
Relación entre Donald Trump y la presidente de México, Claudia Sheinbaum
Por Rebeca Solano
La relación entre Donald Trump y la presidente de México, Claudia Sheinbaum, volvió a generar polémica tras la cumbre regional denominada “Escudo de las Américas”, convocada por el mandatario estadounidense para abordar el combate a los cárteles del narcotráfico en el continente.
Durante el encuentro, realizado en un club de golf en Miami, Estados Unidos reunió a 12 presidentes latinoamericanos para anunciar una nueva coalición regional contra el crimen organizado, en lo que se ha denominado la “Coalición de las Américas contra los Cárteles”.
En el evento participaron mandatarios de países como Argentina, El Salvador, Costa Rica, Chile, Panamá y Paraguay, entre otros.
Sin embargo, México no fue invitado a la reunión, lo que ha sido interpretado por analistas como una señal de tensión diplomática entre Washington y el gobierno mexicano.
Durante su discurso, Trump afirmó que México es el “epicentro” de los cárteles en América, al tiempo que reiteró su intención de reforzar las acciones para combatir al narcotráfico en la región.
El encuentro también contó con la presencia de altos funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el asesor de seguridad nacional Stephen Miller.
La cumbre se llevó a cabo en medio de un contexto de tensiones por el combate a los cárteles y tras el operativo en el que fue capturado Nemesio Oseguera Cervantes, presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Analistas consideran que la ausencia de México en la reunión y las declaraciones del mandatario estadounidense reflejan un momento delicado en la relación bilateral, especialmente en temas de seguridad, narcotráfico y cooperación regional.
Hasta el momento, el gobierno mexicano no ha emitido una postura oficial detallada sobre la cumbre, aunque se espera que el tema sea abordado por la presidenta en su conferencia matutina.
La llamada “Doctrina Donroe”, mencionada en análisis políticos y foros hemisféricos recientes, se refiere a una reinterpretación moderna de la histórica Doctrina Monroe, aplicada a la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina. Analistas señalan que esta estrategia, vinculada al expresidente Donald Trump, plantea reforzar la influencia de Washington en el hemisferio occidental y limitar la presencia de potencias como China y Rusia en la región.
De acuerdo con especialistas en geopolítica, la doctrina también busca impulsar alianzas políticas, militares y de inteligencia con gobiernos latinoamericanos afines, especialmente en temas como el combate al narcotráfico y el crimen organizado.
Este enfoque ha sido mencionado en encuentros regionales y reuniones de líderes del continente, donde se discuten mecanismos de cooperación para enfrentar a los cárteles y fortalecer la seguridad regional.
Sin embargo, la propuesta genera debate entre gobiernos y analistas de América Latina, ya que algunos consideran que podría representar un regreso a una política de predominio estadounidense en la región, conocida por algunos expertos como “neomonroísmo”.
Entre las críticas se menciona que podría justificar presiones políticas, sanciones o incluso intervenciones bajo el argumento de seguridad hemisférica.
