
Denuncian presunto acoso y negligencia en Registro Civil de Xalapa
Por Julio Altamirano
Una grave denuncia por presunto acoso laboral y negligencia fue presentada contra la Mtra. Adriana Aranda Caballero, Oficial del Registro Civil de Xalapa, luego de que un trabajador sufriera una crisis de salud que estuvo a punto de derivar en un infarto, de acuerdo con testimonios internos.
Trabajador sufrió crisis hipertensiva
Según versiones recabadas, el empleado Ulises Moreno presentó una fuerte elevación de la presión arterial en plena jornada laboral, en un entorno que sus compañeros describen como de estrés extremo y presión constante.
Trabajadores señalaron que la situación se complicó debido a que presuntamente no se permitió su traslado inmediato a una institución médica, bajo el argumento de esperar la llegada de una ambulancia, la cual demoró en arribar.
Ante la urgencia, una compañera intervino y le suministró losartán, logrando estabilizarlo momentáneamente. Posteriormente, paramédicos confirmaron que de no haber recibido atención oportuna, el desenlace pudo haber sido un infarto.
Actualmente, el trabajador permanece bajo atención médica, con oxígeno y monitoreo constante.
Señalan ambiente laboral hostil
Más allá del incidente médico, empleados acusan un ambiente laboral tóxico y de violencia institucional al interior de la oficina del Registro Civil.
Entre los señalamientos contra la funcionaria se mencionan:
Gritos y descalificaciones constantes al personal
Presión permanente para acelerar la atención al público
Interferencia en labores operativas
Clima de hostigamiento sistemático
De acuerdo con testimonios, el caso no sería aislado, sino resultado de un estrés laboral sostenido que afecta al personal.
Exigen investigación y posible remoción
Trabajadores del Registro Civil de Xalapa exigen la intervención inmediata de las autoridades competentes para investigar los hechos y, en su caso, fincar responsabilidades administrativas o legales.
Advirtieron que, de comprobarse negligencia o acoso sistemático, el caso podría escalar y derivar en sanciones formales, mientras el estado de salud del empleado mantiene la situación en un punto crítico.
