10 de febrero de 2026

AGN Veracruz

Por San Pancho Despierta

Morena no gobierna: administra un cártel con presupuesto público. Crecieron de golpe, sin control y sin límites.
No fue mérito, fue huachicol y dinero sucio; por eso el derrumbe es inevitable. Se formaron con lo peor y más podrido de la política mexicana, empezando por López Obrador.
Hoy se están roban todo: contratos, elecciones hasta el agua de los floreros. Siete años saqueando, protegiéndose entre ellos, y llamándole “transformación” a cada delito que cometen. El problema es que su impunidad sólo funciona en México. Afuera ya los están viendo como lo que son. El manotazo está dado. Andrés, Adán y Andy ya están en la mira.
Cuando el poder nace del crimen, el final siempre llega desde fuera. Por cierto, no es persecución política; es contabilidad internacional. El gobierno ha sido utilizado como cajero automático o cheque en blanco para los miserables y advenedizos de Morena.
¡De vil vergüenza! ¡4T los más corruptos entre corruptos! No es un partido democrático es un movimiento o secta de arribistas trepadores. Desde los inicios se vio que era una m@m@d@, con las constantes chifladeras que hacia Obrador antes de que fuera presidente, se sabia que a fuerzas quería el poder, cuándo la SCJN le rechazaba sus tonterías fue cuándo mandó a la señora a cambiar todo a su favor.
Éstos no se despacharon con la cuchara grande, se despacharon con la olla completa.
La nefasta 4T esgrimió el estandarte de la austeridad para llegar al poder, no para servir sino para beneficiarse.
Los privilegios que criticaban, hoy son su divisa cotidiana, viajes, joyas, lujos, mansiones.
La ideología socialista somete a incautos, y hunde la democracia. Las gubernaturas que ganó Morena con Mario Delgado🐸 al frente, no fueron con voto natural y espontáneo sino fue inducido convenciendo a la gente con recursos que fueron ilícitos. Lo de siempre. Al poder te subes a fregadazos y a fregadazos te bajan. Mientras la sociedad civil, secuestr@d@ por un sistema de partidos obsoleto.
El obradorismo enfrenta un escenario crítico ante investigaciones abiertas en EU y una pérdida progresiva de respaldo político en Palacio Nacional. Uno de los casos más visibles es el del senador P@tán Augusto🦇, cuya salida de la coordinación de Morena en el Senado ocurre en medio de señalamientos provenientes de Washington.
Aunque dejó el cargo, mantiene el fuero, lo que refleja una decisión política calculada, pero insuficiente frente a la presión de EU. Estos movimientos exhiben la reducción del margen de maniobra de la señora, obligada a enviar señales de cooperación a EU sin romper con el núcleo duro del obradorismo. Las tensiones internas aumentan y el costo político comienza a hacerse visible.