3 de febrero de 2026

Resurgen críticas a López Obrador por casos de corrupción señalados durante y después de su gobierno

Por Rebeca Solano

Diversos señalamientos y debates públicos han retomado una declaración realizada el 14 de enero de 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, quien afirmó desde Palacio Nacional que “los negocios de corrupción llevan el visto bueno del presidente de la República”. La frase, dirigida originalmente a exmandatarios, ha vuelto al centro de la discusión tras distintos casos polémicos vinculados a su administración y al movimiento de la llamada Cuarta Transformación (4T).

Entre los temas más mencionados se encuentra el caso Segalmex, donde autoridades han investigado un presunto desvío superior a 15 mil millones de pesos. El exfuncionario Ignacio Ovalle, cercano al presidente, fue señalado públicamente, aunque López Obrador sostuvo en su momento que había sido “engañado”.

Otro punto que ha generado críticas es el llamado “huachicol fiscal”, por el que especialistas estiman pérdidas millonarias para el erario. Parte de los cuestionamientos se han dirigido a la estrategia federal contra el robo de combustible y a la participación de mandos militares en áreas estratégicas como aduanas.

Asimismo, opositores y analistas han señalado presuntos vínculos políticos en torno a Adán Augusto López y a exfuncionarios de seguridad en Tabasco, así como señalamientos mediáticos hacia familiares del expresidente relacionados con contratos y presunto tráfico de influencias. Hasta ahora, varias de estas acusaciones han sido rechazadas por el propio López Obrador y por integrantes de su círculo cercano.

En el ámbito de infraestructura, el Tren Interoceánico también ha sido tema de debate tras un accidente ferroviario ocurrido el 28 de diciembre, que dejó víctimas mortales y reavivó cuestionamientos sobre supervisión y responsabilidades.

De acuerdo con índices internacionales citados por críticos del gobierno, México registró una caída en percepciones de corrupción, lo que ha alimentado el contraste entre el discurso anticorrupción del sexenio y los escándalos denunciados por sectores políticos y sociales.

El tema continúa generando polarización en la opinión pública, mientras simpatizantes del exmandatario sostienen que muchas acusaciones responden a disputas políticas, y detractores cuestionan la coherencia entre sus declaraciones pasadas y los casos señalados durante su administración.