen de la oposición mexicana y de trabajos periodísticos que han intentado vincular al expresidente mexicano con el crimen organizado a partir de las decisiones que tomó en su política de seguridad y de la violencia que ha ensangrentado al país.

Por otra parte, no se deben soslayar los escándalos relacionados con los hijos de López Obrador por posibles conflictos de interés, favoritismos en contratos con el gobierno y excesos en sus estilos de vida.