17 de marzo de 2026

Trabajadores de la SEV denuncian que Protección Civil Veracruz ignora riesgos en instalaciones de la DRV.

Por Anais zavala

En Veracruz, la prevención institucional parece tener una nueva definición: rodear el problema con cinta amarilla y esperar a que el viento haga lo suyo. Así ocurre en Negrete #91, entre Simón Bolívar y Freyre, justo frente a la Delegación Regional Veracruz de la SEV, donde un poste de alumbrado público amenaza con colapsar mientras la autoridad simula que “ya está atendido”.

Trabajadores de la propia delegación han advertido el riesgo. No es percepción: el poste presenta condiciones que, ante una racha de viento, podrían convertirlo en un proyectil urbano. Aun así, la respuesta ha sido la de siempre: aviso recibido, preocupación archivada y una cinta de “precaución” como si eso detuviera la gravedad.

El mensaje institucional es claro —aunque no lo digan—: aquí se actúa después del accidente, no antes. Porque si el poste cae, entonces sí vendrán los protocolos, las declaraciones, los “lamentamos lo ocurrido” y la promesa de investigar lo que hoy, pudiendo prevenirse, simplemente se ignora.

Como si fuera poco, la banqueta en la zona completa el escenario: fracturada, irregular y abandonada, obligando a peatones a esquivar tanto el suelo roto como el riesgo vertical del poste. Es decir, el peligro no es uno, es doble… pero la respuesta sigue siendo la misma: ninguna.

La exigencia no es extraordinaria, es básica: que el Ayuntamiento de Veracruz deje de administrar riesgos como si fueran anécdotas y proceda a una inspección real, intervención inmediata y reparación integral de la zona. Porque cuando una autoridad sabe que algo puede caer y no actúa, ya no es omisión: es una decisión.

Y en Veracruz, lamentablemente, esas decisiones suelen medirse no en prevención… sino en consecuencias.