
Derrame de petróleo
Por Redacción
Más de 20 días después de la llegada de restos de hidrocarburo al Golfo de México, la crisis ambiental en las costas de Veracruz continúa sin resolverse. La pesca en lagunas permanece suspendida, no hay indemnizaciones claras y persiste la incertidumbre sobre el origen del derrame, que —según comunidades y organizaciones— abarca más de 630 kilómetros de litoral entre Veracruz, Tabasco y Tamaulipas.
Mientras autoridades como la Secretaría del Medio Ambiente, la Marina y Pemex han ofrecido versiones distintas sobre el origen de la mancha, comunidades costeras y organizaciones civiles se han organizado para realizar labores de limpieza y presentar denuncias formales.
Exigen declarar emergencia ambiental
A partir de un mapeo ciudadano, la red que integra a comunidades afectadas ha exigido declarar zonas de emergencia ambiental y ejecutar acciones inmediatas de contención, limpieza y restauración de ecosistemas.
Las manchas de chapopote comenzaron a aparecer a inicios de marzo en playas de Pajapan, extendiéndose posteriormente a lo largo del litoral veracruzano. De acuerdo con la Red del Corredor Arrecifal, se han identificado al menos 52 puntos con presencia de hidrocarburo.
Entre los principales riesgos ambientales se encuentran afectaciones a arrecifes del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, manglares de la Laguna del Ostión, así como a manatíes y tortugas marinas, en plena antesala de la temporada de anidación.
Origen del derrame, bajo cuestionamiento
La Secretaría de Marina informó que existen tres posibles fuentes: un buque que habría vertido hidrocarburo cerca de Coatzacoalcos, emanaciones naturales de chapopote o filtraciones en la zona de Cantarell. Sin embargo, no se ha identificado con precisión a la embarcación responsable.
Por su parte, la gobernadora Rocío Nahle aseguró que el derrame no provino de instalaciones de Pemex, sino de un barco privado frente a Tabasco. No obstante, esta versión fue posteriormente matizada por la Marina, generando dudas.
Organizaciones como la Alianza Mexicana contra el Fracking sostienen que la mancha pudo originarse entre el 11 y el 17 de febrero, cerca de la plataforma Abkatún, alcanzando hasta 50 kilómetros cuadrados, lo que descarta que se trate de emanaciones naturales.
Pesca suspendida y apoyos limitados
En la Laguna del Ostión, la pesca continúa detenida. Alberto Martínez, representante de pescadores libres de Pajapan, explicó que la actividad no se reanudará hasta que autoridades sanitarias confirmen que el agua es apta.
Antes del derrame, un pescador obtenía entre 300 y 400 pesos diarios; hoy esos ingresos han desaparecido. Aunque el gobierno federal anunció apoyos, sólo pescadores de cooperativas recibieron el adelanto de Bienpesca y un apoyo adicional de 4 mil pesos, mientras que alrededor de 2 mil pescadores libres y otros sectores como vendedoras de mariscos y prestadores turísticos quedaron fuera.
Limpieza parcial y denuncias de irregularidades
Habitantes denuncian que la limpieza ha sido parcial y concentrada en playas turísticas. Aunque la Marina reportó la recuperación de 430 toneladas de hidrocarburo, pescadores aseguran que residuos fueron dejados en la zona.
Trabajadores contratados por empresas vinculadas a Pemex señalaron que laboraron sin equipo de protección adecuado y sin recibir pago completo.
Fauna afectada y controversia oficial
Autoridades estatales han descartado declarar emergencia ambiental y aseguran que no hay evidencia formal de fauna muerta. La gobernadora Rocío Nahle afirmó que sólo se tuvo registro de “una tortuga revolcada”.
Sin embargo, la Red de Campamentos Tortugueros de Los Tuxtlas reporta al menos seis tortugas afectadas, entre muertas y rescatadas, y advierte que el hidrocarburo enterrado en la arena podría impactar directamente los nidos durante la próxima temporada de anidación.
Comunidades presentan denuncias
Comunidades de Pajapan, acompañadas por el Centro de Derechos Humanos Bety Cariño, presentaron denuncias ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para exigir que se determine el origen del derrame y se deslinden responsabilidades.
En esta primera etapa participan localidades como Benito Juárez, Pesca, Mangán, Nuevo Mangán, Palma Real, Baltazapan, Tecolapán y San Juan Volador, y se prevé que más municipios se sumen.
A más de tres semanas del inicio de la contingencia, la incertidumbre persiste, mientras comunidades, pescadores y ambientalistas advierten que el impacto económico y ecológico podría prolongarse durante meses.
