
Detectan 79 casos de ictiosis en Nogales y Soledad Atzompa
Por Redacción
En las comunidades de El Campanario, municipio de Nogales, y Soledad Atzompa, se encuentran registrados 79 menores diagnosticados con ictiosis, una enfermedad genética considerada rara y reconocida como discapacidad dentro de los programas del Gobierno Federal.
De acuerdo con la presidenta del DIF Municipal de Nogales, Tirza de la Cruz Cruz, 37 casos se localizan en El Campanario y 42 en Soledad Atzompa, lo que convierte a esta zona serrana en una de las de mayor incidencia a nivel nacional e incluso internacional.
Las enfermedades raras se caracterizan por presentarse en menos de cinco personas por cada 10 mil habitantes. Sin embargo, mientras a nivel mundial la ictiosis se registra en un caso por cada 200 mil a 300 mil nacimientos, en El Campanario se ha documentado aproximadamente un caso por cada 7 mil habitantes, una cifra que supera ampliamente los parámetros estadísticos.
La ictiosis, conocida como “piel de cocodrilo”, es una enfermedad hereditaria que provoca piel extremadamente seca, engrosada y con descamación generalizada. No es contagiosa, sino producto de mutaciones genéticas específicas.
Entre los tipos identificados están la ictiosis vulgar, la recesiva ligada al cromosoma X y la ictiosis lamelar, esta última caracterizada por grandes escamas en el cuerpo. Además de las afectaciones cutáneas, los pacientes presentan ausencia de sudoración, fisuras dolorosas, infecciones respiratorias, problemas oculares, acumulación de escamas en oídos y alopecia, lo que limita su desarrollo y actividades cotidianas.
Con base en criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las complicaciones permiten clasificar la enfermedad como discapacidad, lo que ha facilitado el acceso a apoyos federales; sin embargo, las autoridades reconocen que el respaldo económico es insuficiente ante el alto costo de los tratamientos especializados.
El abordaje médico inició en 2016 y en 2017 se conformó el grupo de investigación Ictiosis México, integrado por especialistas de la Universidad Veracruzana y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes han publicado más de diez artículos científicos y confirmado que la mutación detectada en la región es una variante genética nueva, probablemente originada en la zona.
Los estudios también revelaron alta consanguinidad en comunidades indígenas con rezago social y aislamiento geográfico, factores que favorecieron la expresión del padecimiento. Actualmente se realizan pruebas genéticas para orientar a padres portadores sobre la probabilidad de herencia.
Uno de los mayores desafíos es el costo del tratamiento, que puede ser inaccesible para familias de bajos recursos. Especialistas impulsan la elaboración supervisada de cremas dermatológicas para reducir gastos, además de atención integral en áreas oftalmológica, ginecológica y médica general.
En el marco del Día Mundial de las Enfermedades Raras, el próximo 28 de febrero el Ayuntamiento de Nogales realizará una jornada integral de salud en el Palacio Municipal, con el objetivo de visibilizar la problemática y combatir la estigmatización.
Aunque los 79 menores cuentan ya con reconocimiento oficial como personas con discapacidad, especialistas advierten que la región requiere apoyo institucional permanente, investigación sostenida y políticas públicas focalizadas, ante una prevalencia que rebasa los parámetros nacionales y coloca a Nogales y Soledad Atzompa en el mapa internacional de las enfermedades raras.
