
Reavivan caso de 55 millones de dólares vinculados a Napoleón Gómez Urrutia
Por Rebeca Solano
El nombre de Napoleón Gómez Urrutia vuelve al centro del debate público tras reactivarse las exigencias de extrabajadores mineros de Sonora, quienes reclaman el destino de 55 millones de dólares provenientes de un fideicomiso creado tras la privatización de Mexicana de Cananea.
El recurso, que originalmente pertenecía a trabajadores de la mina ubicada en Cananea, Sonora, fue entregado al sindicato minero a inicios de la década de los 2000. Desde entonces, un grupo de mineros sostiene que el dinero no fue distribuido conforme a lo acordado, lo que derivó en una larga batalla legal.
En 2006, autoridades federales iniciaron un proceso judicial contra Gómez Urrutia por presunto desvío de los recursos. El dirigente sindical dejó el país y permaneció en Canadá varios años. Posteriormente, tribunales federales determinaron el no ejercicio de la acción penal en su contra, al considerar que no existían elementos suficientes para acreditar delito.
No obstante, exmineros continúan reclamando la entrega proporcional de los 55 millones de dólares, argumentando que el fondo les pertenecía directamente. El caso ha transitado por diversas instancias judiciales, incluyendo resoluciones de la Suprema Corte en torno a la titularidad y manejo de los recursos.
Actualmente, Gómez Urrutia se desempeña como senador por el partido Morena, y ha sostenido públicamente que los recursos fueron manejados conforme a la ley y que las acusaciones respondieron a una persecución política.
Mientras tanto, los trabajadores inconformes mantienen su exigencia de transparencia y rendición de cuentas, insistiendo en que el fondo debe ser liquidado en su totalidad a los beneficiarios originales.
El caso, que lleva más de dos décadas, sigue siendo uno de los episodios más controvertidos en la historia sindical reciente de México, al entrelazar justicia laboral, política y manejo de recursos millonarios.
