
Derrame invade 630 km
Por Mura Donaji
Un derrame petrolero sin control en el Golfo de México ha alcanzado ya 630 kilómetros de litoral, afectando prácticamente toda la franja del Corredor Arrecifal del Suroeste, desde Tamiahua hasta zonas cercanas a Paraíso.
De acuerdo con la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, el crudo ha llegado a municipios como Tuxpan y Cazones de Herrera, confirmando la expansión de la contaminación en el norte de Veracruz.
Aunque Petróleos Mexicanos reportó un avance del 85% en labores de limpieza, organizaciones y comunidades denuncian que la mayoría de las playas siguen contaminadas y sin atención, además de que continúa el arribo de chapopote en distintos puntos.
Según el reporte, al menos 51 sitios presentan presencia de hidrocarburo, de los cuales 42 se ubican en Veracruz y 9 en Tabasco, evidenciando la magnitud del desastre ambiental.
Las labores de limpieza, señalan, se han concentrado en zonas turísticas, dejando sin atención áreas ecológicamente sensibles como manglares y arrecifes, de los cuales se desconoce su estado actual, pese a que existen más de 125 arrecifes en la región.
El impacto ya es visible en la fauna: se han encontrado al menos 7 tortugas marinas, 2 delfines, 2 manatíes y un pelícano afectados por hidrocarburos, la mayoría sin vida, en un contexto alarmante ante el inicio de la temporada de anidación de especies en peligro de extinción.
Además, comunidades pesqueras y turísticas enfrentan graves afectaciones económicas, ya que la pesca se ha detenido en varias zonas desde hace semanas, sin que exista hasta ahora una indemnización real por los daños.
La Red también alertó sobre riesgos a la salud por exposición a compuestos tóxicos del petróleo, así como la falta de información sobre el manejo de residuos peligrosos derivados de la limpieza.
Uno de los puntos más críticos es que las autoridades no han determinado el origen del derrame, por lo que no se puede garantizar que la fuga haya sido contenida ni identificar a los responsables.
Organizaciones y comunidades hicieron un llamado urgente a autoridades y sociedad civil para intensificar las labores de limpieza, transparentar la información, sancionar a los responsables y establecer acciones de restauración ambiental, advirtiendo que el desastre podría seguir expandiéndose y agravarse en las próximas semanas.
