
Marcas extranjeras reducen presencia en gasolineras ante avance de Pemex y mercado ilegal
Por Rebeca Solano
En los últimos años, empresas energéticas extranjeras han cerrado, cancelado proyectos y reducido su presencia en el mercado gasolinero mexicano, en medio del impulso oficial para que Pemex recupere participación y ante el impacto del huachicol y el llamado “huachicol fiscal”.
Firmas como Total, Gulf, BP, Shell, Repsol y Chevron han dejado atrás planes de expansión en el país. De acuerdo con datos de la consultora PetroIntelligence, varias de estas marcas han disminuido significativamente el número de estaciones con su imagen comercial.
Un ejemplo es la estadounidense Gulf, que en 2016 anunció una estrategia para invertir hasta 400 millones de dólares y abrir 2 mil gasolineras en tres años; sin embargo, la compañía redujo su presencia en México. Situaciones similares enfrentaron Shell, BP, Chevron y Repsol, mientras que Total prácticamente desapareció del mercado nacional.
El tema ha escalado al plano internacional. Durante consultas previas a la renegociación del T-MEC, la industria petrolera de Estados Unidos acusó al Gobierno mexicano de violar el tratado comercial y solicitó mecanismos para evitar presuntas discriminaciones a favor de Pemex. Empresas como ExxonMobil, Chevron y Shell advirtieron que sus inversiones en el país “están en peligro”, lo que podría obligarlas a retirarse.
La especialista en energía Susana Cazorla explicó que la apertura del mercado en 2015 buscaba permitir que las estaciones operaran sin depender de Pemex; no obstante, afirmó que en 2018 se detuvieron permisos de almacenamiento e importación, lo que frenó la expansión de nuevas marcas.
Según la experta, posteriormente se generó una presión directa para que estaciones compraran combustible a Pemex, además de controles de precios y restricciones en márgenes operativos. A ello se suman la competencia del mercado ilegal y la inseguridad en el transporte de combustibles, factores que han complicado la operación privada.
Datos del sector indican que, tras alcanzar en 2022 su menor número de estaciones con marca propia, Pemex ha comenzado a recuperar franquicias, en un contexto donde nuevas leyes consideran a la petrolera como empresa pública del Estado, lo que limita que sus actividades sean calificadas como prácticas monopólicas.
