
Incendio en Dos Bocas deja cinco muertos; acusan negligencia y encubrimiento oficial
Por Rebeca Solano
El incendio registrado en las inmediaciones de la refinería Olmeca de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, dejó cinco personas fallecidas y ha desatado cuestionamientos por un presunto intento de minimizar y encubrir la tragedia por parte del gobierno federal y estatal.
De acuerdo con el primer comunicado de Pemex, emitido la madrugada del 17 de marzo, las instalaciones se encontraban “sin afectaciones” y en “condiciones operacionales normales”, sin reconocer inicialmente que el desborde de aguas aceitosas provocó la muerte de cinco trabajadores.
Versiones oficiales posteriores también fueron puestas en duda. Autoridades locales, citando al alcalde de Paraíso, señalaron que el incendio habría sido causado por la caída de un rayo, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la refinería “está operando al cien” y que el incidente ocurrió en la parte exterior, sin daños mayores.
Sin embargo, videos difundidos públicamente contradicen estas versiones, al mostrar cómo una chispa en medio de una intensa lluvia derivó en un incendio de rápida propagación, evidenciando la magnitud del derrame de hidrocarburos. Las imágenes sugieren una posible negligencia en el manejo de materiales peligrosos.
El hecho de que solo una de las víctimas fuera trabajadora de Pemex y las otras cuatro de una empresa externa también ha generado críticas, al considerarse un intento de deslindar responsabilidades directas de la empresa productiva del Estado.
Además, se ha señalado como preocupante que la Fiscalía General de la República (FGR) realice los peritajes con base en información generada por la propia Pemex, lo que ha sido calificado como un posible conflicto de interés en la investigación.
El incendio reaviva cuestionamientos sobre la construcción de la refinería, proyecto emblemático del expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo costo pasó de 8 mil millones de dólares a más de 21 mil millones, en medio de señalamientos de corrupción, sobrecostos y fallas de diseño.
Entre los factores de riesgo, especialistas han advertido sobre la ubicación de la refinería en una zona de manglares, baja altitud y alta incidencia de lluvias, lo que incrementa la vulnerabilidad ante incidentes como el registrado.
El caso también vuelve a poner bajo escrutinio a figuras como Rocío Nahle, exsecretaria de Energía y actual gobernadora de Veracruz, así como a redes empresariales vinculadas a contratos millonarios durante la construcción del complejo.
Hasta el momento, no se han fincado responsabilidades claras, mientras crecen las exigencias de una investigación independiente y una auditoría integral que esclarezca las causas del siniestro y determine posibles actos de negligencia o corrupción.
