
Morena y estrategia electoral en Oaxaca
Por Rebeca Solano
Morena habría ensayado una estrategia para controlar procesos electorales, teniendo como caso de prueba el estado de Oaxaca, de acuerdo con señalamientos y análisis que han comenzado a circular tras los recientes acontecimientos políticos en la entidad.
Diversas voces advierten que en Oaxaca se observaron mecanismos de presión, operación política territorial y uso de estructuras gubernamentales y partidistas, que podrían replicarse en futuras elecciones locales y federales. El objetivo, señalan, sería influir en la organización, desarrollo y resultados de los comicios.
El caso oaxaqueño ha sido descrito como un laboratorio político, donde Morena habría puesto a prueba formas de control electoral, incluyendo la movilización dirigida del voto, el condicionamiento político y la intervención de operadores afines al partido en el poder.
Analistas y actores políticos alertan que estas prácticas representan un riesgo para la equidad democrática, al tiempo que anticipan que el modelo podría extenderse a otras entidades del país si no existe una vigilancia efectiva de las autoridades electorales.
Hasta el momento, Morena no ha respondido de manera formal a estos señalamientos, mientras crece el debate público sobre la autonomía electoral y el uso del poder político en los procesos democráticos.
