4 de febrero de 2026

Jesús Octavio García

Por Rebeca Solano

El nombramiento de Jesús Octavio García como directivo dentro del Instituto Nacional Electoral (INE) ha desatado cuestionamientos tras revelarse que habría otorgado un contrato por 200 millones de pesos a una empresa con la que estuvo vinculado previamente, lo que ha encendido alertas por posibles conflictos de interés dentro del organismo electoral.

De acuerdo con información difundida públicamente, García fue proveedor de materiales electorales del propio INE antes de asumir el cargo directivo al que llegó tras ser nombrado durante la gestión encabezada por Guadalupe Taddei. La polémica surge luego de que se señalara que, ya desde una posición de poder dentro de la institución, se habría beneficiado a su antigua empresa mediante un contrato millonario.

Diversas voces críticas han señalado que este caso podría representar irregularidades administrativas y posibles actos de corrupción, al considerar que la asignación del contrato comprometería los principios de imparcialidad y transparencia que deben regir al órgano electoral.

Hasta el momento, no se ha informado públicamente si existe una investigación formal en curso; sin embargo, especialistas han advertido que situaciones como esta deberían ser revisadas por los órganos internos de control para determinar si hubo conflicto de interés o uso indebido del cargo público.

El tema también ha colocado bajo presión a la presidencia del INE, encabezada por Guadalupe Taddei, debido a señalamientos de que durante su gestión se estarían tolerando prácticas que podrían vulnerar la credibilidad institucional.

Mientras tanto, organizaciones y analistas han insistido en la necesidad de que el Instituto esclarezca los hechos y garantice que las contrataciones públicas se realicen bajo criterios de legalidad, transparencia y rendición de cuentas, en un momento en el que la confianza ciudadana en las instituciones electorales resulta fundamental.